Precauciones con el oxígeno en pacientes con EPOC: ¿cuáles son y por qué son necesarias?

El oxígeno es un comburente capaz de crear una violenta explosión si se acerca a una fuente de calor

Hombre con un tratamiento de oxigenoterapia (Foto. Freepik)
17 noviembre 2021 | 00:00 h

En el abordaje de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la búsqueda de una mejor situación y una mejor calidad de vida de los pacientes, la oxigenoterapia se ha convertido en la mejor opción para aquellas personas con EPOC grave y baja tasa de oxígeno en sangre.

De las tres millones de personas con esta enfermedad en España, un alto porcentaje tiene prescrito tratamiento con oxígeno de forma continua en domicilio en sus diversas modalidades (botella, concentrador, nodriza de oxígeno líquido o portátil), que permiten continuar con una vida activa. De hecho, el 65% del total de tratamientos de oxigenoterapia continua domiciliaria que se dan en nuestro país responde a pacientes con EPOC.

Esta máquina supone el compañero diario de los pacientes, principalmente porque, según los últimos estudios, un tratamiento de oxígeno de un mínimo de 16 horas mejora la calidad de vida, el número de hospitalizaciones de los pacientes y el fallo respiratorio hipoxémico crónico, y, por tanto, la supervivencia de estos pacientes. Es por ello que muchas de las casas de personas con EPOC tienen una máquina de oxígeno para llevar su tratamiento, o una máquina portátil para poder salir de casa sin perder el aporte del oxígeno.

Un mal uso puede conllevar a explosiones, incendios y quemaduras

En todos estos casos hay que seguir una serie de recomendaciones para evitar accidentes graves. Aunque parezca una máquina segura, y de hecho cuente con tecnología para evitar incidencias, lo cierto es que un mal uso puede conllevar a explosiones, incendios y quemaduras.

NO FUMES CERCA

Es la principal anotación que médicos y fabricantes realizan a los pacientes para evitar accidentes. De hecho, en muchos casos la oxigenoterapia solo se establece para personas que ya no sufran tabaquismo, que, recordemos, es la principal causa de esta enfermedad. El oxígeno es un comburente, un elemento con una alta capacidad de hacer que los elementos inflamables combustionen.

Es por ello que se debe tener cuidado en que ni chispas, ni llamas ni tabaco entren dentro del área del oxígeno. De esta forma se evitarán explosiones que pueden suponer un peligro para la vida del paciente y los que estén alrededor. Esta precaución es importante mantenerla también cuando se esté próximo a una chimenea, estufa o vela. De hecho, estos elementos se deben situar a un mínimo de tres metros de distancia.

CUIDADO AL COCINAR

Al hablar de mantener las precauciones con llamas, chimeneas o estufas, también es importante añadir los puntos y fuentes de calor como la vitrocerámica y el horno. También es importante mantener vigilado el aceite cuando se cocina o las grasas. Estos pueden reaccionar violentamente con el oxígeno.

Mantener alejado de líquidos inflamables, llamas, chispas. No cubrir y ventilar la estancia dos horas al día

Además de mantenerse alejado del aceite para cocinar, también es importante hacerlo de aceites para la limpieza o que presentes en cremas. También aquellos productos con alcohol o con cualquier líquido que pueda arder o que sea inflamable.

NO CUBRAS LA MÁQUINA NI LA MANIPULES

Es común que, ante lo poco estéticas que pueden ser algunas máquinas de oxígeno los pacientes tiendan a taparlas, guardarlas o disimularlas ante visitas. Es un grave error. No se deben cubrir los equipos de oxigenoterapia con ningún tipo de material como trapos, cartones, plásticos o meterlos dentro de ninguna caja o armario. Siempre debemos asegurar que estén en un lugar bien ventilado, pero tampoco llevarlos a la intemperie o a terrazas y patios donde puedan mojarse o se expongan al sol y se deterioren.

Es importante que se mantenga un seguimiento de la máquina de oxígeno para asegurarse de que tanto el equipo como los accesorios (gafas nasales, mascarilla y cables) se encuentran en buen estado.  Sin embargo, no se debe manipular con ningún tipo de herramienta para evitar dañar la tecnología.

Por último, para evitar el calor de la máquina o que el aire se degrade, es recomendable ventilar un par de horas al día el espacio donde se encuentre la máquina. Y cualquier duda que se tenga, acudir a los profesionales sanitarios para realizar el mejor uso para este tratamiento que aumenta la supervivencia de los pacientes y mejora su calidad de vida.

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