El interés por lucir una sonrisa con dientes más blancos ha impulsado la aparición de un sinfín de productos de venta libre que prometen resultados rápidos y visibles. Sin embargo, detrás de esta tendencia se esconde una preocupación creciente entre los odontólogos: el uso de blanqueadores sin supervisión profesional puede comprometer la salud de los dientes y las encías.
Uno de los expertos nacionales que mejor conoce estos tratamientos es Manuel Iglesias Díaz, vocal de la Junta Directiva de la Asociación Española de Blanqueamiento Dental (AEBD) y presidente del XVI Congreso Nacional de Blanqueamiento Dental celebrado en Granada. En una entrevista concedida a Dentalia alerta de los riesgos asociados a estos productos de autoservicio o libre distribución, denominados over the counter (OTC, por sus siglas en inglés). “En otras palabras y más apropiadas técnicamente: sin prescripción facultativa”, aclara el experto.
“Dada la pérdida de la supervisión de un profesional, quizás en estos productos radica, o debería, una mayor preocupación”, afirma. “El profesional debe ser quien pueda garantizar si generan un perjuicio sobre el paciente o, al menos, de ser productos inocuos no prosiga una comercialización basada en publicidad engañosa, que también repercute negativamente”, añade.
Según el experto, estos productos, al no requerir prescripción facultativa, se comercializan sin un control adecuado sobre sus concentraciones y métodos de aplicación. Aunque la legislación europea limita la cantidad de peróxidos a menos del 0,1%, el Dr. Iglesias advierte de que “se pueden filtrar y distribuir sin licencia productos de más concentración que, sin la prescripción, indicaciones, recomendaciones y seguimientos de un profesional, pueden generar daños a nivel estructural y de tejidos de la cavidad oral”.
“El profesional debe ser quien pueda garantizar si generan un perjuicio sobre el paciente”
La diferencia entre un tratamiento blanqueador profesional y uno realizado sin control es sustancial. En la clínica dental, explica el Dr. Iglesias, “el tratamiento del diente vital y no vital aplicado en clínica por el profesional, así como el tratamiento domiciliario prescrito por el mismo, difieren en las concentraciones que se aplican: siendo de alta concentración en la aplicación clínica, bajo una estricta supervisión y protocolos; y de baja concentración para el domicilio mediante férulas individualizadas, bajo nuestro control y revisiones periódicas establecidas”.
El especialista recuerda que la nueva normativa europea sobre productos blanqueadores “pretende que el enfoque esté ubicado en la baja concentración”, reforzando la importancia del control profesional en cualquier procedimiento que implique el uso de agentes químicos sobre el esmalte dental.
NUEVAS SOLUCIONES “EXPRÉS”
En cuanto a las llamadas soluciones exprés, como las tiras o dentífricos blanqueadores, el Dr. Iglesias recomienda diferenciar entre aclaramiento y blanqueamiento, dos conceptos que suelen confundirse. “El aclaramiento limpiaría el diente en superficie, mientras que el blanqueamiento se centra en la aplicación de agentes basados en compuestos peróxidos y la penetración de estos hacia la dentina en búsqueda de los cromógenos”, aclara.
“El aclaramiento limpiaría el diente en superficie, mientras que el blanqueamiento se centra en la aplicación de agentes basados en compuestos peróxidos”
Algunas pastas dentales y tiras blanqueadoras prometen resultados visibles en pocos días, pero su eficacia y seguridad dependen en gran medida de sus componentes. “Hay pastas dedicadas a aclarar superficialmente con compuestos que a veces son más abrasivos de lo deseable según la FDA”, advierte. No obstante, matiza que “hay otras que sí presentan compuestos que blanquean en muy baja concentración, y algunas de estas sí que las podemos prescribir incluso en consulta ya que están destinadas a formar parte del árbol de tratamiento”.
Por ello, el consejo principal de la AEBD es claro: consultar siempre con un odontólogo antes de utilizar cualquier producto blanqueador. “Para saber cuáles, los pacientes siempre nos deben consultar”, insiste el Dr. Iglesias, que subraya que la personalización del tratamiento y el control de las concentraciones son claves para evitar daños irreversibles en el esmalte o la sensibilidad dental.
Respecto a las tiras blanqueadoras, apunta, “entraríamos en la misma dinámica de comprobar de qué concentración estamos hablando, si su aplicación es práctica o no tiene ninguna respuesta o efecto interesante”, concluye el experto que sostiene que la estética nunca debe anteponerse a la salud bucodental.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.


