Galactorrea: ¿es peligroso expulsar leche del pecho sin estar embarazada ni durante la lactancia?

La galactorrea es un trastorno más frecuente en mujeres, pero también puede afectar a hombres y a recién nacidos

Mujer con galactorrea (Foto. Freepik)
Mujer con galactorrea (Foto. Freepik)
Verónica Serrano
7 mayo 2024 | 11:00 h
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Presuponemos que la producción de leche en las mamas es algo exclusivo de la maternidad. Y, en cierto modo, así es, pero existe un trastorno por el cual el pecho de las mujeres que no están embarazadas, incluso el de algunos hombres, produce leche. Hablamos de la galactorrea, un fenómeno relativamente frecuente y que puede producirse a cualquier edad.

La galactorrea es una condición médica que se caracteriza por la secreción inusual de leche materna en personas que no están atravesando el período de gestación ni de lactancia materna. Aparece habitualmente en mujeres y, de hecho, se estima que puede afectar a una de cada cuatro o cinco, especialmente a las que se encuentran en edades comprendidas entre los 25 y los 35 años o en quienes ya han atravesado algún embarazo.

En los casos idiopáticos o en los que no se encuentran otras causas, conocidos como galactorrea aislada, este trastorno se produce cuando el organismo produce mucha prolactina, la hormona que estimula al tejido mamario para hacer crecer el pecho materno durante el embarazo y que pueda producir leche materna. Lejos de significar un problema de salud, sí que podría despertar problemas de autoestima e inseguridad.

En recién nacidos, la secreción suele ser temporal y se resuelve por sí sola

No obstante, la galactorrea también puede aparecer en hombres e incluso en bebés. Para descartar cualquier problema de salud, ya que muchas veces se presenta de manera aislada, es importante acudir al médico, sobre todo cuando las secreciones sean persistentes. En algunos casos podría ser síntoma de un tumor o de problemas de producción hormonal.

GALACTORREA EN HOMBRES Y BEBÉS

Como adelantábamos, la galactorrea puede manifestarse entre los varones. En estos casos, la causa podrían ser unos niveles bajos de testosterona, algo que también podría ir acompañado de un crecimiento anormal de sus mamas o ginecomastia y sensibilidad. Asimismo, en hombres puede indicar problemas con la producción hormonal de la glándula tiroides.

En recién nacidos, la presencia de la galactorrea suele preocupar a los padres. Aunque no es habitual que suceda, los niveles de estrógeno materno podrían llegar desde la placenta hasta la sangre del bebé, alterando así su tejido mamario. Normalmente, esta secreción suele ser temporal, pero si es persistente, conviene acudir a consulta para valorar las posibles causas.

CAUSAS

La causa más común de la galactorrea es la presencia de unos niveles elevados de prolactina en sangre. Muchas veces, esta producción se puede incrementar por la estimulación de los pechos, probablemente con los autoexámenes mamarios o con el simple roce de la ropa. Los problemas de actividad de la tiroides y los trastornos que afectan a la glándula pituitaria, como la presencia de un tumor (generalmente benigno, conocido como prolactinoma), también se han descrito como fuente de galactorrea.

La prolactina es la hormona encargada de estimular el tejido mamario para hacer crecer al pecho materno durante el embarazo y que pueda producir leche materna

Otros factores que pueden contribuir son la ingesta de algunos suplementos alimenticios elaborados con hierbas, como el hinojo o el anís y la ingesta de algunos medicamentos, como los anticonceptivos orales, los antidepresivos, los opioides, los sedantes, los antipsicóticos o los fármacos para la presión arterial elevada. Las enfermedades renales o hepáticas también podrían ser una causa subyacente.

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO

El síntoma más característico de la galactorrea es la secreción espontánea de líquido por uno o ambos pezones. Esta secreción puede ser clara, blanca, amarilla o verde, y puede variar en consistencia desde líquida hasta espesa. Otros síntomas frecuentes incluyen mamas sensibles o inflamadas, períodos menstruales irregulares en las mujeres, y disminución del deseo sexual o disfunción eréctil en los hombres.

Aunque puede parecer un trastorno alarmante, muchas veces la galactorrea responde a un desequilibrio hormonal o a la ingesta de determinados medicamentos. En otros casos, sí que podría ser indicativo de un problema de salud subyacente, por lo que obtener una valoración clínica es fundamental. Para obtener el diagnóstico, el médico examinará y explorará las mamas para detectar cualquier anormalidad, como masas o cambios en la piel.

La galactorrea aislada o idiopática es aquella en la que no se encuentran causas subyacentes

Además de preguntar sobre los ciclos menstruales, posible hinchazón, dolor o cambio de tamaño en las mamas frecuentes, en algunos casos se puede realizar una mamografía o una ecografía para obtener una imagen más clara. Estas pruebas por imagen pueden ayudar a detectar otros problemas de salud, como la presencia de quistes o nódulos.

En función de la causa que provoque la galactorrea, el médico pautará el tratamiento adecuado. Puede ser suficiente con medicamentos para reducir los niveles de prolactina o con retirar los fármacos que están provocando ese aumento de prolactina, en los pacientes en los que sea posible. En las personas que presenten un tumor, suele requerirse una cirugía de extirpación para evitar los problemas. El uso de ropa holgada y de discos absorbentes también está indicado.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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