¿Deberían las vacunas y los medicamentos contra la Covid-19 ser sin ánimo de lucro?

Mohga Kamal-Yanni, consultora en política de salud global y acceso a medicamentos, argumenta que la pandemia ofrece una oportunidad para que los gobiernos retengan el control, compartiendo conocimientos y renunciando a las reglas de propiedad intelectual.

Vacunación contra la Covid-19 (Foto: Freepik)
Vacunación contra la Covid-19 (Foto: Freepik)
CS
31 marzo 2022 | 10:30 h

Desde el VIH hasta el ébola, pasando ahora por la pandemia de la COVID-19, la desigualdad en el acceso a medicamentos y vacunas ha prevalecido en los países en vías desarrollo durante décadas. En una publicación en la revista científica The BMJ, Mohga Kamal-Yanni, consultora en política de salud global y acceso a medicamentos, argumenta que la pandemia ofrece una oportunidad para que los gobiernos retengan el control, compartiendo conocimientos y renunciando a las reglas de propiedad intelectual.

Sin embargo para Thomas Cueni, director general de la Federación Internacional de Asociaciones y Fabricantes Farmacéuticos, los debates sobre precios y ganancias son una distracción de los problemas reales detrás de la inequidad.

El erario público del Reino Unido financió el 97 % de la vacuna Oxford-AstraZeneca, mientras que el Gobierno de Estados Unidos inyectó 10 000 millones de dólares en la vacuna NIH-Moderna, y Pfizer y BioNTech recibieron 800 millones de dólares en financiación para I+D

Las compañías farmacéuticas afirman que los altos precios y las altas ganancias son esenciales para financiar la investigación y el desarrollo (I+D). No obstante, la COVID-19 ha ilustrado claramente que la financiación pública es la piedra angular de la innovación, ha advertido Mohga Kamal-Yanni.

Por ejemplo, el erario público del Reino Unido financió el 97 % de la vacuna Oxford-AstraZeneca, mientras que el Gobierno de Estados Unidos inyectó 10 000 millones de dólares en la vacuna NIH-Moderna, y Pfizer y BioNTech recibieron 800 millones de dólares en financiación para I+D. 

Además, el acuerdo de la Universidad de Oxford con AstraZeneca requería que la empresa priorizara los países de ingresos bajos y medios y vendiera a un precio sin fines de lucro, y la vacuna fue la principal que se usó en África durante la mayor parte de 2021. "Esto proporciona evidencia clara no solo de que los productos para pandemias deben proporcionarse a un precio sin fines de lucro, pero que es factible hacerlo", relata.

"Si ahora no es el momento para que los gobiernos retengan el control diversificando la producción, compartiendo conocimientos y renunciando a las reglas de propiedad intelectual durante una pandemia, ¿cuándo actuarán?"

Ella argumenta que se necesitan acciones globales para expandir los sitios de fabricación para garantizar el acceso universal a vacunas, medicamentos y pruebas. Esto, a su vez, requiere maximizar y diversificar la producción compartiendo tecnología y conocimientos y renunciando a las normas de propiedad intelectual. "Este enfoque es totalmente diferente del enfoque de las compañías farmacéuticas de maximizar las ganancias", advierte.

Kamal-Yanni concluye lanzando un mensaje: "Si ahora no es el momento para que los gobiernos retengan el control diversificando la producción, compartiendo conocimientos y renunciando a las reglas de propiedad intelectual durante una pandemia, ¿cuándo actuarán?".

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