Los planes de Estados Unidos para la “vuelta a la normalidad”

El gobierno de Trump tiene intención de que el país retome la actividad antes del verano al considerar superado el pico de contagios

Casa Blanca, sede gubernamental EEUU (Foto: Pixabay)
Casa Blanca, sede gubernamental EEUU (Foto: Pixabay)

Estados Unidos se mantiene como el país más afectado por el coronavirus, registrando, según los últimos datos un total de 886. 709 personas contagiadas, 50,243 muertes por coronavirus y 85.922 enfermos recuperados.

El foco principal de la infección se encuentra, en estos momentos, en el Estado Nueva York con 265.038 infectados y 20.354 muertes. Le siguen otros como Nueva Jersey con 96,219 contagios y 5,156 muertes, Michigan con 33,966 infectados y 2,813 muertes, y Massachusetts  con 42,944 infectados y 2,182 muertes. 

Pese a la situación que se vive en el país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado desde el principio de la crisis del Covid-19 su inclinación a no detener la actividad productiva de la nación, sobre todo después de mostrarse convencido de que en su país ya se ha superado el pico de contagios y pese a la confrontación de los últimos días con expertos y gobernadores. Ante las críticas, el presidente sostuvo que las medidas de reapertura se apoyan en la evidencia científica y recalcó que el Gobierno estará especialmente atento para “evitar la entrada del virus desde el extranjero”.

El gobierno de Trump presentó recientemente un plan para la reapertura social y económica del país estructurado en tres fases

Bajo este contexto, y con la intención de que el país recobre su funcionamiento antes del verano, el gobierno de Trump presentó, recientemente, un plan de "reapertura" económica y social para el país por fases y zonas, en el que se especifica, entre otros aspectos, que para que un Estado pueda entrar en la primera fase del plan tiene que cumplir una serie de criterios; principalmente, mantener una trayectoria descendente en el número de casos de coronavirus durante 14 días.

En esta primera fase, de las tres que contempla el plan gubernamental, se hace hincapié, además, en otras medidas como mantener distancia de unos dos metros y ceñirse al teletrabajo mientras sea posible, además de evitar visitas a centros de ancianos  Se abrirán los gimnasios, en la medida que se respeten las distancias establecidas.

En la siguiente fase 2 aquellas personas con mayor riesgo de contagio deben mantener la distancia física; deben velar porque que las reuniones sean de no más de 50 personas y se mantiene el teletrabajo según las necesidades de cada lugar.

Finalmente, en la última parte del plan se podrán reanudar las interacciones públicas, manteniendo el distanciamiento físico, minimizando la exposición a entornos sociales donde la distancia reglamentaria no se pueda cumplir.

Trump ha dejado en manos de los gobernadores de los 50 Estados la decisión final de cuándo sumarse al mismo, puesto que las medidas de confinamiento que afectan a millones de estadounidenses son emitidas casi en su totalidad por las autoridades de cada Estado, así como la iniciativa de aumentar la capacidad sanitaria a la hora de atender los casos de coronavirus.

De momento, los dirigentes de la mayoría de los Estados mantienen las órdenes de confinamiento en los hogares, además del cierre de las empresas como parte de los esfuerzos para frenar la propagación del coronavirus.

Las escuelas del país se mantendrán cerradas, las visitas a las residencias de ancianos están prohibidas, se pedirá a los ciudadanos que eviten concentraciones de más de 10 personas, se seguirá incentivando el teletrabajo y negocios como restaurantes, gimnasios o cines podrán abrir cumpliendo con normas de distanciamiento social.

MAS PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

Respecto a las pruebas diagnósticas, se han realizado más de cuatro millones y medio de test, según datos ofrecidos por la Univerisdad Johns Hopkins.

Las autoridades sanitarias norteamericanas son conscientes de que la capacidad del país para realizar test diagnósticos de la Covid-19 es fundamental para el plan de reapertura y del levantamiento de las medidas de contención,

Las autoridades sanitarias norteamericanas son conscientes de que la capacidad del país para realizar test diagnósticos de la Covid-19 es fundamental

De esta forma, se contempla la realización de más pruebas dirigidas muchas de ellas a las comunidades de afroamericanos y latinos para compensar las "disparidades sanitarias" existentes, de cara a lo que cree que podría ser una segunda oleada de casos de coronavirus el próximo otoño, coincidiendo con la epidemia habitual de gripe, lo cual podrá colapsar el sistema sanitario.

Los trabajadores y los visitantes deben tomarse la temperatura y los empleados deben hacer un seguimiento específico de los residentes para detectar posibles casos de coronavirus y, en caso de confirmarse, avisar a familia y autoridades.

Asimismo, se tiene previsto una investigación en las residencias de ancianos, al haberse convertido en uno de los principales focos del coronavirus.

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