Uno de cada 10 niños en el mundo no recibe las vacunas vitales

Más de 20 millones de niños en todo el mundo, más de 1 de cada 10, no recibieron en 2018 vacunas vitales contra el sarampión, la difteria y el tétanos

El Dr. Tedros Adhanom, director general de la OMS (Foto. OMS)
El Dr. Tedros Adhanom, director general de la OMS (Foto. OMS)
CS
15 julio 2019 | 18:00 h

Más de 20 millones de niños en todo el mundo, más de 1 de cada 10, no recibieron en 2018 vacunas vitales contra el sarampión, la difteria y el tétanos, según los nuevos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF.

A nivel mundial, la cobertura de inmunización con tres dosis de la vacuna contra la difteria, tétanos y tos ferina (DTP3), y una dosis de la vacuna contra el sarampión, se ha estancado desde 2010 en alrededor del 86 %. Aunque esta cifra es elevada, no es suficiente. Se necesita una cobertura del 95 % a escala mundial, que abarque a los países y las comunidades, para garantizar la protección contra los brotes de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas.

“Las vacunas son una de nuestras herramientas más importantes para prevenir brotes y mantener al mundo seguro”, ha dich Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud. “Aunque hoy en día la mayoría de los niños están siendo vacunados, la cifra de los que se quedan atrás es excesiva. Y lo que resulta inaceptable es que a menudo quienes no reciben la vacuna son precisamente quienes corren un mayor riesgo: los más pobres, los más marginados, los afectados por los conflictos o las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares”.

Se necesita una cobertura del 95 % a escala mundial, que abarque a los países y las comunidades

La mayoría de los niños no vacunados viven en los países más pobres, y un número desproporcionado se encuentra en estados frágiles o afectados por conflictos. Casi la mitad viven en sólo 16 países: Afganistán, Chad, Etiopía, Haití, Iraq, Malí, Níger, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Siria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Yemen.

Si estos niños se enferman corren el riesgo de sufrir graves consecuencias para su salud, y son quienes menos probabilidades tienen de acceder a tratamientos y cuidados que pueden salvar sus vidas.

Las disparidades en el acceso a la vacuna siguen siendo considerables entre los países y dentro de cada uno de ellos, independientemente de su nivel de ingresos. Esto ha dado lugar a brotes devastadores de sarampión en muchas partes del mundo, incluidos países que tienen altas tasas generales de vacunación.

En 2018 se registraron casi 350.000 casos de sarampión en todo el mundo, más del doble que en 2017. “El sarampión es un indicador en tiempo real de los lugares donde tenemos más trabajo que hacer para combatir las enfermedades prevenibles”, dijo Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Debido a que el sarampión es tan contagioso, un brote indica que las comunidades están dejando de recibir las vacunas debido al acceso, los costos o, en algunos lugares, la autocomplacencia. Tenemos que agotar todos los esfuerzos para inmunizar a cada niño”.

Ucrania encabeza una lista diversa de países con la tasa de incidencia de sarampión más alta registrada en 2018. Aunque el país ha logrado vacunar a más del 90% de sus bebés, la cobertura ha sido reducida durante varios años, lo que ha dejado a un gran número de niños mayores y adultos en situación de riesgo.

En otros países con alta incidencia y alta cobertura hay grupos significativos de personas que no han recibido la vacuna contra el sarampión en el pasado. Esto demuestra que una baja cobertura a lo largo del tiempo, o la existencia de comunidades determinadas de personas no vacunadas, pueden desencadenar brotes mortales.

También hay datos por primera vez sobre la cobertura de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que protege a las niñas contra el cáncer de cuello uterino más adelante en sus vidas. En 2018, en 90 países donde vive 1 de cada 3 niñas se había incorporado la vacuna contra el VPH en los programas nacionales. Sólo 13 de ellos son países de bajos ingresos. Esto lleva a que las personas que tienen un mayor riesgo de sufrir los efectos devastadores del cáncer de cuello uterino sean quienes tienen menos probabilidades de recibir la vacuna.

La OMS y UNICEF, junto con asociados como Gavi, la Alianza para la Vacunación, están apoyando a los países para que fortalezcan sus sistemas de inmunización y la respuesta a los brotes, entre otras cosas mediante la vacunación sistemática de todos los niños, la realización de campañas de emergencia, y la capacitación y el equipamiento de los trabajadores de la salud. Todas estas medidas son esenciales para la prestación de servicios de salud de buena calidad en el nivel primario.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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