Angiología y Cirugía Vascular, una especialidad "apasionante" y mucho más que tratar varices

El Dr. Álvaro Fernández Heredero, jefe del servicio de Angiología y Cirugía Vascular de La Paz, cuenta a ConSalud.es todo sobre esta especialidad médico-quirúrgica "de verdad"

El Dr. Álvaro Fernández Heredero, Jefe de Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario La Paz. (Foto. Cedida por él)
El Dr. Álvaro Fernández Heredero, Jefe de Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario La Paz. (Foto. Cedida por él)
Agustina Uhrig
10 diciembre 2022 | 00:00 h

En el MIR 2022, Angiología y Cirugía Vascular agotó la última de sus 50 plazas en el número 4.869, mientras que la primera fue elegida por el médico con número de orden 168. Así, la media de número de orden que tuvieron los opositores en escoger esta especialidad fue de 3.742.

Este año, Angiología y Cirugía Vascular (ACV) ha ofertado 51 plazas en total, consolidando así la tendencia ascendente de los últimos años. Un aumento que, a juicio del jefe de servicio de ACV del Hospital Universitario La Paz de Madrid, el Dr. Álvaro Fernández Heredero, va “en línea con el desarrollo de cada vez más servicios de Angiología y Cirugía Vascular que adquieren capacidad docente”, así como “la necesidad actual de especialistas”.

En conversación con ConSalud.es, este cirujano vascular cuenta que su sensación es que ACV ha perdido popularidad, pues aunque “históricamente las primeras plazas se han cogido siempre con números por debajo del 200 y las últimas por debajo del 4.000”, últimamente está escogiéndose en números más altos. Es por ello que, aunque a juicio del Dr. Fernández la especialidad es “muy atractiva”, no se alza como una de las favoritas de los MIR.

Una de las razones que explican la falta de popularidad de ACV es el desconocimiento de la misma. El peso de la especialidad en las Facultades de Medicina es “muy bajo o incluso nulo” y muchas veces está integrada en una asignatura cardiovascular en la que el protagonismo lo acapara la Cardiología. Llama la atención, una vez que hay una falta de correlación entre la prevalencia de las enfermedades que abordan los especialistas y el escaso conocimiento que se imparte.

MUCHO MÁS QUE TRATAR VARICES

Angiología y Cirugía Vascular es una especialidad médico-quirúrgica “de verdad”, defiende el experto. Y es que los cirujanos vasculares se ocupan de todas las fases de las enfermedades vasculares, desde el diagnóstico al tratamiento médico y quirúrgico (tanto abierto como con métodos poco invasivos), pasando por la prevención y el seguimiento.

"Tratamos enfermedades muy prevalentes y graves como los aneurismas de aorta, que tienen una mortalidad sin tratamiento mayor que la de muchos cánceres"

Los cirujanos vasculares abordan todas las enfermedades de las arterias, las venas y los ganglios linfáticos, exceptuando el territorio intracraneal y coronario, explica el Dr. Fernández. Esto incluye un “amplio abanico de patologías”, como las arteriosclerosis en su manifestación periférica; la enfermedad arterial aneurismática; las enfermedades venosas, tanto las tromboembólicas como la insuficiencia venosa que causa las varices; los trastornos linfáticos; las malformaciones vasculares… Asimismo, también atienden traumatismos vasculares por accidentes o heridas de arma y realizan los accesos vasculares para hemodiálisis. En definitiva, se trata de una especialidad “con una amplia vocación multidisciplinar”, lo que la lleva a colaborar a menudo con otras especialidades quirúrgicas para ayudarles con las vías de abordaje, resección de tumores cuando implican grandes vasos o ante lesiones accidentales de los vasos.

En cuanto a la práctica diaria, está dividida en hospitalización (fundamentalmente de pacientes arteriales que requieren seguimiento y cuidados diarios), consultas externas (seguimiento y técnicas como el EcoDoppler, que ya es “un apéndice más” de las manos de los cirujanos vasculares tanto para el diagnóstico como para seguir procedimientos quirúrgicos) y el quirófano (donde se realizan tanto procedimientos abiertos clásicos como procedimientos endovasculares poco invasivos, que cada vez ganan más peso).

Sin embargo, el Dr. Fernández defiende que la sociedad desconoce la labor de los cirujanos vasculares. Y en el caso de los que sí conocen el trabajo de estos profesionales, tienden a asociarlos solo con las varices. “Es triste porque tratamos enfermedades muy prevalentes y graves como los aneurismas de aorta, que tienen una mortalidad sin tratamiento mayor que la de muchos cánceres, así como gangrenas de las extremidades que acabarían en amputación si no se tratan a tiempo o estenosis carotideas que producen los ictus”, entre otros, matiza el médico.

"Si tienes la mala suerte de tener dos o tres emergencias quirúrgicas en una guardia, esa será muy mala, pero lo habitual es que sean de intensidad media"

En definitiva, los cirujanos vasculares “tenemos una asignatura pendiente en este punto y debemos esforzarnos en que se conozca nuestra especialidad y que la formación de los médicos en la facultad sea acorde con la prevalencia de estas enfermedades”.

TÉCNICAS QUIRÚRGICAS, “LO MÁS FÁCIL DE APRENDER”

Al tratar enfermedades que son emergencias quirúrgicas, los cirujanos vasculares tienen guardias obligatorias. Estas son presenciales para los residentes, si bien para los adjuntos son localizadas, salvo en hospitales grandes con mucha patología urgente.

“En general, en una guardia normal se atiende muchas menos llamadas que en servicios como Cirugía General o Medicina Interna. Pero nuestras urgencias quirúrgicas en muchos casos no se pueden demorar y pueden ser muy exigentes técnicamente. Si tienes la mala suerte de tener dos o tres emergencias quirúrgicas en una guardia, esa será muy mala, pero lo habitual es que sean de intensidad media”.

Como comenta el Dr. Fernández, las técnicas pueden ser muy exigentes. Con todo, este cirujano vascular anima a los futuros residentes a no tener miedo a esta dificultad, pues “es lo más fácil de aprender”. “Lo que sí es necesario es poner ganas, esfuerzo, entrega e ilusión para aprender bien ‘el oficio’”.

"El cansancio y la exigencia de especialidades como esta se ven claramente compensadas, en la mayoría de casos, por la satisfacción de llevar con éxito cirugías técnicamente muy complejas y en las que realmente se salvan vidas"

Y al terminar la residencia, el futuro es prometedor: “Actualmente, el paro es cero. De hecho, estamos más preocupados por la dificultad para cubrir las necesidades de especialistas actuales y de un futuro próximo, que por el paro”. Asimismo, la especialidad tiene salidas en la Sanidad privada.

UNA ESPECIALIDAD “APASIONANTE”

Como mensaje para los futuros MIR, el Dr. Fernández insiste en destacar que Angiología y Cirugía Vascular es “una especialidad apasionante en la que el límite lo pone cada persona”. Y es que al haber tantas técnicas, enfermedades y tratamientos, entre otros, “es muy difícil no encontrar un área en el que fijar tu interés y desarrollarte”.

A los futuros residentes, este cirujano vascular quiere transmitirles el mensaje de que “el cansancio y la exigencia de especialidades como esta se ven claramente compensadas, en la mayoría de casos, por la satisfacción de llevar con éxito cirugías técnicamente muy complejas y en las que realmente se salvan vidas, incluso en emergencias vitales”, concluye el Dr. Álvaro Fernández Heredero, jefe de servicio de ACV de La Paz. 

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