¿Qué debes saber sobre el aumento de pecho?

Las pacientes que desean un aumento discreto, buscarán siempre el equilibrio con el resto del cuerpo.

El aumento de pecho es una cirugía muy solicitada (Foto. Freepik)
El aumento de pecho es una cirugía muy solicitada (Foto. Freepik)
Estetic
20 marzo 2021 | 22:00 h

La naturalidad hace tiempo que ha llegado al mundo de la cirugía del aumento mamario. Atrás han quedado las cirugías en las que se tenía como objetivo conseguir unos pechos exuberantes o en la que no se tenía en cuenta la armonía y estructura corporal de la paciente. Si bien en gustos y preferencias se rompen géneros, actualmente existen nuevas técnicas para remodelar el pecho que permiten un resultado más natural. Las pacientes que desean un aumento discreto, buscarán siempre el equilibrio con el resto del cuerpo.

Según la doctora Marina García Moya, del Instituto de Benito, en cuanto a las prótesis, existe una enorme variedad de tamaños, perfiles y formas. También proyecciones y alturas.

Aunque hay una idea preconcebida de que las anatómicas dan un look más natural y las redondas quedan más exuberantes, podemos conseguir naturalidad también con prótesis redondas. Es importante sopesar pros y contras en cada caso, valorar la forma del pecho de la paciente y la proyección del implante.

Si la paciente tiene glándula mamaria con tejido suficiente para cubrir el implante, la colocación será retromamaria (debajo de la glándula)

En la decisión para elegir la técnica retromamaria (debajo de la glándula mamaria) o bien retropectoral (debajo del músculo pectoral), se tienen en cuenta diferentes parámetros, como elasticidad de la piel, tejido mamario existente y actividades deportivas.

Cuando se trata de una paciente delgada y con poco tejido mamario colocaremos la prótesis detrás del músculo pectoral (retropectoral) consiguiendo así cubrir el implante con más tejido y que la zona del escote quede más rellena. Si la paciente tiene glándula mamaria con tejido suficiente para cubrir el implante, la colocación será retromamaria (debajo de la glándula). Es una técnica más sencilla y con una recuperación rápida.

Sobre las incisiones, la más frecuente es la incisión en la vía areolar que con el paso del tiempo queda prácticamente invisible. Si las areolas son muy pequeñas o la paciente lo prefiere la vía inframaria, permite entrar directamente debajo de la mama sin atravesarla y la cicatriz queda disimulada por la natural inclinación en el pliegue submamario. La vía axilar es menos frecuente. 

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