Más allá del 70% de población vacunada: ¿qué implica Delta en la inmunidad colectiva?

“Con la aparición de la variante Delta el porcentaje para la inmunidad será superior al 70%, pero somos el país que tiene un mayor ritmo de vacunación”, ha declarado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Muestras de sangre de pacientes con Covid 19
Muestras de sangre de pacientes con Covid 19

Desde el inicio de la campaña de vacunación masiva contra la COVID-19, la meta fijada por el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido clara: vacunar al 70% de la población adulta antes de que finalice el verano. Un porcentaje compartido con el resto de los Estados miembro de la Unión Europea y que ahora, podría no ser suficiente para alcanzar la ansiada inmunidad colectiva. ¿El motivo? La variante Delta (B.1.617.2, detectada originalmente en India).

"A principios de año cuando propuse vacunar al 70% de la población antes de finalizar el verano muchos criticaron al Gobierno, pero hoy ya podemos afirmar que lo vamos a lograr y a alcanzar la meta de inmunidad de grupo que nos han fijado los epidemiólogos. Es cierto que con la aparición de la variante Delta el porcentaje para la inmunidad será superior al 70%, pero somos el país que tiene un mayor ritmo de vacunación", declaraba Sánchez el pasado 29 de julio en la rueda de prensa celebrada para hacer balance del curso político.

Cuando hablamos de  “inmunidad colectiva” (también denominada “inmunidad de grupo o de rebaño”) hacemos referencia a la protección indirecta contra una enfermedad infecciosa que se logra cuando una determinada población se vuelve inmune, ya sea mediante la vacunación o por haber cursado la infección con anterioridad de acuerdo a la definición ofrecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). “La inmunidad colectiva contra la COVID-19 debe lograrse protegiendo a las personas a través de la vacunación, no exponiéndolas al agente patógeno que causa la enfermedad”, recalcan desde la entidad de la ONU.

Es necesario recalcar que no se puede ofrecer una cifra exacta de personas con inmunidad necesarias que confirme que se ha logrado la referida meta. Se entiende que, una vez se ha alcanzado el porcentaje establecido, la cifra de personas que cuentan con protección frente al virus reduce su capacidad de circulación. A pesar de que las vacunas contra la COVID-19 no protegen frente a la infección (no son esterilizantes), han demostrado su eficacia a la hora de reducir la posibilidad de desarrollar la enfermedad de forma moderada o grave y reducir la posibilidad de fallecimiento.

De los nuevos contagios registrados en nuestro país en las últimas cinco semanas el 5,5% había completado la pauta de vacunación y el 11,4% había recibido ya una dosis

Si tomamos como referencia los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, estos refuerzan los resultados de los ensayos clínicos de los sueros mostrando un mejor desempeño en un escenario real: de los nuevos contagios registrados en nuestro país en las últimas cinco semanas el 5,5% había completado la pauta de vacunación y el 11,4% había recibido ya una dosis. Unas cifras inferiores al 10% de vacunados que no conseguían generar inmunidad suficiente de acuerdo a los ensayos clínicos.

¿DE DÓNDE NACE EL OBJETIVO DEL 70%?

En el caso del SARS-CoV-2 el 70% nace de la experiencia vivida con enfermedades anteriores y atendiendo a criterios poblacionales, pero influyen otros factores de sumamente importantes. Entre estos se encuentran las distintas variantes del virus como la Delta  que cuenta con mayor capacidad de transmisibilidad y, por lo tanto, si su circulación es cada vez más dominante podría traducirse en la necesidad de incrementar el referido 70% para poder hablar de nuevo de inmunidad colectiva.

Actualmente la variante dominante en España es Alfa (B.1.1.7, detectada originalmente en Reino Unido) y podría ser hasta un 50% más transmisible que la cepa original identificada en Wuhan (China). Pero la cifra de nuevos casos secuenciados reporta una presencia del 15% de Delta. Cifra sobre la que Sanidad asegura que sería superior.

Ofrecer un número cerrado es más una cuestión social que científica ya que los expertos señalan que lo ideal sería alcanzar en el menor tiempo posible porcentajes de población completamente vacunada que oscilen entre el 85-95%

El cálculo del 70% se realizó en base a las primeras variantes por lo que con las de reciente aparición se requerirá un porcentaje superior. Ofrecer un número cerrado es más una cuestión social que científica ya que los expertos señalan que lo ideal sería alcanzar en el menor tiempo posible porcentajes de población completamente vacunada que oscilen entre el 85-95%, independientemente de cuáles sean las variantes con mayor circulación. Una vez se consigan estas tasas de población inmunizada podríamos comenzar a plantear qué pasará alcanzada la inmunidad colectiva.

Un objetivo que no depende únicamente del desempeño de la Estrategia Nacional de Vacunación contra la COVID-19 de España. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha alertado en numerosas ocasiones que nadie estará a salvo hasta que todos lo estemos. La OMS, así como otros organismos y expertos de todo el mundo, insta a los países a que donen dosis de las vacunas a los países con menos recursos a los que apenas llegan dosis. Estas naciones dependen de la generosidad de otros países y de la plataforma impulsada por la OMS, COVAX, que suministra dosis de las vacunas a los países con menores recursos.

La situación de estos países permite una amplia circulación del virus y, cuanto mayor sea la movilidad del SARS-CoV-2, mayores serán las posibilidades de que puedan aparecer nuevas variantes y que, alguna de estas, cuente con capacidad para evadir la respuesta inmunitaria generada a través de las vacunas.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
Lo más leído