María Zurita estrena nueva nariz, ¿qué intervenciones se ha realizado?: "No respiraba bien"

La prima del rey Felipe VI, María Zurita, tenía el tabique nasal torcido, un problema que le causaba problemas respiratorios

María Zurita, prima del rey Felipe VI, se realiza un retoque estético y estructural en la nariz (Foto. @mariazuritaborbon)
María Zurita, prima del rey Felipe VI, se realiza un retoque estético y estructural en la nariz (Foto. @mariazuritaborbon)
Verónica Serrano
16 abril 2024 | 11:00 h

La prima hermana del rey Felipe VI, María Zurita, está en boca de todos estos últimos días, desde que apareciera en el funeral de otro primo hermano, Fernando Gómez-Acebo, hace una semana. ¿El motivo? Un retoque estético en su nariz, que está dando mucho de qué hablar. Un cambio que ha llamado mucho la atención puesto que las ya conocidas como ‘narices borbónicas’ son un sello de identidad de la Casa Real española.

La hija de la infanta Margarita habría pasado por quirófano hace menos de un mes para corregir ese problema funcional en su nariz. Al parecer, la desviación del tabique nasal y un problema con uno de los orificios de la nariz han sido las causas de esa decisión: “No respiraba bien. Tenía el tabique torcido y por dentro me han hecho mucho. Y por fuera dije, pues ya me la dejo recta”, ha explicado la propia Zurita a la prensa.

Además de corregir una disfuncionalidad, la prima del rey ha aprovechado para sacar partido de su nariz de una forma muy sutil, sin afilarla demasiado como ocurre en muchas casos de rinoplastias, la intervención de retoque de nariz. De esta manera, ha logrado un aspecto armónico en su rostro. Aunque, una vez pasado todo el proceso de recuperación, Zurita duda de si volvería a tomar la misma decisión: "Lo llego a saber y no sé si me lo hago", ha confesado, a lo que ha añadido que "ha sido duro porque no respirar es incomodísimo, aunque dolor no he tenido".

"No respiraba bien. Tenía el tabique torcido y por dentro me han hecho mucho"

Sin embargo, Zurita habría aprovechado su parón en la agenda por la recuperación de su cirugía de nariz para realizarse otros retoques estéticos mucho menos invasivos. En este caso, habría recurrido a los inyectables para recuperar un aspecto joven y radiante en la piel, probablemente a base de ácido hialurónico o hidroxiapatita para voluminizar las zonas con pérdida de firmeza. Además, estos materiales funcionan muy bien para hidratar la piel desde dentro, favoreciendo así el control de las arrugas y las líneas de expresión.

¿CUÁL ES LA INTERVENCIÓN PARA CORREGIR LA NARIZ?

La rinoplastia es el procedimiento quirúrgico para corregir el aspecto estético de la nariz, aunque también lleva consigo la corrección de los problemas funcionales de dicho órgano. Para realizar una rinoplastia, es importante que el cirujano realice un análisis de la estructura facial del paciente, para que pueda valorar las proporciones de su rostro, la distribución ósea y los tejidos blandos, así como el desarrollo del acto de respiración. Tras la valoración, el experto decidirá el tipo de intervención apropiado para el caso. Principalmente, existen dos tipos principales de rinoplastia:

  • La rinoplastia estructural implica la manipulación del hueso y cartílago nasal y se asocia principalmente con la técnica de rinoplastia abierta, que deja una cicatriz en la columela, el área entre los orificios nasales. Al realizar una incisión en la columela, se rompe la conexión del ligamento de Pintanguy. Esta disparidad es la principal distinción entre la técnica estructural y la de preservación, por lo tanto, es crucial reparar este ligamento al llevar a cabo esta cirugía de nariz.
  • La rinoplastia de preservación se refiere a aquella en la cual se conserva la continuidad de la piel entre los dos orificios nasales. La disección se realiza para mantener intactas las estructuras como músculos y ligamentos. Durante este procedimiento, se aborda el esqueleto nasal manteniendo la integridad de estos tejidos, realizándose la disección debajo de ellos. Esta disección debe ser profunda, llegando a la altura de los cartílagos y levantando tanto la piel que cubre el cartílago (pericondrio) como la que cubre el hueso (periostio). En este tipo de cirugía, es importante conservar intacto el ligamento de Pintanguy y el resto de tejidos conectivos fibrosos de la zona.

Otra cirugía que implica cambios estructurales en la nariz es la septoplastia. Consiste en la corrección de la desviación del tabique nasal para mejorar la función respiratoria. Para diferenciarla mejor de la rinoplastia, conviene saber que esta última está orientada a cambios estéticos en la nariz, que implican ajustes en su forma y apariencia externa. Aunque ambas pueden realizarse simultáneamente, tienen objetivos y enfoques distintos.

La rinoplastia corrige problemas estéticos en la nariz mientras que la septoplastia actúa sobre las disfuncionalidades del tabique nasal

El tabique nasal es la estructura que separa las fosas nasales izquierda y derecha. Cuando este tabique está desviado, puede causar dificultades para respirar, congestión nasal, ronquidos y otros problemas respiratorios. Durante la septoplastia, el cirujano accede al tabique nasal a través de las fosas nasales, generalmente sin necesidad de realizar incisiones externas. Después procede a remodelar o eliminar el cartílago y hueso desviados para enderezar el tabique nasal y mejorar el flujo de aire a través de las fosas nasales.

La recuperación para ambas intervenciones, rinoplastia y septoplastia, ocurre en pocas semanas, aunque el tejido del tabique nasal puede tardar varios meses en asentarse por completo. En unos 10 -15 días el paciente podría recuperar su actividad normal, siguiendo siempre las indicaciones de su cirujano.

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