“Misiles guiados”, el nuevo objetivo de los desarrolladores de medicamentos contra el cáncer

Actualmente se están probando y desarrollando en el mundo casi un centenar de medicamentos para luchar contra el cáncer de una forma más precisa y menos dañina.

Estos “misiles guiados” están diseñados para concentrar su ataque en los tumores y liberar después citotoxinas con una potencia hasta 10.000 veces superior a la conseguida por la quimioterapia estándar (Foto. Freepik)
Estos “misiles guiados” están diseñados para concentrar su ataque en los tumores y liberar después citotoxinas con una potencia hasta 10.000 veces superior a la conseguida por la quimioterapia estándar (Foto. Freepik)
10 enero 2020 | 00:00 h

Decenas de fabricantes de medicamentos están desarrollando ensayos clínicos con humanos en un número récord de terapias: 89 en todo el mundo. Estas combinan anticuerpos con agentes tóxicos en un tándem que tiene por objetivo combatir el cáncer de una forma mucho más efectiva y menos dañina que los tratamientos tradicionales.

El número actual de ensayos que están trabajando sobre este tipo de terapias demuestra una renovada confianza en un enfoque que, durante mucho tiempo, no ha estado cumpliendo con las promesas que había generado en origen.

Los investigadores describen estas combinaciones de anticuerpos y fármacos (ADC, por sus siglas en inglés) como “misiles guiados. Estos están diseñados para concentrar su ataque en los tumores y liberar después citotoxinas que reportan una potencia hasta 10.000 veces superior a la conseguida por la quimioterapia estándar, minimizando a su vez los posibles daños en los tejidos sanos.

Un enfoque que durante muchas décadas se ha trabajado en el campo de la industria de la biotecnología. A pesar de esto, muchos de los ADC desarrollados han fallado en sus objetivos. Se trata de una tarea de alta complejidad a la hora de combinar el anticuerpo correcto con el agente tóxico apropiado. Algunos de los medicamentos conseguidos han sido abandonados por unos resultados demasiados débiles mientras que otros no se han continuado por ser demasiado dañinos.

Reportan una potencia hasta 10.000 veces superior a la conseguida por la quimioterapia estándar

En el periodo comprendido entre los años 2000 y 2018, únicamente cinco ADC consiguieron la aprobación. Una cifra que demuestra el proceso de investigación y desarrollo que implica la creación de estos tratamientos.

Con el paso del tiempo los científicos han conseguido idear mejores formas de conectar las cargas útiles y los anticuerpos con una mayor precisión para alcanzar los tumores. Los diversos estudios en la materia se están traduciendo en una mayor comprensión sobre el diseño de los ADC para acabar incluso con las células cancerosas circundantes que previamente habían conseguido evadir la destrucción.

“Lo que estamos viviendo ahora es el resultado de la maduración de la ciencia”, explica Chris Martin, CEO de ADC Therapeutics en Suiza. “Hemos tardado entre 10 y 15 años en comenzar a convertir la ciencia en un arte”.

Más allá de las investigaciones hay que contemplar el avance en materia jurídica sobre el desarrollo de los nuevos tratamientos y medicamentos. En 2019 los reguladores de Estados Unidos aprobaron tres ADC, la mayor cantidad en solo un año.

Si bien estos medicamentos deben demostrar ahora su valía en estudios posteriores, la industria se muestra cada vez más optimista en relación a los avances experimentados en el desarrollo y aplicación de los ADC.

EL CRECIENTE OPTIMISMO DE LA INDUSTRIA

La cantidad de medicamentos ADC se encuentra en niveles sin precedentes de acuerdo a los datos de la consultora Beacon Targeted Therapies, recogidos por Reuters. Esta asesora a los fabricantes a la hora de decidir si buscan nuevos medicamentos o redirigen sus esfuerzos hacia otras tendencias de la industria.

Este optimismo hace que los aumenten sus inversiones en mejores instalaciones, equipos y profesionales con la esperanza de que los fabricantes de medicamentos continúen apostando por la compleja producción de medicamentos ADC.

Un hecho innegable que se desprende de los movimientos e inversiones que están realizando las empresas en el ámbito de la investigación de estos tratamientos, es que sus prioridades tecnológicas están cambiando.

La medicina avanza hacia el desarrollo de nuevos tratamientos basados en medicamentos que dirigen su acción a dianas cada vez más certeras con el objetivo no solo de salvar vidas sino de minimizar en todo lo posible los efectos adversos del tratamiento. El futuro apunta cada vez más a estos “conjugados medicinales” que descargan su contenido específico en las células tumorales pero aún queda un largo camino por recorrer.

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