La AP, fundamental para conseguir la eliminación de la hepatitis C y la detección precoz del VIH

Gilead ha organizado la mesa redonda “¿Qué oportunidad de diagnóstico de virus transmitidos por la sangre (BBVs) nos ofrece la COVID-19?” dentro del 42 Congreso Nacional de Semergen.

Médico y paciente (Foto. Freepik)
5 noviembre 2020 | 11:15 h

Buscar las oportunidades que nos ofrece la pandemia por SARS-CoV-2 en el abordaje del VIH y la hepatitis C, así como compartir conocimiento y reforzar el importante papel que tienen los profesionales de atención primaria en el cribado de los pacientes, son aspectos clave para fomentar el diagnóstico temprano de estas enfermedades infecciosas en España. “Estas oportunidades incluyen la posibilidad de hacer cribado de hepatitis C, B y VIH a la vez que se hacen test masivos de SARS-CoV-2 en la población y así poder seguir avanzando en el objetivo de la OMS de eliminar las hepatitis virales para el año 2030”. Así lo ha afirmado la Dra. Marta Casado, del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería durante la celebración de la mesa redonda “¿Qué oportunidad de diagnóstico de virus transmitidos por la sangre (BBVs) nos ofrece la COVID-19?”.

Organizada por Gilead Sciences en el marco del 42 Congreso Nacional de SEMERGEN, la doctora Casado ha señalado también durante su intervención que “la pandemia por SARS-CoV-2 ha tenido un gran impacto en las enfermedades hepáticas, no solo porque los pacientes con enfermedad hepática avanzada presentan un peor pronóstico tras la infección, sino por el cambio en la atención clínica que se ha producido como consecuencia de la reorganización de la asistencia sanitaria. A ello se une el fuerte impacto que ha tenido el COVID-19 en los diferentes programas de eliminación de hepatitis C, ya que se ha producido un retraso en la mayoría de ellos”.

El objetivo radica en formar a los médicos de familia y discutir las oportunidades que ofrece la pandemia en cuanto al diagnóstico precoz del VIH y la eliminación de la hepatitis C 

Además, según la Dra. María Jesús Pérez, del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, “hay que centrar el cribado en el paciente y no dejar que ninguna infección asintomática u oculta se escape, ya que todos estos virus -SARS-CoV-2, VIH, VHC y VHB- se transmiten desde pacientes asintomáticos y tienen importantes consecuencias clínicas: por una parte en la población, ya que generan enfermedad y muerte y, por otra, en todo el sistema sanitario ya que consumen muchos recursos”. La doctora Pérez también ha comentado que el COVID-19 es un virus rápido, sus consecuencias son muy evidentes y las autoridades sanitarias y todo el colectivo médico han reaccionado de inmediato y avanzado mucho en los aspectos de cribado y rastreo. “Con el VIH, VHC y VHB las consecuencias son más lentas, pero se acumulan, son virus que establecen cronicidad y son infectivos mientras no se tratan las personas afectadas. Se necesita un apoyo contundente y definitivo por parte de todos los profesionales sanitarios y de las autoridades, ya que son patologías que se podrían erradicar si se toman las medias adecuadas”.

A lo largo de la mesa redonda, también se ha explicado el proyecto que Gilead y el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Digestivo de SEMERGEN están llevando a cabo para desarrollar un algoritmo de actuación en Atención Primaria para descartar, en pacientes COVID-19, otras posibles infecciones subyacentes como el VIH y las hepatitis virales. Así lo ha explicado la Dra. María del Mar Sureda Barbosa, de la Gerencia de Atención Primaria de Mallorca, “antes del COVID-19 se llevaban a cabo programas de cribado de VIH en Atención Primaria. Además, en hepatitis C habíamos llegado a niveles óptimos para cumplir los objetivos marcados por la OMS, aunque todavía quedaba mucho por hacer ya que había que buscar a un 70% de pacientes que estaban diagnosticados y no tratados y un 30% aproximadamente que estaba sin diagnosticar. Se llevaba a cabo un cribado específico dirigido a población con relaciones sexuales de riesgo, tatuajes, coinfectados, hemodiálisis y aquellos que se encontraban en situaciones vulnerables por estar, por ejemplo, en centros penitenciarios o ser migrantes de países con elevada prevalencia”.

Se está desarrollando un algoritmo de actuación en AP para descartar, en pacientes con COVID-19, otras posibles infecciones subyacentes como el VIH

Sin embargo, con la llegada del COVID-19 se paralizó el proceso de cribado poblacional de estas enfermedades infecciosas para evitar que los pacientes acudieran de forma presencial a la consulta y se están comenzando a ver las consecuencias. “Hay que motivar a los profesionales de Atención Primaria a que sigan cribando, aunque estemos en tiempos de pandemia. Para ello, hay que facilitar el diagnóstico en un solo paso, hacer actividades formativas y apoyar a los profesionales, simplificar los modelos de derivación- ahora hemos aprendido mucho con la telemedicina y tele consulta- coordinarnos los profesionales de los centros especiales y hacer promoción de la salud”, ha concluido la Dra. Sureda.

La mesa redonda “¿Qué oportunidad de diagnóstico de virus transmitidos por la sangre (BBVs) nos ofrece la COVID-19?” ha sido moderada por la Dra. María del Mar Sureda, subdirectora médica Sector Migjorn, Gerencia de Atención Primaria de Mallorca; y ha contado con la participación de la Dra. Marta Casado Martín, médico adjunta del Servicio de Digestivo del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería; y la Dra. María Jesús Pérez Elías, médico adjunta del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

 

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