España suspende en vitamina D: sedentarismo y mala alimentación entre los motivos

Pese a ser uno de los países con más sol de Europa, los españoles presentan bajos niveles de vitamina D que según los expertos se corregiría con una mejor alimentación y hábitos de exposición solar

Mujer al sol (Fuente: Freepik)
19 julio 2023 | 00:00 h
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España está entre los países europeos con un mayor número de horas de sol y pese a este dato, según un estudio publicado en la revista Scientific Reports (Nature), el 75% de la población presentaría niveles bajos de vitamina D, una cifra que sube hasta el 80% en el caso de la población joven. La falta de alimentos ricos en vitamina D en las dietas de los países mediterráneos, el uso de protector solar y la poca exposición directa al sol serían los factores a los que se vinculan estos datos.

Recientemente hemos conocido que la deficiencia de vitamina D tiene un efecto acelerado en el envejecimiento según un artículo publicado en Psychiatric research neuroimagining. El estudio llevado a cabo en Alemania concluye que la falta de vitamina D repercute en los volúmenes de materia gris y el tamaño del hipocampo.

Países como Finlandia, Suecia o Reino Unido, donde se llevan a cabo campañas de control y prevención, muestran mejores niveles de vitamina D que los jóvenes españoles

Aunque siempre se hable de “vitamina D”, la Dra. María Cortés Berdonces, coordinadora del Grupo de Metabolismo Mineral y Óseo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) nos aclara que “la vitamina D no es una vitamina, realmente es una hormona que actúa en muchos tejidos y a muchos niveles. Su principal función es el mantenimiento del metabolismo del fósforo y el calcio, por lo que es imprescindible para una buena salud de los huesos. Se han descrito muchos otros efectos de la vitamina D conocidos como efectos extraóseos, por tanto, el déficit de vitamina D se ha relacionado con algunos cánceres, diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico y enfermedades infecciosas y autoinmunes. La unión de la vitamina D a su receptor específico regula la transcripción de unos 200 genes”.

Entre los motivos por los que la población española presenta índices bajos de vitamina D, la Dra. Cortés explica: “Por un lado, ya sabemos que la principal fuente de vitamina D es la formación a nivel de la piel por los rayos UVB y aunque en España hay sol todo el año, no siempre se sintetiza la misma cantidad de vitamina D. La incidencia de los rayos solares en la piel es óptima en los meses de verano para esta síntesis y no tanto en los meses de invierno cuando la formación es mínima”. El otro de los factores al que asocia la doctora los bajos niveles de esta vitamina es la alimentación de la que indica “conseguimos un 10-20% de nuestra vitamina D, pero en España el aporte dietético es escaso y no hay alimentos suplementados adecuadamente”.

El hábito adecuado de exposición solar serían unos 15 minutos al día de exposición en brazos y manos

Pero ¿En qué nos basamos para determinar si tenemos unos niveles óptimos de vitamina D? La Dra. Cortés apunta que “cuando queremos medir las reservas de vitamina D, lo que medimos es la 25-hidroxi-vitaminaD. Los niveles apropiados de esta son mínimo 20-30 ng/ml, las recomendaciones varían según las distintas sociedades y guías de práctica clínica. En los pacientes de riesgo de osteoporosis y fractura siempre se recomiendan niveles superiores a 30 ng/ml”. 

Un déficit de vitamina D mantenido nos lleva a situaciones de raquitismo en niños y osteomalacia y osteoporosis en adultos. El sistema endocrino de la vitamina D regula la expresión de más del 3% de todos los genes del organismo por lo que influye en múltiples procesos fisiológicos en otros órganos y sistemas y se ha relacionado con enfermedades cardiovasculares, inmunológicas, dermatológicas, metabólicas, infecciosas, entre otros. 

El déficit de vitamina D está relacionado fundamentalmente con la salud ósea

Los expertos recomiendan el control de los niveles de vitamina D a personas con riesgo de déficit, entre las que se encuentran las personas de raza no caucásicas, personas de edad avanzada -en las que disminuye la capacidad de síntesis de vitamina D a nivel de la piel-, personas con obesidad abdominal –en las que la vitamina D queda secuestrada en la grasa-, personas con enfermedades malabsortivas, con enfermedades hepáticas o renales, con enfermedades asociadas a hipovitaminosis D como la osteoporosis, alteraciones de la paratiroides, etc. También en embarazo y lactancia y en personas que usan algunos fármacos que interfieren en la producción de vitamina D. 

CÓMO PREVENIR LOS BAJOS NIVELES DE VITAMINA D

Para prevenir el déficit de vitamina D de la población general la Dra. Cortés recomienda pautas adecuadas de “exposición solar y alimentación”, ya que el sedentarismo y el pasar horas en la oficina nos predispone, apunta la doctora, “a tener un déficit, aunque no tengamos ningún factor de riesgo, y esto se evita conociendo las medidas adecuadas de exposición solar”.  

En la población general, sin factores de riesgo y con insuficiencia leve de vitamina D, “se puede corregir adquiriendo unos hábitos adecuados de exposición solar, unos 15-20 minutos al día de exposición en brazos y manos, en los meses de marzo a octubre con factor de protección mayor de 30 para evitar problemas de piel. Además de una alimentación variada y saludable que incluya pescados como salmón, atún, sardinas o caballa en lata, setas y hongos”, apunta la Dra. Cortés. Si es una persona de riesgo y está en clara deficiencia, “tendremos que suplementar con algún fármaco, existen de diferentes tipos y siempre debe ser prescrito y supervisado por un médico”.

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