Medicamentos digitalizados para mejorar la adherencia al tratamiento

Crean ‘píldoras inteligentes’ para apoyar un mejor seguimiento de la medicación en pacientes con determinadas enfermedades.

El nuevo medicamento digital está indicado contra la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión
El nuevo medicamento digital está indicado contra la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión
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18 noviembre 2017 | 00:25 h
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Los reguladores de Estados Unidos han aprobado la primera píldora digital con un sensor incorporado para rastrear si los pacientes toman sus medicamentos de manera adecuada, lo que supone un importante paso adelante en la convergencia de la asistencia sanitaria y la tecnología.

El medicamento, de la farmacéutica Otsuka y comercializado con el nombre de Abilify, está indicado contra la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión, y contiene un dispositivo de rastreo desarrollado por Proteus Digital Health. Este sistema ofrece a los médicos una forma objetiva de medir si los pacientes están tomando los medicamentos, de manera que dibuja una nueva vía para mejorar la adherencia al tratamiento, algo que podría aplicarse a otras áreas terapéuticas de la medicina.

Este nuevo avance ha recibido el visto bueno de la Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA, en sus siglas en inglés) afirmando que recetar este tipo de fármacos puede ser útil “para algunos pacientes”, aunque no ha demostrado la capacidad de esta píldora digital en la mejora del cumplimiento del tratamiento por parte del paciente.

El sensor es aproximadamente del tamaño de un grano de sal y se activa cuando se moja con los jugos estomacales

Desde el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA, una de sus responsables, Mitchell Mathis, señala que “la FDA respalda el desarrollo y el uso de las nuevas tecnologías en medicamentos recetados y se compromete a trabajar con las compañías para comprender cómo la tecnología podría beneficiar a los pacientes y prescriptores”.

Esta píldora digita está basada en un sistema que funciona enviando un mensaje desde el sensor de la cápsula a un parche portátil que luego transmite la información a una aplicación móvil para que los pacientes puedan rastrear el uso de los medicamentos en su smartphone. El sensor es aproximadamente del tamaño de un grano de sal y se activa cuando se moja con los jugos estomacales. De este modo, se completa un circuito entre revestimientos de cobre y magnesio en cada lado generando una pequeña carga eléctrica.

Los especialistas señalan que estas píldoras podrán usarse a largo plazo para controlar a pacientes con otras rutinas de tomas de medicamentos complejas, como aquellos afectados por la diabetes o afecciones cardiacas. El mal cumplimiento de los regímenes de medicamentos es un problema común en muchos ámbitos de patologías, sobre todo para aquellos relacionados con enfermedades crónicas.

PÍLDORAS INTELIGENTES

No es la primera vez que se plantea una solución tecnológica de este tipo en el tratamiento de determinadas enfermedades. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en sus siglas en inglés) informaron a principios de año del trabajo que realizaron sobre una píldora capaz de generar suficiente energía para ejecutar pequeños sensores o dispositivos de administración de fármacos en el tracto gastrointestinal durante periodos prolongados de tiempo.

Este tipo de energía podría ofrecer una alternativa más segura y de menor costo a las baterías tradicionales que ahora se usan para alimentar tales dispositivos, dicen los investigadores.

"Necesitamos encontrar maneras de alimentar estos sistemas ingeribles durante mucho tiempo", dice Giovanni Traverso, un afiliado de investigación del Instituto Koch para la Investigación Integral del Cáncer. "Vemos que el tracto gastrointestinal brinda una oportunidad realmente única para albergar nuevos sistemas de suministro y detección de fármacos, y fundamental para estos sistemas es la forma en que funcionan".

Estos investigadores han construido y probado previamente que muchos dispositivos ingeribles que pueden usarse para detectar condiciones fisiológicas como la temperatura, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria, o para administrar medicamentos para tratar enfermedades como la malaria.

"Este trabajo podría conducir a una nueva generación de píldoras electrónicas ingeribles que algún día podrían permitir nuevas formas de controlar la salud del paciente o tratar la enfermedad", dicen desde el equipo investigador.

Estos dispositivos generalmente funcionan con baterías pequeñas, ya que las baterías convencionales se autodescargan con el tiempo y presentan un posible riesgo de seguridad. Para superar esas desventajas, los científicos se especializaron en el desarrollo de electrónica de bajo consumo. El equipo de investigación se inspiró en un tipo muy simple de célula voltaica conocida como batería de limón, que consiste en dos electrodos, a menudo un clavo galvanizado y un penique de cobre, atrapados en un limón. El ácido cítrico en el limón lleva una pequeña corriente eléctrica entre los dos electrodos.

Para replicar esa estrategia, los investigadores conectaron electrodos de zinc y cobre a la superficie de su sensor ingerible. El zinc emite iones en el ácido del estómago para alimentar el circuito voltaico, generando suficiente energía para alimentar un sensor de temperatura comercial y un transmisor de 900 megahertz.

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