SANIDAD EN EL ÁMBITO RURAL

Farmacéutica de prácticas en un pueblo de 1.000 habitantes: “No me importaría trabajar aquí”

María Dolores Torres, en 4º de Farmacia, es una de las 300 estudiantes beneficiadas del programa ‘Campus Rural’. Son sus primeras prácticas laborales y su experiencia en Villagordo del Júcar (Albacete) le invitan a repetir.

Mateo Córdoba, dueño de la Farmacia, junto a la estudiante María Dolores Torres en Villalgordo del Júcar (Foto: Cedida)
Mateo Córdoba, dueño de la Farmacia, junto a la estudiante María Dolores Torres en Villalgordo del Júcar (Foto: Cedida)

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26.07.2022 - 17:45

En Villalgordo del Júcar, localidad de la provincia de Albacete con poco más de 1.000 habitantes, hay una sola farmacia. Es una de las 4.000 oficinas farmacéuticas rurales que hay en España, según estima la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR). Situada enfrente de la Parroquia de Santa María Magdalena, este despacho es regentado por Mateo Córdoba, farmacéutico de 39 años.

Natural de este municipio albaceteño, Córdoba es la tercera generación de farmacéuticos en su familia y lleva seis años con el negocio. Y pese a estar “encantado” de haber seguido con la farmacia una vez se jubiló su padre tras 40 años en ella, lamenta que el futuro de estas oficinas en entornos rurales “tenderá a no ser rentable” a consecuencia de la despoblación que sufren pueblos como el suyo.

El 'Campus Rural', impulsado por el Gobierno, permite a 300 estudiantes hacer prácticas formativas en entornos rurales y municipios de menos de 5.000 habitantes durante este verano

Pese a ello, Mateo cree que “estamos a tiempo” de revertir la tendencia y apuesta por iniciativas que sirvan para atraer a los jóvenes a los entornos rurales. Él mismo está participando en una de ellas. Se trata del Campus Rural’, un programa impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para reactivar estas zonas llevando a ellas a jóvenes universitarios.

De hecho, serán más de 300 estudiantes de toda España los que hagan prácticas formativas en entornos rurales y municipios de menos de 5.000 habitantes durante este verano. Una de ellos será María Dolores Torres, de 23 años y estudiante de 4º del Grado de Farmacia. Natural de Albacete, esta joven tendrá su primera experiencia laboral este verano, y lo hará en la farmacia de Mateo, en Villalgordo del Júcar.

“TODOS QUIEREN VENIR A VERME”

Cuando Mateo aceptó la llamada de ConSalud.es, María Dolores apenas llevaba 20 días como becaria en su farmacia. En prácticas estará hasta el 15 de septiembre. Sin embargo, tanto para él como para ella es tiempo suficiente para transmitir cuánto de acertado es este tipo de iniciativas para hacer atractivos pueblos poco habitados. “Estoy encantado/a”, confiesa cada uno por su lado mientras el otro continúa atendiendo a los vecinos.

María Dolores Torres, estudiante de 4º de Farmacia (Foto Cedida)

El dueño del despacho cree que es “una idea estupenda” para “atraer a gente que no conoce el pueblo y haga vida aquí”. También afirma que le viene bien a él como empresa: “a la hora de enseñar, tú también aprendes”. Y, por supuesto, también para ella: “Es su primer contacto con una oficina de Farmacia y es bueno que pueda realizar una atención personalizada, como la que se hace en un pueblo”.

Estas ventajas las confirma Torres minutos después. Esta joven estudiante, que recibe por estas prácticas una ayuda económica de 1.000 euros brutos al mes, se ha alquilado una casa allí, como exige el programa. Pero además, comenta a este medio que también se va a sacar el bono de la piscina municipal y el carnet de la biblioteca. “Me va a venir muy bien para desconectar después de un año de ajetreo diario entre la Universidad, la biblioteca y mi casa”.

Mateo, dueño de una Farmacia: "Dejar a un pueblo sin farmacia hará que la gente se termine de ir. Es fundamental para el pueblo, especialmente para la gente mayor que necesita su medicación"

Además, María Dolores reconoce estar “muy contenta” por el trato que recibe de los vecinos del pueblo. “La gente es muy agradecida, familiar y cariñosa. Me han acogido muy bien”. Incluso esta joven afirma que tiene que hacer “cálculos” en su agenda para recibir visitas de familiares y amigos: “Todos quieren venir a verme a Villalgordo. Les ha hecho mucha ilusión. Este fin de semana vienen cinco amigos. Les he dicho que si quieren casa rural, ya tengo yo la mía”, añade.

¿ES POSIBLE UN FUTURO EN EL MEDIO RURAL?

Pero pese a lo bien que va el programa, el futuro en este tipo de localidades no está nada asegurado. El farmacéutico, que tiene dos hijas pequeñas, confiesa que ha pensado “mucho” si la suya será la última generación de farmacéuticos en el pueblo. “Yo estaría encantado de que viviera y trabajara aquí. Pero no tengo muy claro que quiera seguir cuando yo me jubile”.

El propio Mateo señala las dificultades que él ha tenido para seguir con la farmacia. “Para conciliar es muy difícil porque son muchas horas, tenemos horario partido, y cuadrar vacaciones también es complicado. Es difícil encontrar a alguien que quiera venir aquí a trabajar y sustituirme”, expone. Y aunque para él sigue siendo “económicamente rentable” el negocio, admite que en otros puntos de España “muchas van a desaparecer”.

Farmacéutico y becaria en una Farmacia en Villalgordo del Júcar, en Albacete (Foto Cedida)

Esta circunstancia, según Mateo Córdoba, sería letal para esta pequeña localidad de la provincia de Albacete. “Dejar a un pueblo sin farmacia hará que la gente se termine de ir. Igual que cuando se quedan sin bancos, cajeros, supermercados u otros servicios. Pero una farmacia es fundamental para el pueblo, especialmente para la gente mayor que necesita su medicación”, advierte.

María Dolores Torres, joven estudiante de Farmacia: "Aún no sé muy bien cómo se trabaja en la ciudad, pero de momento me está gustando mucho la experiencia en un pueblo en el entorno rural"

Por eso, valora positivamente iniciativas como ‘Campus Rural’ aunque cree que “no es suficiente”. A su juicio, hacen falta otras actuaciones para “atraer a los jóvenes”. Por ejemplo, propone “dar facilidades para que las empresas vengan y para que la gente pueda comprar o construirse una casa aquí, promover el teletrabajo, dar ayudas para que las familias puedan llevar a sus hijos al colegio o crear una residencia de ancianos”.

“NO ME IMPORTARÍA TRABAJAR EN UN PUEBLO”

En todo caso, la predisposición de María Dolores Torres es positiva. A corto plazo, su objetivo es acabar el Grado y, después, “trabajar en una Farmacia para ir ganando dinero y luego poder hacer un Máster relacionado con la dermofarmacia, que es lo que más me llama la atención”. Y para ello, no descarta trabajar en un pueblo de las características de Villalgordo del Júcar.

Ella misma asevera que no ha encontrado “ninguna dificultad” por ejercer como farmacéutica en un municipio rural. “No me importaría. Aún no sé muy bien cómo se trabaja en la ciudad, pero de momento me está gustando mucho la experiencia en un pueblo en el entorno rural”. Justo se acaba de sacar el carnet de conducir, por lo que asegura que contaría también con el apoyo de su familia. “Ellos lo llevarían bien”.

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