El 'hater' de Twitter, ¿cómo dejar que no nos afecte?

La doctora Marisa Navarro insiste en que es fundamental aprender a no dejar que opiniones contrarias nos afecten, pero sobre todo eludir discusiones, que perjudican nuestra salud más de lo que pensamos.

El 'hater de Twitter', cómo dejar que no nos afecte
El 'hater de Twitter', cómo dejar que no nos afecte

Ante determinado comportamiento, hecho o situación política o social siempre ha habido grandes diferencias de opiniones. Pero, actualmente el desarrollo de la tecnología hace que diariamente estemos expuestos a comentarios que puede que nos irriten, nos molesten o incluso sean el detonante de discusiones y enfados y más cuando estos llegan a los círculos más íntimos de nuestra vida a través de nuestras propias redes sociales o en el teléfono mediante nuestros grupos de whatsapp.

Es fundamental y maravilloso que cada uno pueda expresar libremente su opinión, pero según ha explicado la doctora Marisa Navarro, autora de los libros 'La medicina emocional' y 'El efecto tarta', el problema es que muchos confunden dichas opiniones con la falta de respeto y eso nos hace recibir comentarios constantemente que suelen generarnos mucha crispación.

El problema es que muchos confunden dichas opiniones con la falta de respeto y eso nos hace recibir comentarios constantemente

Tanto, que es frecuente ver noticias de cómo personajes famosos muy expuestos a recibir todo tipo de críticas, cierran sus cuentas de Twitter, Facebook o Instagram. Para evitarlo, la doctora ha insistido en que es fundamental aprender a no dejar que opiniones contrarias nos afecten, pero sobre todo eludir discusiones que perjudican nuestra salud más de lo que pensamos.

"Y es que hay que tener en cuenta que discutir supone un gasto de energía tremendo; de hecho, cuando se genera una discusión muy fuerte nos sentimos después como si nos hubieran dado una paliza", ha advertido la doctora. "Esto se produce por las descargas de adrenalina y cortisol que se liberan en nuestro cuerpo cuando tenemos un enfrentamiento y que nos provocan un estado parecido al que tendríamos si estuviéramos en una batalla. Aunque solo sea en términos verbales o mentales, nuestro organismo por completo responde como si esta lucha, la estuviéramos llevando a cabo con cada una de nuestras células lo que acelera el ritmo cardíaco y aumenta nuestro estrés de manera considerable", ha añadido Navarro.

CONSEJOS PARA NO DISCUTIR

Por este motivo la doctora ha dado algunos consejos para que, a pesar de las provocaciones, optemos siempre por no discutir.

Lo primero es tener en cuenta que las discusiones se pueden evitar poniendo más conciencia, inteligencia y buenas maneras. La paciencia y la comprensión son fundamentales. No es lo mismo dialogar que discutir. Cuando dialogamos todos exponemos nuestras razones y nuestras opiniones. Cuando discutimos, atacamos y nos defendemos de los ataques hasta el punto de que muchas veces llegamos a perder la noción de cuál es el origen que nos ha llevado a este conflicto. "Por ello, toma conciencia del motivo de la discusión, hazte las preguntas adecuadas, ¿por qué estoy discutiendo?, ¿merece la pena?, ¿a dónde me va a llevar esto? Las respuestas te guiarán sobre lo que tienes que hacer", ha dicho la especialista.

Muchas discusiones son generadas por el miedo porque consideramos que no se nos ha reconocido o porque creemos que si no nos salimos con la nuestra

Por otro lado, la experta ha recordado que en una discusión nunca convencemos a nadie de nuestro punto de vista, pues cada uno se convence o no a sí mismo de lo que quiere. "Lo mejor es no entrar al trapo, por ejemplo, respondiendo a esos mensajes de grupos de whatsapp o en redes sociales con otros comentarios que puedan generar conflicto. Puesto que lo más probable es que la persona que los está enviando, al sentirse obviada, se canse y deje de mandarlos", ha afirmado.

Ante esto, la doctora ha dejado claro que no se es menos que nadie, por no tratar de mandar callar a nadie. "Esto es un error. Simplemente estamos optando por no gastar ni una pizca de nuestra energía en algo que no merece la pena", ha recalcado.

La doctora Navarro también ha llamado a que siempre analicemos al interlocutor porque "hay gente a la que le encanta discutir". "Esas que siempre te llevarán la contraria digas lo que digas y que buscan el conflicto como si se alimentaran de él. También están las personas a las que siempre les gusta demostrarte que están por encima de ti a costa de lo que sea. Ellas siempre van a saber más, ser más listas o mejores en cualquier campo. Saber a quién tienes enfrente te ayudará a encontrar la mejor estrategia para no discutir. Si tienes alguna de estas personas cerca, aléjate lo mas que puedas, pues aunque hayas decidido no discutir irán buscándote hasta que consigan que lo hagas. Estos individuos serían calificados como tóxicos y es mejor poner la máxima distancia, si te buscan, que no te encuentren", ha manifestado.

TÉCNICAS DE AUTOCONTROL

Algunas de la técnicas de autocontrol que ha recomendado son la 'técnica del disco rallado' que consiste en elegir uno o varios de nuestros argumentos y repetirlos una y otra vez, con un tono calmado y sereno, ante cualquier razonamiento de nuestro interlocutor o la de 'el impermeable de teflón' ante los comentarios de otras personas que se trata de imaginar que lo llevas puesto y ver como cualquier palabra resbala sobre él.

Por último, Navarro ha añadido que "si decides responder procura, aunque el cuerpo te pida otra cosa, no utilizar palabras que puedan hacer sentir mal a los demás, ridiculizarles, avergonzarles o humillarles. De igual manera, nunca uses frases del tipo: no tienes ni idea, lo sabía, siempre eres igual, no eres capaz de entender nada, eres un ignorante u otras por el estilo, porque de hacerlo estaremos entrando en el conflicto aunque no queramos".

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