España, entre los países europeos con menos consumo de cigarrillos electrónicos

Países como Alemania, Francia y Reino Unido superan los uno y dos millones de consumidores de cigarrillos electrónicos mientras que en España no llegan a los 600.000

Consumo de cigarrillos electrónicos (Foto. Freepik)
JUDITH ARRILLAGA
22 septiembre 2019 | 00:00 h

El cigarrillo electrónico ha ido ganando terreno en los últimos años hasta tal punto que cada vez está más presente entre la sociedad. Tanto, que el propio Ministerio de Sanidad ha introducido esta práctica en la nueva campaña contra la prevención del tabaco.

La iniciativa del departamento que dirige María Luisa Carcedo, bajo el lema ‘El tabaco te ata  y te mata, en todas sus formas’ no ha tenido una buena acogida entre los consumidores, que el pasado 16 de septiembre se concentraron a las puertas del ministerio defendiendo que “el vapeo salva vidas”.

 
Manifestantes pro vapeo ante las puertas del Ministerio de Sanidad

Según datos de la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) desde el año 2004 el consumo de estos dispositivos se ha incrementado más de un 90 %, en gran medida porque los consumidores lo ven como una práctica más sana que les ayuda a dejar el tabaco.

Si las estimaciones proporcionadas a ConSalud.es desde la Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales (Aesvap) no fallan, se calcula que para finales de 2019 o principios de 2020 los consumidores en España asciendan a aproximadamente los 600.000, lo que supone prácticamente el doble de la población de La Rioja.

Aunque los datos son muy elevados, están lejos de los registrados en otros países como Francia, Alemania o Reino Unido. Según la Asociación Nacional del Cigarrillo Electrónico (ANCE) en el primer país hay unos 1,6 millones de consumidores, frente a los 2,5 millones de Alemania y los 2,8 millones de Reino Unido.

El 70 % sustituye completamente el tabaco por el cigarrillo electrónico

De hecho es en este último país en el que las asociaciones pro vapeo piden al Ministerio de Sanidad que se fije. Y es que las autoridades sanitarias del país británico lanzaron a finales de 2018 una campaña en la que se recomendaba usar el cigarrillo electrónico para dejar de fumar.

Con el fin de conocer si realmente el cigarrillo electrónico es una buena terapia para dejar de fumar, Sigma Dos ha elaborado el mayor estudio realizado sobre el perfil del vapeador en España. Prácticamente el 70 % ha conseguido cambiar por completo el consumo de tabaco por el uso de cigarrillos electrónicos.

Mientras que una mayoría ha sustituido completamente el tabaco por el cigarrillo electrónico, el 26,5 % ha conseguido disminuir el consumo de la sustancia gracias a esta herramienta. Unos resultados que, en su conjunto, indican que el 96,3 % de los vapeadores utilizan el cigarrillo electrónico como un sistema de reducción del tabaco.

Uno de cada dos usuarios que han sustituido el tabaco destaca como puntos positivos del uso del cigarrillo electrónico el aumento de la capacidad pulmonar y la reducción de la sensación de ahogo al practicar deporte, el 47,2 % afirma que lo prefiere por la ausencia de olor y el 22 % señala que ha notado una mejoría en su salud.

Otro factor destacable del uso de vaporizadores electrónicos es la desaparición de la tos, una ventaja a la que apuntan uno de cada tres encuestados y resaltan aún más aquellos que vapean a diario.

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