Varapalo a la ciencia en España: así afectó la crisis de 2008 a la investigación

La crisis económica iniciada en 2008 mermó durante varios años el presupuesto en I+D+I, afectó a la contratación de personal investigador y aún tiene efectos sobre la solicitud de patentes internacional con origen español.

Joven investigador mirando a través de un microscopio (Foto: Freepik)
Joven investigador mirando a través de un microscopio (Foto: Freepik)
Paco Cordero - Redactor
3 octubre 2020 | 00:00 h

La pandemia de la Covid-19 han mostrado las carencias del Sistema Nacional de Salud (SNS) en cuestiones relacionadas con la salud pública, la debilidad de la coordinación entre administraciones o la carencia de una fuerte apuesta por la investigación y la ciencia. Sobre esta última área es evidente que ha afectado de manera negativa la crisis económica iniciada en 2008, unos efectos que aunque comienzan a volverse positivos durante muchos años han frenado la potencia investigadora de España.

Así lo reflejan la mayoría de datos disponibles. Y buena parte de ellos los ha aglutinado el Ministerio de Ciencia e Innovación en una respuesta parlamentaria a una pregunta planteada por el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso. Los diputados del PSOE querían saber “cómo ha afectado la reducción presupuestaria y de personal en la operatividad, capacidades y eficacia de la ciencia e investigación en España”. Y el Gobierno, da las siguientes estadísticas.

La financiación estatal en I+D+I registró el peor dato en 2013, con 6.225 millones de euros; mientras, la inversión en I+D con respecto al PIB nunca ha superado el 1,5 %

Comenzando por la financiación estatal en I+D+I, fijada en la Función 46 de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), los datos muestran un incremento progresivo entre 2001 y 2009, cuando se alcanzó un máximo de 10.375 millones de euros en créditos totales, financieros y no financieros. Después de ese año, el descenso de la financiación fue continuo hasta el año 2013, cuando se registró el peor dato, con 6.225 millones de euros.

En los últimos años se han producido varias subidas, aunque muy leves en comparación con el crecimiento que tenía antes de la crisis. En 2014 y 2015 ascendió, bajó de nuevo en 2016 y en los dos últimos años registrados (2017 y 2018) ascendió hasta los 7.002 millones de euros. Esto demuestra que aún no se ha alcanzado el máximo de 2009 ya que el presupuesto ha retrocedido a niveles de 2006.

Evolución créditos totales

INVERSIÓN INTERNA Y PIB

Si se atiende a las cifras sobre la inversión total interna en I+D, datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se refleja una evolución parecida. La tendencia fue creciente hasta 2008, cuando se alcanzó un máximo de 14.701 millones de euros, y tras ello la inversión descendió lentamente hasta alcanzarse en 2014 el nivel más bajo de la última década, con un total de 12.820 millones de euros. En esta ocasión, sí que se ha logrado superar el pico anteriormente fijado ya que en 2018 se alcanzó una inversión de 14.945 millones de euros.

Entre 2001 y 2008 se duplicó el personal empleado en I+D+I en EJC, hasta los 215.676; posteriormente, ha ido descendiendo salvo en los últimos años

El Gobierno también ha analizado el volumen de inversión en I+D con respecto al Producto Interior Bruto (PIB), el cual nunca ha superado el 1,5 %. El valor más alto se alcanzó en 2010, con un 1,4%, y a partir de entonces el porcentaje de inversión ha descendido año tras año, hasta un mínimo del 1,19% en 2016. En los dos últimos años se ha logrado incrementar, aunque solo ha podido situarse en el 1,24% en 2018 algo “lejos todavía de la media de la UE”.

INVESTIGADORES

Un aspecto clave que demuestra cómo ha afectado la crisis económica sobre la ciencia ha sido el descenso de las plantillas de personal investigador, que aunque ya se ha recuperado los niveles previos, evidencian que no de haber habido recortes en recursos humanos el volumen sería actualmente mayor del que es.

Muestra de ello es como entre 2001 y 2008, el incremento de la inversión en I+D+I en España estuvo directamente ligado a un importante aumento del número de investigadores y del personal empleado en I+D+I, en equivalencia a jornada completa (en EJC). En dicho periodo “prácticamente se duplicó, pasando 130.353 a 215.676 empleados (en EJC)”.

El volumen de empresas que hacen I+D se ha reducido en torno al 30% en 10 años, pasando de 15.049 empresas en 2008 a 10.843 en 2018

Poco después, la crisis empezó a mermar y el volumen alcanzó su nivel más bajo en 2014 con un total de 200.233 investigadores. Desde entonces, se ha registrado una “tendencia creciente” según datos del INE: “en 2018, el personal empleado en I+D aumentó un 4,6% respecto al año anterior, y los investigadores un 5,2%, situándose en 225.696 y 140.120 personas (en EJC), respectivamente”.

SOLICITUD DE PATENTES Y EMPRESAS I+D

Sin embargo, estos incrementos de los últimos años no se han reflejado sobre todos los aspectos. De hecho, la evolución de las solicitudes de patente internacional (PCT) con origen español, “tanto desde el país de residencia del inventor como de la nacionalidad del solicitante” muestran una tendencia descendente desde 2014, según datos de Patsat. Desde el Ejecutivo cree que se debe a que la crisis “está dejando sentir sus efectos a medio-largo plazo en términos de resultados de la I+D+I”.

Mientras, la producción científica como resultado de la actividad investigadora se ha ido recuperando levemente: en 2018 se generaron 87.587 documentos

En la misma línea, el número de empresas que se dedican a hacer I+D en España se ha reducido de forma considerable, tanto a nivel general como porcentual. Según datos del INE, el volumen de estas empresas se ha reducido en torno al 30% en 10 años, pasando de 15.049 empresas en 2008 a 10.843 en 2018. Igualmente, el porcentaje de empresas innovadoras tecnológicas en España ha pasado de ser el 20,81% en 2008 al 13,29% en 2017.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA

Finalmente, la producción científica como resultado de la actividad investigadora sí ha logrado recuperar algo su volumen en los últimos años. Según los indicadores facilitados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) a partir de datos Scopus, el número total de documentos ha pasado de los 57.905 en 2008 a los 87.587 en 2018. Aún así, España ocuparía la duodécima posición.

Evolución solicitud de patentes

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