Tabaco y corazón: 38 personas mueren cada día a causa de una enfermedad cardiovascular por fumar

Cada año mueren 54 mil personas por consumo de tabaco, un agente que está detrás de un mayor riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares como una enfermedad coronaria o un ictus

Mujer fumando un cigarro (Foto. Freepik)

No hay un nivel seguro de tabaquismo para la salud. Así lo señalan desde hace años diferentes sociedades como la Sociedad Española del Corazón (SEC) o instituciones globales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Poco a poco el mensaje va calando en la población, con una tasa descendiente de consumidores cada año, pero lo cierto es que todavía las cifras son altas. A nivel mundial en 2020 el 22,3% de la población consumía tabaco, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU). En España, el 22% de la población afirma fumar a diario, el 2% es fumador ocasional, mientras que el 25% se declara exfumador.

Todos los fumadores activos, incluso los ocasionales, y los expuestos al humo tienen riesgo de padecer una enfermedad asociada al tabaco y fallecer por su causa. De hecho, el tabaco daña cada parte del cuerpo causando enfermedades respiratorias como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la bronquitis crónica o efisema, o aumentando el riesgo de neumonía, tuberculosis u otras infecciones de las vías respiratoria al debilitar la función inmunitaria. También causa  diabetes, osteoporosis, artritis reumatoide, cáncer en casi cualquier órgano del cuerpo (pulmón, esófago, riñón, hígado, colon o leucemia mieloide aguda) y enfermedades cardiovasculares.

De hecho, según el reciente estudio publicado en la 'Revista Española de Cardiología', el 27,5% de las muertes atribuidas al consumo de tabaco fue por enfermedades cardiovasculares, 14.000 muertes al año de 54.000 fallecimientos totales por tabaco. Esto significa que al día fallecen unas 38 personas por una enfermedad del corazón causada por el tabaco.

Los fumadores tienen más probabilidades de sufrir una cardiopatía isquémica mortal (70%), una cardiopatía isquémica no mortal (200%) y un accidente cerebrovascular o ictus (50%)

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte actualmente en todo el mundo, pese a los avances médicos de los últimos años. Y del total de estos fallecimientos por ECV, el 17% se atribuyen al consumo de tabaco o a la simple exposición del humo ajeno. Según recoge un informe de 2018 de la OMS, con solo fumar un cigarrillo al día existe la mitad de riesgo de cardiopatía coronaria y accidente vascular cerebral que fumar 20 cigarros al día, y las personas expuestas al humo ajeno tienen un 25-30% de riesgo de causar cardiopatía coronaria.

De esta forma, los fumadores tienen más probabilidades de sufrir una cardiopatía isquémica mortal (70%), una cardiopatía isquémica no mortal (200%) y un accidente cerebrovascular o ictus (50%) que los no fumadores. Riesgos que se reducen al dejar el tabaco.

¿POR QUÉ EL TABACO PUEDE PRODUCIR PROBLEMAS CARDIOVASCULARES?

El humo de tabaco contiene más de 7000 sustancias químicas, los vapeadores unas 2.000. Dentro de estos tóxicos hay dos sustancias especialmente nocivas que causan los problemas cardiovasculares en los fumadores. Se trata de la nicotina y el monóxido de carbono. En el primer caso, la nicotina desencadena la liberación de adrenalina y noradrenalina que causan un daño en la pared interna de las arterias, aumenta la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y la contractilidad del miocardio, produce alteraciones de la coagulación, incrementa los niveles de colesterol malo (LDL) y reduce los del colesterol bueno (HDL). Además, la nicotina es la causante de producir dependencia al liberal dopamina entre otras sustancias, lo que dificulta dejar de fumar y puede causar síndrome de abstinencia, y está presente no solo en los cigarrillos, sino también en muchos dispositivos electrónicos.

En 2018 el 9,4% de chicos y el 10,3% de chicas de 14 a 18 años tenían un consumo diario de tabaco, un aumento con respecto a los datos de 2014 y 2016

Por otro lado, el monóxido de carbono produce una disminución del aporte de oxígeno al miocardio y aumenta el colesterol y la agregabilidad plaquetaria, es decir, la capacidad de coagular la sangre. Y otra de las sustancias presentes en el tabaco, el alquitrán, produce inflamación, alteración del endotelio capilar, aumento de la coagulabilidad y reducción del colesterol de las lipoproteínas de alta densidad.

Pese a que en los últimos años la cifra de fumadores sigue descendiendo, lo cierto es que las tasas siguen siendo altas, e incluso en el caso de las mujeres este descenso se está estancando. Para 2040, el objetivo de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV) es que la prevalencia de fumadores en España se sitúe por debajo del 10%. Actualmente el 18,8% de la población mayor de 14 años fuma a diario en España, con el riesgo de enfermedad y muerte que suponen en fumadores activos y pasivos, además de otros riesgos como los medioambientales.

La sociedad española es consciente de los peligros para la salud. De hecho, en el informe 2020 de Alcohol, tabaco y drogas ilegales, el 88,7% de los estudiantes de 14 a 18 años piensan que el consumo diario de tabaco puede causar muchos o bastantes problemas para la salud. Pese a ello, en 2018, el 9,4% de chicos y el 10,3% de chicas de 14 a 18 años tenían un consumo diario de tabaco, una ifra que suponía aumento con respecto a los datos de 2014 y 2016, lo que refleja la necesidad de mejorar las políticas antitabaco.

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