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Gentamicina: cuándo y cómo debemos administrarla

Videoconsejo sanitario sobre el antibiótico gentamicina, qué es, cuándo y cómo debemos administrar este principio activo

Frasco de medicamentos. (Foto. Freepik)
Frasco de medicamentos. (Foto. Freepik)

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20.11.2020 - 12:00

El videoconsejo sanitario de esta semana en #TuFarmacéuticoInforma se centra en el antibiótico gentamicina: qué es, cuándo y cómo debemos administrar este principio activo. Según explica el farmacéutico Carlos Fernández Moriano, la gentamicina es un antibiótico del grupo de los aminoglucósidos, similar a otros como tobramicina o estreptomicina. Los aminoglucósidos actúan interfiriendo en los procesos de síntesis de las proteínas de las bacterias, impidiendo su crecimiento y conduciéndolas a la muerte. Es un antibiótico de amplio espectro, es decir, activo sobre un número importante de bacterias.

Está indicada para el tratamiento de infecciones bacterianas, entre las que destacan: las infecciones de piel y tejidos blandos (incluyendo las debidas a quemaduras), infecciones del sistema nervioso central (como meningitis) e infecciones genitourinarias complicadas. Es especialmente útil en forma de colirio para el tratamiento de infecciones oculares superficiales, tales como conjuntivitis aguda, queratitis o úlcera de córnea.

No obstante, el médico debe comprobar previamente que la bacteria causante sea sensible al efecto de gentamicina. Conviene recordar que, igual que cualquier otro antibiótico, no tiene ningún efecto frente a infecciones causadas por virus (como gripes, resfriados o la mayoría de las infecciones de garganta). Además, se han descrito casos de bacterias resistentes a su efecto.

Igual que cualquier otro antibiótico, la gentamicina no tiene ningún efecto frente a infecciones causadas por virus, como gripes, resfriados o la mayoría de las infecciones de garganta

La gentamicina está disponible en forma de inyectables intravenosos, como colirios oftálmicos y como pomadas de uso tópico (asociada a corticoides), siendo varios de los medicamentos de uso a nivel hospitalario. La dosis a emplear y la duración del tratamiento varían ampliamente en función de la localización de la infección y de su gravedad, así como de la presentación del medicamento. Habitualmente, son tratamientos de 7 a 10 días, pero en caso necesario puede administrarse durante periodos prolongados de tiempo, preferiblemente a dosis menores.

"En el caso de usar un colirio con gentamicina, es importante evitar una posible contaminación de la punta del gotero y de la solución, por lo que se debe procurar no tocar los párpados, áreas circundantes ni otras superficies con la punta del gotero. Después de la administración de las gotas, debe ocluirse el conducto nasolagrimal con el dedo de 2 a 3 minutos para prevenir la absorción de las gotas a través de la mucosa nasal, especialmente en recién nacidos o niños", explica el farmacéutico.

Unas de las reacciones adversas más características de la gentamicina y de otros aminoglucósidos podría ser la aparición de toxicidad en el riñón (con aumento de los niveles de creatinina y urea en la orina) y a nivel del sistema auditivo, pudiendo aparecer sordera, vértigos o pitidos en los oídos. Cuando se administra en colirio, puede producir irritación ocular o visión borrosa y, cuando se administra en pomada, podría aparecer picor o irritación de la piel. Aunque la mayoría de veces suelen ser efectos leves, transitorios o reversibles, y manejables clínicamente.

"Pero el mayor riesgo de gentamicina se debe al mal uso y al abuso que hacemos de los antibióticos. Y es la aparición de resistencias bacterianas, que pueden hacer que este antibiótico deje de ser eficaz. Para evitar o combatir este problema y reduzcan el riesgo de resistencias bacterianas, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Medicamentos ha creado un grupo de expertos (Plan Nacional de la Resistencia a Antibióticos o PRAN), en el que participamos los farmacéuticos a través de representantes del Consejo General de Colegios Farmacéuticos", apunta Fernández Moriano.

Entre las principales recomendaciones, es fundamental no usar la gentamicina sin receta médica. "Además, es importante que tomes o te administres el antibiótico a las horas y durante el periodo de tiempo que te haya indicado el médico. Y finalmente, desecha el tratamiento que te haya sobrado en el punto SIGRE de tu farmacia", añade.

"Y recuerda, pregunta siempre a tu farmacéutico de confianza. Él te informará sobre cómo debes administrar la gentamicina y sobre cualquier otra duda que tengas", concluye el experto.

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