La sombra de la desfinanciación de otros fármacos rodea la política antitabaco de Carcedo

La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, ha centrado su plan antitabaco en asegurar la financiación de fármacos para ayudar a dejar de fumar. No obstante, el sector espera iniciativas más determinantes.

María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad en funciones (Foto: Flickr PSOE)
María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad en funciones (Foto: Flickr PSOE)

A pesar de estar en funciones, una de las tareas que más ha desarrollado María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad, en los últimos meses ha sido la de tratar de poner en marcha algunas de las acciones previstas dentro de las líneas de actuación que el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas se han marcado en el ámbito de la prevención y control del tabaquismo.

Entre las tareas más recientes, y que más repercusión han tenido, destacan el anuncio de que la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (SNS) contará a partir del 1 de enero de 2020, con dos nuevos fármacos dirigidos a la deshabituación tabáquica: la vareniclina y el bupropion. De esta manera, estos medicamentos serán financiados por la sanidad pública para ayudar a dejar de fumar.

La financiación de medicamentos para ayudar a dejar de fumar podría conllevar la desfinanciación de otros fármacos de diferentes grupos terapéuticos

A pesar de esta iniciativa, la incertidumbre rodea a la ministra de Sanidad, quedando dudas sobre las verdaderas intenciones del organismo que dirige. Según ha podido saber ConSalud.es, y así se ha publicado en las últimas semanas, la financiación de los medicamentos anteriormente citados podría conllevar la desfinanciación de otros fármacos de diferentes grupos terapéuticos que actualmente están siendo utilizados.

Según ha informado el propio Ministerio de Sanidad, se espera que la financiación de la vareniclina y el bupropion pueda beneficiar a unas 83.800 personas y tendría un impacto presupuestario de 7,9 millones de euros en el primer año. De esta manera, desde la administración se tendría que buscar la vía económica necesaria para poder atender dicho compromiso, siendo la desfinanciación de otros fármacos una de las opciones.

A LA ESPERA DE OTRAS MEDIDAS

Junto a esta circunstancia, Sanidad también se ha enfrentado a otras polémicas relacionadas con las políticas de prevención del tabaquismo. Es el caso de la campaña institucional presentada hace unos meses en la que se consideraba al vapeo como un acto más de consumo de tabaco. Tras las quejas de la patronal del cigarrillo electrónico y los usuarios, que rechazan que este acto sea consumir tabaco, Sanidad ha tenido que reconocer su error.

Por otra parte, el sector sanitario echa en falta la puesta en marcha de otras iniciativas más determinantes. Aunque valoran las medidas iniciadas, creen que sería más decisivo para reducir el consumo de tabaco en España que se acuerden actos como el incremento del precio de las cajetillas del tabaco o la ampliación de los espacios sin humo.

No obstante, la propia María Luisa Carcedo ha declarado en repetidas ocasiones que el Ministerio de Sanidad  no está trabajando sobre estas actuaciones concretas.

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