Headway 2020: una nueva hoja de ruta europea en salud mental

Expertos, académicos y pacientes debaten en el Parlamento Europeo soluciones innovadoras para emprender un nuevo camino en salud mental

Headway 2020 una nueva hoja de ruta europea en salud mental (Foto. ConSalud)
Headway 2020 una nueva hoja de ruta europea en salud mental (Foto. ConSalud)

El Foro de Bruselas, un panel de alto nivel organizado como parte de la iniciativa “Headway 2020”, ha presentado el panorama en materia de salud mental en Europa y debatido los desafíos y el impacto real que esta plantea. Esta iniciativa ha dado comienzo y se ha desarrollado en tres países seleccionados: Italia, España y Polonia.

Durante la conferencia, se presentaron las actividades y los resultados de “Headway 2020” y se dio la oportunidad de debatir casos y buenas prácticas para una gestión más adecuada de los pacientes con afecciones mentales, todo ello en vísperas del Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre). El proyecto “Headway 2020” ha propuesto recomendaciones de políticas viables y una lista de intervenciones prioritarias con el fin de elaborar una “nueva hoja de ruta en salud mental” en Europa.

“Los trastornos mentales suponen uno de los mayores retos para la salud pública”

El Foro de Bruselas ha proporcionado un espacio destacado para aumentar la concienciación tanto a nivel europeo como a nivel de los Estados miembros, situando la salud mental en la primera posición de la agenda política europea.

“Los trastornos mentales suponen uno de los mayores retos para la salud pública en términos de prevalencia, carga de la enfermedad y discapacidad, y afectan a más de un tercio de la población europea cada año”, ha declarado Aldo Patriciello, eurodiputado del Partido Popular Europeo. “Por ello me siento especialmente orgulloso de ser uno de los promotores de este importante evento que tiene como objetivo situar la cuestión de la salud mental en la agenda política europea, así como debatir las soluciones prácticas y las experiencias que están surgiendo en los diferentes países.”

En 2016 se estimó que 84 millones de personas sufrían afecciones mentales en Europa y que 84.000 muertes anuales se debían a enfermedades mentales o suicidios, lo que convierte a las afecciones mentales en la quinta enfermedad no contagiosa más común, representando así el 22,4 % de la discapacidad en Europa.

La urgente necesidad de mejorar aún más el bienestar mental ha sido respaldada por estudios recientes de la OCDE, que estiman que los costes totales derivados de las afecciones mentales superan los 600.000 millones de euros en toda Europa, lo que equivale al 4 % del PIB europeo. A pesar de que el 18,3 % de la población española ha padecido afecciones mentales que han supuesto para el país importantes costes directos e indirectos, solo el 5 % del gasto sanitario público total se ha destinado a este ámbito.

Con el fin de aportar una nueva visión sobre la salud mental, el trabajo de “Headway 2020” –que finaliza con la conferencia de Bruselas– se ha desarrollado a lo largo de 2019 con actividades destinadas a compartir las buenas prácticas entre los países a fin de animar a instituciones y comunidades a adoptar medidas en favor de las iniciativas de salud mental. Para revertir la situación actual, el grupo de trabajo español ha elaborado recomendaciones políticas específicas que incluyen la necesidad de reorientar la educación médica y reorganizar los servicios de salud.

84.000 muertes anuales se debían a enfermedades mentales o suicidios

Otras medidas cruciales incluyen la necesidad de integrar tanto los trastornos mentales como los somáticos. Ello puede lograrse a través de una colaboración renovada entre los médicos de cabecera, los expertos en salud mental y otros especialistas, con el objetivo final de crear y desarrollar una comprensión holística del paciente.

Además, será necesario introducir profesionales psiquiátricos para tratar a los pacientes jóvenes que pasan de la infancia a la edad adulta, a fin de reducir el impacto de las enfermedades y acelerar la recuperación. Por último, las asociaciones de pacientes deberán trabajar en estrecha colaboración con las familias para educar a los pacientes en la adopción de mejores decisiones sobre la gestión general de sus enfermedades y tratamientos. Tendremos que reconocer el dinamismo y la experiencia de las asociaciones de pacientes en este campo.

“Una de las necesidades insatisfechas que se han identificado en la psiquiatría europea es la transición de los sistemas de atención sanitaria psíquica de la infancia a la edad adulta. Sabemos que es en torno a esta época de la vida cuando muchas cosas cambian en la existencia de una persona y, al mismo tiempo, el paciente sufrirá un trastorno que no desaparecerá entre los 16 y los 18 años; por lo tanto, necesitará cuidados continuos. Si no disponemos de programas, coordinados y planificados con antelación junto con los familiares y los propios pacientes, nos arriesgamos a perderlos en esa transición”, ha afirmado Celso Arango, presidente del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología.

En Europa, por lo tanto, necesitamos programas centrados en el paciente que tengan en cuenta las necesidades de los adolescentes en esta etapa de sus vidas, les ayuden a llevar a cabo la transición de la manera más llevadera posible y nos sirvan para asegurarnos de que no perdemos a los pacientes cuando llegan a esa edad.”

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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