Cómo el estatus hormonal y mental pueden trastocar la libido femenina

El deseo sexual en las mujeres puede variar según algunos factores que tienen que ver con la etapa vital o el estado mental.

Mujer triste en la cama (Foto. Freepik)
Mujer triste en la cama (Foto. Freepik)
12 marzo 2024 | 22:00 h

Existen múltiples factores que influyen en la libido femenina, de la misma manera que hay etapas en las que el cuerpo no afronta de la misma manera la sexualidad. Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor y colaboradora de Chilly afirma que la disminución intensa de la libido permanente en el tiempo se denomina deseo sexual hipoactivo.

Y se trata de “una situación compleja que debe manejarse en un equipo multidisciplinar con ginecólogos, psicólogos y médicos generales que estudien en detalle a la paciente para valorar el problema y buscar soluciones”.

ESTATUS HORMONAL

El deseo sexual está relacionado con la fluctuación de las hormonas, se atribuye una libido más alta a una cantidad más elevada de estrógenos y testosterona. Un fenómeno que explica la disminución del deseo sexual en mujeres en edad de climaterio en comparación a edades más jóvenes.

De la misma manera, las hormonas varían según la fase del ciclo menstrual en la que nos encontremos. Tiende a darse un incremento del deseo sexual durante la ovulación, mientras que desciende durante la menstruación.

El deseo sexual incrementa durante la ovulación debido al aumento de los estrogénos

Por otro lado, aquellas mujeres que se encuentran en periodo de lactancia experimentan un descenso de la libido debido a la producción de la prolactina, una hormona que estimula la secreción de leche e interviene en el ciclo ovárico. Al contrario que durante el embarazo, cuando aumentan los estrógenos.

FACTORES 

Algunos factores no hormonales como el consumo de determinados fármacos, especialmente los antidepresivos, así como el alcohol o las drogas pueden desembocar en un descenso del deseo sexual.

Asimismo, hay algunos factores de carácter psicosocial que también influyen, entre ellos podemos hablar de una educación sexual escasa y los tabúes que implican o problemas de comunicación y personales que trastocan la libido. De la misma manera, enfermedades físicas o problemas mentales conllevan un cambio de ánimo que supone la disminución del libido, como el insomnio o la sequedad vaginal.

AUMENTAR LA LIBIDO

La experta en ginecología aporta algunas soluciones para remediar esta afección que afecta a muchas mujeres en el mundo: la Ashwagandha o la Maca Andina, son dos diversos productos naturales para conseguir un aumento de la libido.

Belén recuerda que para conseguir su efecto, el importante ingerir los productos de manera continua, y deben ser recetados por un especialista. También existen otras alternativas que Gómez señala como lubricantes e hidratantes vaginales, el láser de CO2 o la inyección de Ácido Hialurónico que “pueden mejorar la vascularización en la zona genital y por tanto la estimulación y el orgasmo”, asegura la experta.

De igual manera, el apoyo psicológico, la terapia de pareja, una buena alimentación, hacer ejercicio y el descanso nocturno pueden ser de gran ayuda a la hora de mejorar el deseo sexual.

Otro aspecto que la ginecóloga recuerda es el cuidado e higiene de la zona íntima: “A partir de la menopausia la disminución en el colágeno y el trofismo de los tejidos vaginales pueden alterar el estado de ánimo. Además, los genitales son un área muy delicada a cualquier edad y tienen un pH distinto al del resto del cuerpo, por lo que hay que utilizar un gel específico para la zona íntima, ya que los geles de ducha pueden agredir el ecosistema vaginal. En cambio, un gel de higiene íntima tiene un pH más ácido, con agentes limpiadores más suaves y además está testado bajo control ginecológico” afirma la Dra. Gómez.

Chilly, la marca de higiene femenina sugiere su producto Chilly Calmante para ayudar a aliviar molestias como los picores o ardores en la zona íntima.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.