Expertos afirman que la cirugía radical en cáncer de recto puede evitarse en el 50% de los casos

Héctor Guadalajara Labajo, jefe del Servicio de Cirugía de la FJD de Madrid, apunta que a día de hoy es posible evitar las técnicas como la escisión mesorrectal total o la amputación abdomino-perineal.

Cirujanos en quirófano (Foto. Freepik)
Cirujanos en quirófano (Foto. Freepik)
22 julio 2022 | 12:00 h

Expertos reunidos en el '1 er Taller Multidisciplinar de Nuevos Paradigmas en Cáncer de Recto', organizado por la Fundación Jiménez Díaz, junto con la Asociación Española de Coloproctología (AECP), han asegurado que la cirugía radical en cáncer de recto podría evitarse en hasta un 50% de los casos.

En este sentido, el jefe del Servicio de Cirugía de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Héctor Guadalajara Labajo, ha explicado que actualmente las técnicas quirúrgicas agresivas como la escisión mesorrectaltotal o la amputación abdomino-perineal se pueden evitar en gran medida gracias a las investigaciones de Angelita Habr-Gama, que a principios de este siglo abrieron la puerta a considerar como curados a aquellos pacientes en los que la radioterapiay la quimioterapia hacían desaparecer el tumor a simple vista o en las pruebas de imagen.

"A raíz de sus observaciones y publicaciones, se iniciaron grandes ensayos clínicos que apoyan su tesis, por lo que en la actualidad podemos empezar a aplicarla", ha comentado el especialista, que añade que "la optimización y mejora en los esquemas de aplicación de la quimio-radioterapia actuales permiten mejorar las tasas de respuesta clínica y, por lo tanto, el número de pacientes que pueden llegar a curarse de un cáncer de recto sincirugía".

En este sentido, el Protocolo Forest incluye la neoadyuvancia total, la prehabilitacion trimodal, la toma de decisiones compartidas con el paciente, la preservación de órgano y el 'watch & wait', una serie de técnicas y aproximaciones terapéuticas que tienen por objeto evitar, en la medida de lo posible, la realización de una intervención quirúrgica sin que se produzca un menoscabo en la recuperación del paciente.

"La optimización y mejora en los esquemas de aplicación de la quimio-radioterapia actuales permiten mejorar las tasas de respuesta clínica y, por lo tanto, el número de pacientes que pueden llegar a curarse de un cáncer de recto sin cirugía"

Según el doctor Guadalajara, a pesar de que existe "suficiente evidencia científica" como para adoptar este protocolo de manera general, también surgen preguntas que "aún no tienen respuesta, lo que lleva a grupos de trabajo más conservadores a no aceptar ese tipo de incertidumbre y anclarse en alternativas de tratamiento más clásicas".

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Además de los tratamientos, uno de los pilares en los que se sustenta el protocolo son las decisiones compartidas con los pacientes, hasta el punto de que "no se puede concebir este cambio sin hacerlo", ha indicado el cirujano, que hace hincapié en que, tal y como explica a sus pacientes, "no existen opciones buenas o malas, sino ventajas e inconvenientes".

Para ilustrar el procedimiento, pone como ejemplo el caso de un paciente que ya tenía programada una operación en la que estaba previsto amputar el ano. "Actualizar nuestros protocolos provocó que se replanteara la propuesta de tratamiento, lo que le llevó a salir de la lista de espera quirúrgica y en la actualidad se encuentra en remisión completa", ha recordado Guadalajara.

"Los pacientes que siguen este protocolo entran en una estrategia de seguimiento de cinco años, más estricto en los dos primeros porque el tumor puede aparecer de nuevo (re-crecimiento) en un 25% de los casos"

En este orden, continúa, en términos globales, desde que se comienza a aplicar este protocolo, un 38% de los pacientes atendidos ha podido evitar la cirugía, al menos por el momento. Por su parte, el especialista de la Unidad Coloproctología del hospital madrileño, José Luis Domínguez Tristancho, ha detallado algunas de las técnicas que conforman el 'Protocolo Forest', como la neoadyuvancia total, que consiste en realizar todo el tratamiento oncológicoantes de la cirugía, incrementando así la posibilidad de que el paciente alcance una respuesta clínica completa al tratamiento oncológico y de que el tumor "haya desaparecido" permitiendo realizar 'watch & wait', un protocolo que se basa en no operar al paciente.

"Los pacientes que siguen este protocolo entran en una estrategia de seguimiento de cinco años, más estricto en los dos primeros porque el tumor puede aparecer de nuevo (re-crecimiento) en un 25% de los casos", ha argumentado, para informar de que para determinar el tipo de tratamiento o terapia que precisa una persona con cáncer de recto, todos los pacientes son presentados y analizados en la Comisión de Tumores, donde se lleva a cabo una valoración de cada uno de ellos con un enfoque multidisciplinar con el objetivo de personalizar sus tratamientos.

"En líneas generales, hay un objetivo claro de preservar el aparato esfinteriano y evitar colostomías definitivas, sin que ello suponga un detrimento de la supervivencia. La neoadyuvancia total ha demostrado ofrecer más respuestas clínicas, lo que abre la puerta al 'watch & wait': se estima que hasta un 50% de los pacientes podrían obviar una cirugía radical", ha zanjado.

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