Los médicos alertan de que Cataluña está desbordada en la gestión de los rebrotes de Covid-19

Metges de Catalunya denuncia la mala planificación del Govern de la Generalitat para afrontar los rebrotes de coronavirus y reclaman más recursos y personal sanitario.

Hospital de campaña para atender a enfermos de coronavirus junto al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida (Foto. David Zorrakino - Europa Press)
Hospital de campaña para atender a enfermos de coronavirus junto al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida (Foto. David Zorrakino - Europa Press)
CS
22 julio 2020 | 17:45 h

Barcelona y área metropolitana y la comarca del Segrià en Cataluña se han convertido en la zona cero del coronavirus por la extensión de los brotes de Covid-19 activos en este momento.

Según los últimos datos publicados por las autoridades sanitarias, la ciudad de Barcelona cuenta con 33 brotes activos y 2.488 casos detectados. Además hay otro importante brote en l'Hospitalet de Llobregat. En la comarca del Segrià, en donde el brote epidémico parece remitir se han diagnostico 2.854 casos. El confinamiento de la zona durante quince días pretende que frenar los 16 brotes activos en este momento.

Sin embargo, las medidas planteadas por el Govern de la Generalitad de Cataluña y su Consejería de Salud llegan tarde para los médicos catalanes. El sindicato Metges de Catalunya critica la falta de planificación del Ejecutivo de Quim Torra y demanda a su consejera de Salud, Alba Vergés, una "mayor capacidad de reacción" para frenar las consecuencias que está teniendo la pandemia de coronavirus en la comunidad autónoma.

Metges de Catalunya recuerda que la sanidad catalana sufre un déficit de 800 médicos de Atención Primaria 

Según apuntan desde la organización sindical, la actual situación "desborda" a los profesionales sanitarios por varios factores: la escasez de rastreadores de la Covid-19, plantillas bajo mínimos y con cansancio acumulado de estos meses atrás y la ausencia de planificación, "habiéndolo dejado todo a la suerte de que la segunda ola llegase en otoño".

La falta de organización ha pillado a la sanidad catalana con profesionales sanitarios de vacaciones y personal en mínimos, a esa situación se le suma que Atención Primaria, eje fundamental en la desescalada y la 'nueva normalidad', parte de un déficit de facultativos. Según MC, entre 2010 y 2018 se perdieron más de 900, con el recorte de médicos de Familia y si a esto se le suma la falta de material de protección, el horizonte se divisa complicado.

Previo a la pandemia y después de varias semanas de protestas los sindicatos lograron un acuerdo de fin de huelga en la que se había estipulado la paulatina contratación de personal en la sanidad catalana. Según fuentes del sindicato médico, dicho acuerdo ha quedado congelado con la Covid-19 y solo llegaron a contratarse un centenar de médicos, que apenas han servido para paliar las carencias que sufre el sistema sanitario en momentos de estrés como estos. Metges pide que se implemente el acuerdo de fin de huelga para poder garantizar una asistencia sanitaria de calidad.

PROBLEMAS EN ATENCIÓN PRIMARIA

El 74,5% de los facultativos de la red de atención primaria del Instituto Catalán de la Salud (ICS) -organismo que gestiona el 80% de los centros de salud del primer nivel asistencial- no ha podido disponer de un equipo de protección individual (EPI) en algún momento de la fase aguda de la pandemia de coronavirus, según revela una encuesta realizada por Metges de Cataluña (MC) a 1.339 profesionales de la medicina, entre los días 15 y 23 de junio.

Mientras que un 58,6% considera que ha recibido suficiente formación teórica sobre las pautas de autoprotección y utilización de estos EPI, un 75,8% denuncia falta de formación práctica, tal como ya alertó el sindicato a finales de febrero, antes de que se confirmara el primer caso de Covid-19 en Cataluña.

El 74% de los médicos de Atención Primaria ha pasado consulta sin material de protección en algún momento de la pandemia, según una encuesta de Metges de Catalunya

Por otra parte, un 77,1% de los facultativos asegura que no se les ha hecho ningún tipo de seguimiento clínico-epidemiológico relacionado con el coronavirus, es decir, no les ha practicado ninguna prueba diagnóstica (PCR) o test inmunológico para saber si habían contraído la enfermedad. De hecho, sólo el 14,3% dice que la actuación de su Unidad Básica de Prevención de Riesgos Laborales le ha generado confianza y seguridad.

Otro de los aspectos a destacar de la encuesta es que un 62% de los profesionales dice haber sufrido alteraciones obligadas (no consensuadas) en su jornada laboral, incluido el cambio de turno de trabajo (56,8%), como consecuencia de la emergencia sanitaria. Además, un 84,4% de la plantilla asegura que se han modificado sus tareas asistenciales y un 80,7% sostiene que ha tenido que asumir la atención de pacientes no asignados a su consulta, sobre todo por razones organizativas del equipo (77,3% de), para cubrir facultativos designados a otras tareas (45,1%) o para sustituir personal de baja por Covid-19 (44,6%).

Respecto a la absorción in extremis por parte de la atención primaria de la asistencia a las residencias geriátricas tras la crisis vivida en estos centros para la tercera edad, sólo un 18,6% de los médicos y de las médicas que se han tenido que hacer cargo de esta nueva responsabilidad afirma haber recibido formación específica para llevarla a cabo, mientras que un 59,4% dice que no. El 22% restante considera que no había que formarse.

HORAS EXTRA

El desbordamiento del sistema de salud ante la pandemia se ha puesto de manifiesto en la sobrecarga desatada que ha sufrido la plantilla de facultativos de atención primaria durante la fase crítica de la emergencia. Así, un 53,2% de los profesionales que han respondido la encuesta confirma que ha tenido que hacer horas extras para dar respuesta a la demanda sanitaria creciente, de los cuales un 18% ha hecho más de 30 horas mensuales de media más allá de la su jornada ordinaria de trabajo.

El 33% de los facultativos que ha tenido que alargar su horario laboral aún no ha recibido ninguna compensación económica por el sobreesfuerzo, mientras que un 43% ha cobrado las horas extras como atención continuada (guardias). El resto ha percibido otros tipos de gratificación como la asignación de días de descanso. Pero, además, un 19,9% del personal ha sufrido pérdidas retributivas durante este primer período de la pandemia, sobre todo, como consecuencia de los cambios de jornada y por haber estado de baja médica por Covid-19.

Todo ello ha provocado un notable cansancio físico y emocional en la plantilla: un 52,4% de los profesionales asegura está bastante o muy cansado físicamente, mientras que un 68,1% de dice sufrir un agotamiento mental y emocional considerable.

EVALUACIÓN

La mayoría de facultativos (64,1%) del primer nivel asistencial suspende la gestión de la crisis por parte de las autoridades sanitarias, tanto del Ministerio de Sanidad, como de la Consejería de Salud, la Agencia de Salud Pública de Cataluña y la ICS. En cambio, un 79,7% de aprueba la actuación de las direcciones de los equipos de atención primaria (EAP).

Un 81,8% de los profesionales también es muestra convencido de que la pandemia del coronavirus empeorará la situación de sobrecarga asistencial que había previamente en los centros de salud, mientras que un 12% señala que seguirá siendo la misma y sólo un 6,2% cree que mejorará.

La mayoría del personal médico suspende la gestión de las autoridades sanitarias y se muestra partidario de la movilización, si no mejoran las condiciones laborales y retributivas de la plantilla

Tras la sacudida sanitaria, un abrumador 98,9% del colectivo médico cree que es necesario un nuevo modelo sanitario, donde los facultativos tengan un papel clave y fundamental en el diseño, la organización y el desarrollo del sistema. Por otra parte, un 64,2% de apoya la convocatoria de una nueva huelga después del verano a la atención primaria del ICS, si no mejoran las condiciones laborales y retributivas, y un 28,3% de se decanta por otras vías de desaprobación, como la manifestación o la recogida de firmas. Tan sólo el 7,5% cree innecesaria la protesta.

MOVILIZACIONES

Para el presidente del Sector Primaria ICS de MC, Javier O'Farrill, los resultados de la encuesta "ponen en evidencia la dejadez, la inseguridad y la desprotección que ha vivido la atención primaria y sus profesionales durante el pico de la pandemia ". En este sentido, exige a las autoridades sanitarias que "pongan los medios adecuados para que, en ningún caso, se vuelva a repetir esta situación", y, al mismo tiempo, reitera, por enésima vez, que "se incremente la contratación y los refuerzos de la plantilla, para evitar una crisis de dimensiones catastróficas en el primer nivel asistencial ".

Asimismo, O'Farrill advierte que, a pesar del agotamiento físico y emocional, "el único camino que nos queda para ser escuchados es la movilización". "Si no hay una respuesta rápida y contundente a nuestras demandas de mejora laboral y salarial -añade- el conflicto en las calles rebrotará este otoño y la protesta tendrá unas consecuencias difíciles de gestionar".

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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