Nuevo ensayo clínico para evitar la infección más frecuente en trasplantes de médula ósea

El estudio, seleccionado entre 152 propuestas, contará con una financiación de 600.000 euros del Instituto de Salud Carlos III.

Imagen de médula ósea sana. (Foto. SIMA BHATT Archivo)
30 octubre 2020 | 12:15 h

El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y el Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria (BSTC) van a desarrollar un ensayo clínico de terapia celular que pretende evitar una de las complicaciones infecciosas más frecuentes y graves que se producen en el trasplante de médula ósea (trasplante de progenitores hematopoyéticos), como es la infección por citomegalovirus.

Bajo el título 'Profilaxis de la infección por citomegalovirus en el trasplante haploidéntico de progenitores hematopoyéticos con inmunoterapia celular adoptiva', este ensayo, junto otros 29 más, ha sido seleccionado entre 152 propuestas en la última convocatoria competitiva de 2020 para proyectos de investigación clínica independiente que gestiona el Instituto de Salud Carlos III, que aportará una financiación cercana a los 600.000 euros (593.162 euros).

Pretenden obtener del donante los linfocitos T con memoria para infundírselos al paciente en las fases tempranas del trasplante

Según ha informado el Gobierno de Cantabria, bajo la dirección del doctor Enrique Ocio, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia de Valdecilla, el equipo investigador de este ensayo está integrado por profesionales del Área Clínica de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos y Terapia Celular de dicho Servicio; del Área de Aféresis, Procesamiento Celular y Criopreservación del BSTC; y de la Agencia de Ensayos Clínicos del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL), que actúa como promotor.

Desde su puesta en marcha en 1981, el programa de trasplante de médula ósea ha realizado más de 2.300 intervenciones, convirtiéndose en actividad de referencia de Valdecilla. En sus casi 40 años de vigencia, los resultados clínicos de este programa han ido mejorando de forma progresiva, haciendo posible que actualmente puedan curarse seis de cada diez pacientes.

Sin embargo, tanto el doctor Enrique Ocio como el doctor José Luis Arroyo, director del BSTC, han precisado que uno de los mayores problemas que limita el éxito de estos trasplantes es el desarrollo de la infección por citomegalovirus, que aparece en las tres cuartas partes de los casos, causando daños en tubo digestivo y en el pulmón, y provocando graves complicaciones, en ocasiones mortales. Para esta complicación no existe un tratamiento farmacológico preventivo eficaz disponible, han señalado.

En este sentido han explicado que a través de este ensayo clínico se pretende obtener del donante, si éste ha pasado previamente la infección por citomegalovirus, los linfocitos T con memoria para infundírselos al paciente en las fases tempranas del trasplante intentando evitar que el citomegalovirus se despierte y si lo hace que pueda ser controlado sin causar problemas.

"Casi toda la población hemos pasado esta infección por citomegalovirus a lo largo de nuestra vida de forma leve y sin darnos cuenta, permanece adormecido en algunas células de nuestro cuerpo y nos deja una inmunidad con memoria que permanece en unos leucocitos denominados linfocitos T que la controlan", han explicado.

En el trasplante haploidéntico el donante es habitualmente un familiar muy cercano (padre, madre, hijo o hija)

En el paciente trasplantado, esta inmunidad está muy deteriorada durante varios meses por los tratamientos citostáticos e inmunosupresores y si el virus despierta no es capaz de controlarla.

En el trasplante haploidéntico (50% compatibilidad), en el que el donante es habitualmente un familiar muy cercano (padre, madre, hijo o hija) el grado de inmunosupresión es muy alto y esta complicación infecciosa muy frecuente.

En cuanto al proceso, los doctores Ocio y Arroyo han aclarado que estas células se extraen del donante mediante leucoaferesis, que obtiene los leucocitos, de los que posteriormente se seleccionan exclusivamente los linfocitos T con memoria contra el citomegalovirus.

La leucoaferesis es un proceso automatizado de obtención de poblaciones celulares habitual en el programa de trasplante de progenitores hematopoyéticos.

AVANZADO EQUIPAMIENTO

Para la selección específica de los linfocitos T, el doctor Arroyo ha señalado que el Banco de Sangre y Tejidos ha incorporado un avanzado equipamiento denominado 'Prodigy', que permite, en un sistema cerrado al exterior, la separación celular personalizada, su purificación, su manipulación mediante técnicas de ingeniería celular, y su disponibilidad en un corto plazo de tiempo de manera segura y eficiente.

Tanto el jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia de Valdecilla como el director del BSTC han destacado que el trasplante de progenitores hematopoyéticos es un proceso de enorme complejidad que requiere que el trabajo de todos los profesionales implicados se desarrolle conforme a criterios de máxima seguridad y calidad.

En este sentido han señalado que este programa tiene acreditada su excelencia tecnológica y asistencial con la certificación de la agencia europea JACIE (Joint Accreditation Comitte of Internacional Society of Cell Therapy and European Bone Marrow Transplantation), una de las más prestigiosas y exigentes en cuanto a estándares de calidad en este tipo de procedimientos.

'Prodigy' permite la separación celular personalizada, su purificación, su manipulación mediante técnicas de ingeniería celular, y su disponibilidad en un corto plazo 

El programa de trasplantes de médula ósea se lleva a cabo en Cantabria de forma coordinada entre el Servicio de Hematología y Hemoterapia de Valdecilla, que se encarga de todo el proceso clínico y asistencial y el Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria, integrado en la Fundación Marqués de Valdecilla, que asume los aspectos tecnológicos de las fases de obtención y procesamiento celular.

Ambos equipos conforman el Grupo de Investigación sobre 'Neoplasias Hematológicas y Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos' del IDIVAL.

Además, desde 2019 se ha puesto en marcha un Programa de Terapia Celular Inmunoefectora que pretende la innovación asistencial y el desarrollo de nuevas tecnologías para el tratamiento del cáncer y las infecciones.

Con este objetivo, el BSTC ha trabajado intensamente en la puesta a punto de los procedimientos, la validación de las técnicas, la formación de los profesionales y el cumplimiento de los requisitos de la Agencia Española del Medicamento, imprescindibles para el desarrollo del proyecto.

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