“El agua tiene que saber a agua”, la pediatra Mar López sobre saborizar las bebidas

El consumo diario de agua es imprescindible en toda dieta. Sin embargo, hay algunos niños que se niegan a beber, por eso muchas madres realizan estrategias para que el sabor les atraiga más. Una pediatra desmonta estas prácticas.

Madre e hijo bebiendo limonada (Foto. Freepik)
Madre e hijo bebiendo limonada (Foto. Freepik)
Estetic
28 marzo 2024 | 15:00 h

En los últimos meses se ha popularizado una estrategia que implica saborizar el agua para que a los pequeños les resulte más apetecible. La pediatra Mar López Sureda (@marlopez_pediatra) se ha echo eco de este panorama y ha publicado un vídeo donde desmonta una de las tendencias más virales para que los niños beban agua.

EL AGUA SE TOMA SOLA

Son varios los vídeos que muestran a padres y madres mezclando frutas en agua como si se tratase de una infusión. Un fenómeno al que la pediatra responde añadiendo que “El agua debe saber a agua”.

Esta costumbre puede provocar que el niño rechace el agua sola cuando se le ofrece.

Otra advertencia que Mar realiza en cuanto a la fruta, tiene que ver con su higiene. Es importante que siempre esté bien lavada, pues tanto la cáscara como la carne de la fruta pueden contener salmonella, así como estos de productos químicos.

ZUMOS Y BEBIBLES: LA FRUTA MEJOR ENTERA

Los bebibles son muy comunes en algunas casas. Consisten en zumos de frutas con excesivas cantidades de azúcar. Ante ello, la doctora López desrecomienda los zumos porque: “No son fruta”, añade.

“Si mezclamos con sabores raros, es posible que lo rechacen después”

Este tipo de productos tiende a priorizar los sabores dulces, un exceso que puede incrementar significativamente el riesgo de padecer obesidad o caries.

Asimismo, los zumos caseros pueden parecer una alternativa más saludable que comprar los del supermercado. Nada más lejos de la realidad, pues al realizar un zumo, se rompe la fibra de la fruta y aumenta el azúcar en sangre de cara a la ingesta. "Mejor en trozos", añade Mar.

DOS O TRES LÁCTEOS DIARIOS

La pediatra recalca que: “Mejor darles agua o leche”, mientras recuerda que el consumo de lácteos diarios no debe exceder de las dos o tres raciones al día en niños de entre uno y nueve años. Mientras que para los niños de entre 9 y 18 años el límite se establece en tres o cuatro raciones.

En el caso de la leche también existen versiones de sabores como vainilla, fresa o chocolate, la experta sugiere no optar por estas bebidas porque llevan muchos azúcares añadidos.

Mar explica que los bebés de entre 6 a 12 meses no deben tomar leche vegetal como bebida principal. Y los mayores de 12 meses, pueden tomar leche entera y no hace falta que sea especial “de crecimiento” o “para niños”.

En los más pequeños, que realicen entre cuatro o cinco tomas de leche no necesitan más lácteos diarios. De la misma forma, si consumen mucho yogur o queso no necesitan más leche.

No obstante, la pediatra recuerda que hay que valorar la dieta individual de cada niño.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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