Cómo distinguir un bróte de rosácea en invierno: "Puede ser confundida con sequedad"

Tratar la rosácea en invierno se puede volver un reto con las calefacciones y los cambios de temperatura. Ante ello, una experta nos explica como identificar un brote y recomienda algunos ingredientes calmantes.

Mujer con rosácea (Foto. Freepik)
Mujer con rosácea (Foto. Freepik)
7 febrero 2024 | 22:00 h

La rosácea es una patología de la piel con carácter inflamatorio. Las personas que sufren de esta patología presentan un enrojecimiento de la piel que puede ir acompañado de pequeñas manchas que se asemejan al acné. Esta inflamación afecta la parte central de la cara, desde las mejillas o nariz hasta la frente.

Existen personas que presentan la piel seca y la rosácea aunque no está directamente relacionado. La realidad es que, los afectados tienden a experimentar síntomas como el enrojecimiento y la tirantez de la piel. Como la experta en dermofarmacia y fundadora de Two Poles, Anna Fuster,nos explica: “Pueden ser confundidos con sequedad cuando en realidad son consecuencias de la deshidratación de la piel”.

La experta detalla sobre esta afección y aclara el origen de la sequedad en los afectados por la rosácea: “Aparece debido a una sobreproducción de la glándula sebácea, algo que provoca deshidratación y sensación de sequedad en nuestra piel”.

Es por eso que, muchas personas usan productos para pieles secas, cuando la realidad es que no la tienen. La dermatóloga insiste en que el primer paso para tratar la rosácea es identificar el tipo de piel que tenemos: “Lo ideal es acudir a un dermatólogo que, en caso de diagnosticarnos rosácea, nos recomendará productos para controlar esa sobreproducción de origen y restaurar la función barrera de la piel”.

De esta forma, Fuster desmonta el mito de la piel seca y la rosácea: “Algunos de los síntomas de la rosácea que se parecen a las características de una piel seca pueden llevarnos a establecer una correlación”.

IDENTIFICAR UN BROTE

Generalmente, las personas que padecen rosácea la sufren diariamente. Aunque, podemos hablar de unos síntomas generalizados como el dolor, ardor, quemazón y tirantez. Otra forma que tiene esta afección de presentarse es con la aparición de granos y venas, especialmente en la zona de nariz y pómulos.

Un brote supone la intensificación de los anteriores síntomas, acompañado de una inflamación general.

Existen algunos factores que pueden empeorar la condición como los cambios bruscos de temperaturas o los cambios hormonales, así como las situaciones de estrés. El factor genético también tiene mucho peso sobre esta afección, y es que, las mujeres son el perfil más propenso a partir de los 30 años y con pieles claras o sensibles al sol, además de antecedentes familiares.

CUIDADOS E INGREDIENTES

Los cambios de temperatura y los climas extremos pueden desencadenar un brote y agravar los síntomas. Es por eso que, Anna Fuster nos explica la importancia de continuar con la rutina y evitar temperaturas extremas como las duchas calientes o calefacciones muy altas.

Aunque el protector solar es imprescindible para todas las pieles, pero la rosácea suele provocar una mayor sensibilidad a la luz solar. Es por ello que, Ana insiste en usar aquellos que sean especiales para pieles sensibles: “La exposición al sol puede desencadenar o empeorar síntomas como el enrojecimiento, la inflamación y la sensación de ardor”.

La rosácea puede ser confundida con sequedad

Fuster recomienda activos calmantes como el ácido Azelaico, la centella asiática, la Niacinamida y el ácido Hialurónico: “El Ácido Azelaico combate el enrojecimiento, mientras que el Ácido Tranexámico calma la piel con su efecto antiinflamatorio suponiendo su combinación una sinergia súper efectiva para rojeces o rosácea”.

Por otro lado, las manchas son una importante consecuencia de la rosácea, la Arbutina ayuda a tratarlas, mientras que el azelaico ayuda a difuminar las marcas del acné que suele ir asociado.

PRODUCTOS RECOMENDADOS

Desde Two Poles recomiendan algunos de sus productos ricos en activos antiinflamatorios para tratar la rosácea.

La crema hidratante Cica Face Cream se encarga de regenerar la piel y gracias a su efecto multifunción hidrata hasta las capas más profundas, refuerza la función barrera, estimula la síntesis de colágeno y elastina y repara la piel en profundidad.

Por otro lado, se encuentra su Brightening Sérum contiene un 5% de Ácido Azelaico, un 3% de Ácido Tranexámico y 2% de Arbutina. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias que reducen la hinchazón y la rojez, el Ácido Azelaico combate el enrojecimiento, mientras que el Ácido Tranexámico calma la piel con su efecto antiinflamatorio suponiendo su combinación una sinergia súper efectiva para rojeces o rosácea.

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