Vaginismo: ¿Cómo trabajarlo y qué opciones existen para no renunciar al placer sexual?

Este problema caracterizado por contracciones involuntarias de la musculatura vaginal suele estar asociado a un factor psicológico

Mujer en lencería (Foto. Freepik)
Mujer en lencería (Foto. Freepik)
Verónica Serrano
4 noviembre 2023 | 22:00 h

El vaginismo puede afectar a la vida de las personas a diferentes niveles, pues se extiende más allá de las relaciones sexuales. Por ejemplo, puede afectar incluso a la hora de utilizar productos de higiene menstrual o durante las visitas al ginecólogo. Además, es un problema que generalmente causa mella en la autoestima y que conduce al aislamiento social, pues todavía es un tema tabú y poco visibilizado, al que poco a poco vamos abriéndole la puerta en nuestras conversaciones. 

'Más claro, SEXO' (Foto. Editorial Planeta)

Por lo tanto, podemos hablar del vaginismo como un trastorno que genera consecuencias físicas y psicológicas en quienes lo padecen, pero afortunadamente, debes saber que si lo sufres hay formas de trabajar tu cuerpo para superarlo sin tener que renunciar al placer sexual durante el proceso. En ‘Más claro, SEXO’, el nuevo libro del canal de educación sexual ‘Diversual’ con los textos de Bárbara Montes, aborda este problema aportando todas las claves para entender por qué se produce y cómo podemos tratarlo.

¿POR QUÉ SE PRODUCE EL VAGINISMO?

“El vaginismo es una contracción involuntaria que el músculo de la vagina (conocido como pubococcígeo) realiza, impidiendo que entre en ella desde un dedo hasta un pene”. Este espasmo muscular puede ocurrir incluso con la propia idea de pensar en la penetración de la vagina, impidiendo así que entre cualquier objeto en ella. En el libro, Diversual explica que existen diferentes grados, pudiendo ser ligera, que produzca malestar o muy intensa.

No obstante, es importante señalar que “no toda experiencia dolorosa es vaginismo”, simplemente puede tratarse de “algún espasmo involuntario de la musculatura”, de carácter más espontáneo. Más bien, este trastorno “tiene un origen psicológico con un componente fisiológico”, por lo que suele ir acompañado de otros síntomas como ansiedad, frustración y pérdida de la autoestima que al mismo tiempo causen problemas de pareja y miedos internos que nos hagan pensar en no estar a la altura.

“El vaginismo tiene un origen psicológico con un componente fisiológico"

Desde Diversual recuerdan que el vaginismo puede aparecer sin llevar asociados estos síntomas psicológicos, y que son relevantes los exámenes ginecológicos durante la adolescencia para descubrirlo en edades tempranas. Asimismo, algunas personas con episodios traumáticos pueden tener una mayor predisposición a padecerlo. En cualquier caso, el canal sexo-educativo señala que, afortunadamente, estamos ante un problema que tiene remedio.

¿CÓMO TRATAR EL VAGINISMO?

Ya que se trata de un trastorno con un componente psicológico grande, hay que empezar por conocerse mejor a una misma. Para ello, es recomendable experimentar con nuestra propia vagina, observándola desde un espejo, estimulándola y acariciándola para relajarla. Incluso puedes probar a introducir tu dedo meñique con un poco de lubricante al comienzo de la misma para familiarizarte poco a poco. También puedes utilizar dilatadores, indicados para ejercitar la musculatura vaginal e ir trabajando tanto el grosor como la profundidad del conducto.

Adicionalmente, los ejercicios de Kegel serán de gran ayuda para aprender a controlar las técnicas de contracción y relajación del suelo pélvico. Te servirán a modo de entrenamiento para controlar mejor tu cuerpo en situaciones clave. Por último, puedes recurrir a la terapia educativa para “conocer mejor cómo funciona la sexualidad para desmontar posibles prejuicios e ideas que puedan estar bloqueándote”. En este caso, podrás pedir ayuda a profesionales de la psicología y sexología.

FORMAS PARA NO RENUNCIAR AL PLACER

Desde Estetic ya te hemos hablado en varias ocasiones de que el sexo no es solo penetración, así que, como podrás imaginar, hay distintas formas de seguir disfrutando de las relaciones y del placer sexual aunque sufras vaginismo, tanto individualmente como en pareja. Además, esta decisión nos ayudarán a ganar más confianza en nosotras mismas y a superar el problema:

- Masaje erótico: además de relajar, esta técnica manual puede servir para estimular zonas erógenas que nos activen sexualmente.

- Petting: se trata de obtener placer sin penetración con roces y caricias en zonas erógenas que incluso pueden ir más allá de los genitales.

- Sexo oral: esta práctica frecuente es una forma más de estimulación sexual que permite alcanzar el clímax, generalmente sin problemas.

- Juguetes para la estimulación externa: en el mercado puedes encontrar artículos y dispositivos eléctricos pensados para estimular diferentes zonas de tu cuerpo que puedes usar tanto por cuenta propia como en pareja.

- Geles de placer: están destinados a aumentar la sensibilidad y a causar diferentes efectos que intensifiquen aún más la capacidad de placer sexual.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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