Tips para maquillar la piel grasa (y que no salgan brillos)

Este tipo de piel se caracteriza por producir sebo en exceso, que puede ser causado por múltiples factores.

Uno de los inconvenientes a la hora de maquillar una piel grasa es que el maquillaje suele durar menos tiempo intacto
Uno de los inconvenientes a la hora de maquillar una piel grasa es que el maquillaje suele durar menos tiempo intacto
Estetic
20 febrero 2019 | 22:00 h

Encontrar los productos adecuados para el maquillaje cuando se tiene la piel grasa no es tarea fácil. Y es que, este tipo de piel se caracteriza por producir sebo en exceso, que puede ser causado por múltiples factores como la genética, los cambios hormonales, el estrés... Como consecuencia de este exceso de sebo, la piel genera brillos, granitos y poros abiertos.

En este sentido, uno de los inconvenientes a la hora de maquillar una piel grasa es que el maquillaje suele durar menos tiempo intacto y aparecen brillos indeseados, pero se puede tener bajo control si se eligen los productos adecuados.

Desde Identy Beauty recomiendan buscar bases de maquillaje con efecto mate; fijarse en que las bases sean fluidas, de textura ligera y de larga duración; utilizar siempre productos libres de siliconas y no comedogénicos para no obstruir los poros; y olvidarnos del oil-free si hablamos de aceites vegetales.

Este tipo de piel se caracteriza por producir sebo en exceso, que puede ser causado por múltiples factores

Pero, una vez elegido el maquillaje perfecto a utilizar, ¿cómo maquillar este tipo de piel? Es importante recordar la importancia de una correcta preparación de la piel antes de maquillarse y no saltarse ningún paso: limpiar, tonificar, hidratar y exfoliar, así la piel se mantiene humectada, revitalizada y saludable, aspectos que ayudarán notablemente en el control de la generación de grasa. Después de esto, los expertos de Identy Beauty recomiendan seguir una serie de consejos, ¡apunta!

1. Escoger la base de maquillaje en función del tipo de acabado que se desee obtener en cada ocasión: elegir una base más o menos cubriente, pero tener en cuenta que las texturas fluidas pueden encajar mejor. Evitar aquellas que sean demasiado densas porque pueden generar más brillos y grasa. Evitar también las siliconas para no taponar los poros y permitir que la piel respire. En cuanto al tono, elegir aquel que sea más similar a nuestra tonalidad para conseguir que se funda con ella fácilmente como una segunda piel.

2. Aplicar la base con las manos limpias, de este modo se evita que la suciedad y las bacterias acumuladas en brochas o esponjas afecten a la dermis. Aplicar la base desde el centro del rostro hacia fuera, difuminando bien con los dedos y evitando el exceso de producto. Si hay granitos y espinillas y quieren disimularse, es interesante utilizar un corrector natural que además de difuminar y corregir estas imperfecciones y rojeces, aporte un acabado mate de larga duración, resistente a los roces. Al ser un producto natural no estará taponando los granitos por lo que podrán secarse más rápido y desaparecer.

3. No decir ''no'' a los iluminadores. Siempre con moderación, es mejor evitar aplicarlos en la zona T: frente, nariz, mejilla interna y barbilla, donde las pieles grasas producen habitualmente más brillos.

4. Por último, tener en cuenta este tip: si a lo largo del día se nota la piel untuosa, coger un pañuelo de papel y apoyarlo ligeramente sobre aquellas zonas en las que se note más grasa, inmediatamente después para controlar esa secreción sebácea y refrescar la piel, pulverizar sobre el rostro un ''face mist'' y así el maquillaje durará más tiempo.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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