La FJD aconseja cómo cuidar los oídos y cuándo acudir al especialista

Sandra Salinas, audióloga del Servicio de Otorrinolaringología, explica que la salud auditiva requiere de un correcto funcionamiento tanto de la parte fisiológica como de la comunicación que se desarrolla en el lenguaje

Otorrinolaringología (Foto. Freepik)
2 marzo 2023 | 17:25 h

Los problemas de audición se encuentran entre los más comunes en la población de todas las edades, además existe una gran desinformación en torno a estos. Por ello, los profesionales de la salud auditiva tienen la responsabilidad de sensibilizar sobre ello y mantener informados a los pacientes sobre las estrategias que contribuyen tanto a prevenir el riesgo de desarrollarlos como a evitar que evolucionen y se agraven.

Un objetivo que persigue Sandra Salinas, audióloga del Servicio de Otorrinolaringología de la Fundación Jiménez Díaz, que con motivo del Día Mundial de la Audición ha querido destacar la importancia de la detección temprana de cualquier tipo de problema o deterioro auditivo. “La salud auditiva requiere de un correcto funcionamiento tanto de la parte fisiológica, de la que depende oír, como de la comunicación que se desarrolla en el lenguaje a cualquier edad porque el oído es un órgano y un sentido vital para mantener la calidad de vida y estar conectados con el mundo”, apunta Salinas.

“Los oídos trabajan juntos para ayudar al cerebro a orientarse, y cuando existe una dificultad auditiva, el cerebro tiene que realizar un trabajo extra rellenando por deducción, lo que resulta frustrante y agotador. Una buena audición conecta con el mundo"

Otras de las recomendaciones de la audióloga es que no se deben introducir en los oídos ningún tipo de objetos como bastoncillos, horquillas o algodones. Además, ha recomendado limitar el uso de uno de los productos más utilizados por la población joven, los auriculares, limitando su tiempo de uso a 60 minutos y a volumen bajo.

En cuanto a la consulta al profesional especializado Salinas señala que se debe acudircuando, “se tenga sensación de taponamiento, sin intentar en esos casos limpiar el oído por nuestra cuenta con productos caseros ni sacar el tapón de cera, ante el dolor de oído y supuración, con o sin fiebre, y si se tiene sensación de presión persistente por cambio de presiones”, indica sin olvidarse de la sensación de picor constante en el conducto auditivo, la percepción de disminución de la audición, o los vértigos y mareos

CONSECUENCIAS

La experta advierte que el desarrollo de alguno de estos problemas auditivos suele provocar cierto aislamiento, o tal y como han señalado varios estudios en esta materia, estrés, depresión y otros problemas de salud.

“Los oídos trabajan juntos para ayudar al cerebro a orientarse, y cuando existe una dificultad auditiva, también la hay para escuchar ciertos sonidos, por lo que el cerebro tiene que realizar un trabajo extra rellenando por deducción, lo que resulta frustrante y agotador. Una buena audición conecta con el mundo, permite disfrutar, informarse, comunicarse y mejora la autoestima, la estabilidad emocional y la independencia”, concluye Salinas.

 

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