LOS TCE ANTE LA PANDEMIA

Dolores Martínez (SAE): "No sabemos cómo afrontar el verano, no hay bolsa de empleo"

La Secretaria General del Sindicato de Técnicos en Cuidados de Enfermería recuerda el año y medio de lucha contra la Covid-19 y denuncia el trato recibido por parte de la Administración

María Dolores Martínez, secretaria general del Sindicato de Técnicos en Cuidados de Enfermería (Foto. SAE)
María Dolores Martínez, secretaria general del Sindicato de Técnicos en Cuidados de Enfermería (Foto. SAE)

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03.08.2021 - 17:45

La Covid-19 sigue poniendo en jaque, tras un año y medio, a unos profesionales sanitarios cada vez más cansados. Esta quinta ola, con el aumento de contagios y la vuelta a las restricciones, recuerda de nuevo a los primeros meses de la pandemia, aunque sin su virulencia.

Los técnicos en Cuidados de Enfermería llevan enfrentándose a este caprichoso virus en primera línea desde marzo de 2020, al igual que el resto de profesionales sanitarios. Han sido el apoyo y la familia de los pacientes, “aplaudidos por la sociedad pero maltratados por nuestros jefes”.

En entrevista a Consalud.es, María Dolores Martínez Márquez, secretaria general del Sindicato de Técnicos en Cuidados de Enfermería (SAE), describe la situación vivida durante estos meses y recuerda los deberes que quedan por hacer a la Administración para cumplir con el colectivo.

¿Cómo ha sido este año de pandemia?

Ha sido un año muy complicado, para todos los profesionales sanitarios, pero los técnicos en cuidados somos los que hemos estado en primera línea continuamente. Somos los profesionales que acudimos a cualquier llamada, cualquier atención del paciente, los que los aseamos, alimentamos... Durante este tiempo les hemos dado mucho apoyo psicológico, hemos sido su familia dada las circunstancias. Ha sido muy complicado.

La Administración nos ha maltratado, no han hecho por un mejor trato o un mejor turno, y en el trabajo no nos han valorado

¿Cómo os ha afectado a vosotros psicológicamente esa situación?

Hay muchos profesionales que están en tratamiento. Ha habido mucha muerte, mucho dolor, ha habido mucha gente que ha fallecido sola y hemos sido su familia. Somos los que les hemos dado la mano para que se vayan en paz. Y eso psicológicamente nos ha afectado muchísimo, para eso no estamos preparados, no nos lo enseñan cuando estudiamos.

¿Qué faltas y necesidades han sufrido los Técnicos en Cuidados de Enfermería, principalmente durante la primera ola?

La primera ola ha sido diferente a las demás. Fue horrible porque todo era improvisado, nos enfrentábamos a algo desconocido. Los medios no eran pocos, eran casi ningunos. No había EPIS, una simple mascarilla eran un bien preciado, la gente discutía por ellas porque no las había, o porque nos las racionalizábamos. Eso más los contagios entre nosotros. Hay que recordar que era algo desconocido, los protocolos se cambiaban de un día para otro, nosotros nos contagiábamos mucho entre nosotros, las bajas no se podían cubrir.

Teníamos que improvisar, hay gente que nos dice que era mentira que utilizáramos las bolsas de basura como EPIs. Era verdad, no estábamos preparados y vino de repente, quizá  la gestión no fue la adecuada. Y luego las mascarillas, una FFP2 la teníamos por decreto para 21 días, en algunos sitios para 28 días, una mascarilla que dura para 7 u 8 horas. Nos quitaron los días libres, e incluso gente a los que falleció un familiar directo no podían ir porque no libraban. La primera ola además tuvo mucha carga emocional, ver morir tanta gente mayor sola fue horrible. Ahora por suerte la gente no fallece tanto.

¿Sentís que se os ha valorado más durante este tiempo?

Valorados por la Administración no, por la sociedad sí. Nuestros jefes no se han portado bien con nosotros, para los enfermos hemos sido sus ángeles, pero la Administración nos ha maltratado, no han hecho por un mejor trato o un mejor turno, y en el trabajo no nos han valorado. Afortunadamente no siempre ha ocurrido.

Con la sociedad sí que estamos muy agradecidos por su apoyo. No digo que nos tengan que dar las gracias por hacer nuestro trabajo, pero esto no era nuestro trabajo, enfrentarnos a un contagio por cuidar a un enfermo no era nuestro trabajo, nuestro trabajo hubiera sido si nos hubiéramos estado protegido y en condiciones óptimas. Los aplausos nos hacían llorar, nos ponían el vello de punta. Yo veía que había un agradecimiento por parte de la sociedad y, sin embargo, no por la Administración. Era un contraste que no se podía explicar.

Las bajas continúan, ya sea por contagio o contacto. De hecho las bolsas de trabajo se han acabado

¿Han tenido que realizar labores que por su formación no les correspondía?

Al principio era tal el caos que todos hacíamos de todo. Hay que tener en cuenta que todo vino muy deprisa, sin medios de protección, por lo que el que entraba en la habitación hacía todo lo que podía. No nos hemos sentido obligados a hacer cosas que no nos correspondiéramos, las hacíamos como otros estamentos hacían las nuestras. Por ejemplo. al suponer un pinchazo en principio no podemos hacer pruebas de antígenos, pero sí que podemos hacer PCR, porque nosotros podemos tomar muestras de forma no invasivas.

En los últimos meses han aumentado las bajas de sanitarios por contagios Covid, ¿cómo se ha registrado esta situación entre los Técnicos de Cuidado de Enfermería?

Ha habido muchas bajas durante la pandemia, e incluso algunos se han quedado en el camino. Es cierto que desde que nos han vacunado hay alguno que se vuelve a contagiar, pero la virulencia no es tanta, no vuelven a ingresar y lo pasan como una gripe pasajera. Las bajas continúan, ya sea por contagio o contacto. De hecho las bolsas de trabajo se han acabado. Los compañeros en residencias se han venido a trabajar a los hospitales, hemos vestido un santo para desvestir otro. Si hay carencias en hospitales, más en residencias.

Y ahora están aumentando los ingresos con la quinta ola.

La situación está complicada, no hay gente para cubrir. La gente de las residencias las deja para ir a los hospitales y no hay bolsa de trabajo. Recibimos correos todos los días de si sabemos de alguien, de algún currículum para residencias y hospitales. Pero sobre todo para residencias, la gente con condiciones peores en las residencias se van a los hospitales. Las residencias están fatal. Y no sabemos cómo afrontarlo, decían de quitarnos vacaciones, y cómo quitas vacaciones a una personas que lleva toda el año trabajando, y en las condiciones en las que lo estamos haciendo. Si nos las quitan aumentarán las bajas porque estamos agotados, no podemos más.

Estamos a punto de decir basta ya, tenemos razón y nos tienen que hacer caso ya

¿Cómo os sentís tras los anuncios de reducir la temporalidad en la Administración pero que no ha incluido a la Sanidad Pública?

Para la Sanidad y Educación, como tienen características peculiares, el decreto ley ha establecido que se deberían reformar su propia normativa. Nosotros en Sanidad tenemos el Estatuto Marco, pero si en un año a partir de la entrada en vigor del decreto no se hace, nos afectará el decreto de igual modo que al resto. El problema de la tasa tan alta de interinos en Sanidad es que hace mucho que no se han convocado oposiciones, se deberían hacer todos los años. Hay Comunidades Autónomas como Canarias, con un 70% de interinidad en Sanidad, que hacen muy pocas oposiciones.

Nos alegra que por fin intenten dar solución a este problema, pero crea mucha incertidumbre, porque este decreto aunque parezca una panacea, tampoco es una respuesta clara para los interinos actuales. A ellos hay que darles una respuesta clara, porque este decreto afectará a los futuros interinos, que ya se encargará la Administración de solucionar su temporalidad en menos de tres años y no tener que darles una indemnización o reconocerles cualquier otro derecho.

Y, además, ¿qué otras reivindicaciones siguen pendientes?

Pues muchas, pero principalmente nuestros tres pilares que ya deberían estar arreglándolos ya: los ratios, el grado superior y el subgrupo. Los ratios de Técnicos de Cuidado por habitante habría que aumentarlos. Hay mucha población envejecida, los hospitales están llenos de personas mayores con patologías crónicas y de bajo impacto asistencial, para los que necesitan técnicos.

Además, llevamos ya años reivindicando que nuestras funciones responden a un grado superior, y no un grado medio, pero lo que pasa es que nadie registra lo que hacemos, por lo que no se sabe lo que hacemos. Considero que esto es parte de la culpa de que no despeguemos, no nos dejan registrar nuestra actividad. En 2005 se hizo un estudio exhaustivo de las funciones y se determinó que sí era de grado superior, pero este estudio está enterrado en un cajón. Ahora parece que el ministerio quiere abordarlo, pero solo ha tenido una reunión desde febrero, pero no sé lo que están haciendo.

Y, la última de nuestras tres reivindicaciones más sangrantes es la clase. En 2007 nos metieron en un subgrupo c1, pero nos dejaron en un grupo c2 por una transitoria. Y después de 14 años seguimos con eso y no nos suben por ley. Hay jueces que nos dan la razón, pero no ha cambiado nada. Estamos a punto de decir basta ya, tenemos razón y nos tienen que hacer caso ya.

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