Todo lo que deberías sobre el Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Casi el 7% (6,8%) de los niños españoles padece de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), aunque solamente el 3% están diagnosticados y el 1% está en tratamiento.

TDAH (Foto. Freepik)
3 mayo 2022 | 14:00 h

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDHA), es uno de los trastornos de neurodesarrollo más frecuentes que puede aparecer durante el crecimiento infantil. Los niños que sufren este trastorno se caracterizan por tener problemas para prestar atención, ser excesivamente activos, tener capacidad para distraerse y no saber controlar su conducta.

¿Cómo podemos saber cuando un niño está sufriendo déficit de atención? Lo normal, como citábamos anteriormente es la incapacidad para mantearse concentrado o ser muy activo, sin embargo, también existen otros signos y síntomas entre los que se encuentran: olvidarse o perder cosas con mucha frecuencia, hablar demasiado, tener conductas nerviosas, fantasear mucho, tener dificultades para prestar atención, respetar los turnos o llevarse bien con otros compañeros.

TIPOS DE TDHA

Dependiendo de los síntomas que se han desarrollado, se puede hablar de un tipo de déficit u otro. En concreto, se establecen tres tipos diferentes:

- Déficit donde predomina la falta de atención. Su principal signo es la falta de concentración por andar disperso o distraído. En estos casos, los niños se caracterizan por ser fáciles de distraer, pero para nada impulsivos. Se caracterizan por ser tímidos y por no molestar en clase.

- Presentación en la que predomina la hiperactividad/impulsividad. A diferencia del anterior, la persona se caracteriza por ser impulsiva y nerviosa y por hablar mucho. Por lo general no tienen problemas de atención. Esta presentación se ve más a menudo en niños pequeños.

- Presentación combinada. Cuando el niño o adulto presenta tanto déficit de atención como hiperactividad. Estos problemas de hiperactividad/impulsividad disminuyen gradualmente al aproximarse la adolescencia.

Las principales causas, además de la genética incluyen problemas como los siguientes: lesión cerebral, exposición ambiental, consumo de alcohol o tabaco, parto prematuro o bajo peso al nacer.

En cuanto a sus tratamientos, lo mejor es tratar el problema desde la infancia con la ayuda de una terapia conducta y medicamentos. Para los niños de edad preescolar(4-5 años de edad) con TDAH, se recomienda la terapia conductual como la primera línea de tratamiento.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.