Mascarillas para sordos: cómo frenar el virus sin poner barreras a la comunicación

Entrevistamos a los creadores de este proyecto, que actualmente se encuentra en proceso de homologación, permite la comunicación de las personas sordas mientras salvaguardan su seguridad.

Mascarillas para sordos diseñadas por "Yo me pongo a coser" (Foto. David Ledo)
22 mayo 2020 | 00:00 h

El Ministerio de Sanidad ha decretado la obligatoriedad del uso de mascarillas en espacios públicos para todas las personas mayores de seis años, siempre que no pueda garantizarse la distancia de seguridad de dos metros.

Las mascarillas se convierten así en un mecanismo para frenar la expansión del coronavirus, pero lo cierto es que, cuando una persona tiene problemas de audición y necesita leer los labios para comunicarse, estos elementos se convierten también en una barrera infranqueable para la comunicación.

Motivo por el que desde ConSalud.es hemos puesto el foco en una iniciativa desarrollada en este sentido: “Yo me pongo a coser”. En la localidad gallega de Nigrán se puso en marcha un proyecto para la confección de mascarillas ante su alta demanda con motivo de la pandemia. Un proyecto al que rápidamente se sumaron colaboradores como David Ledo y Gemma Valverde.

Gemma confeccionó un modelo de mascarillas para sordos que presentó al Ayuntamiento local, muy interesado en temas de inclusión como demuestra el respaldo a un proyecto de mochilas para sordos. David, comparte con nosotros su experiencia.

¿Cómo nace la iniciativa “Yo me pongo a coser”? 

Cosiendo mascarillas de TNT para el Ayuntamiento de Nigrán, Gemma se acuerda que están apoyando mucho la inclusión de las personas sordas (compraron en verano unas mochilas vibratorias para sentir la música), confeccionó una, se la enseñamos a Juan, el alcalde y dijo que era una maravillosa idea. A partir de ahí nacieron estas mascarillas

"Son unas mascarillas que en su parte central poseen una ventana de plástico transparente para que personas que tienen problemas de audición puedan, en el caso de que sean lectores labiales, leernos los labios a la gente de su alrededor"

¿Contáis con algún tipo de ayuda o financiación para su elaboración? 

Con la ayuda que contamos es simplemente con la del grupo de personas que cosían ya antes las otras mascarillas. La poca financiación que nos llega es a través de donaciones de gente para comprar telas.

¿Qué beneficios reportan estas mascarillas para las personas con problemas de audición? 

Son unas mascarillas que en su parte central poseen una ventana de plástico transparente para que personas que tienen problemas de audición puedan, en el caso de que sean lectores labiales, leernos los labios a la gente de su alrededor. Las tenemos que llevar los hablantes para facilitarle a los sordos esa lectura labial.

 ¿Qué materiales utilizáis? ¿Cómo es el proceso de elaboración? 

La mascarilla se compone de dos capas de tejido de algodón 100% con un filtro de TNT de polipropileno y en la parte central un plástico de polietileno transparente de 500 micras de espesor.

El proceso de elaboración es totalmente artesanal, desde el corte de las piezas hasta el embalaje

Ya recibís pedidos de Madrid, Sevilla, Valencia o Canarias tanto de colectivos como de instituciones. ¿Quiénes son vuestros clientes? 

La mayor parte de nuestros clientes son gente particular, aunque también comenzaron a ponerse en contacto con nosotros logopedas y psicólogos para según ellos romper la barrera de las mascarillas y poder ver la expresión de la cara.

¿Habéis recibido pedidos a nivel internacional?

Pues sí, concretamente de Francia hemos recibido un pedido de una fisioterapeuta con problemas auditivos para ofrecérselos a los clientes de su consulta y así facilitarle el trabajo.

"La mascarilla se compone de dos capas de tejido de algodón 100% con un filtro de TNT de polipropileno y en la parte central un plástico de polietileno transparente de 500 micras de espesor"

El Sergas se encuentra trabajando para su homologación. ¿En qué punto se encuentra este proceso tan importante?

Este es un punto más delicado, requiere de varias pruebas dado que no son materiales estándar de una mascarilla por ello es que el proceso se alarga un poco más de lo normal. Nosotros hemos enviado diferentes modelos para que ellos puedan realizar todas las pruebas necesarias para su homologación.

¿Pueden ser utilizadas por todas las personas para, por ejemplo, generar mayor cercanía entre médicos y pacientes respetando las normas de seguridad? 

Si claro, esa es la idea. Si algo nos caracteriza son nuestras expresiones y con las mascarillas vemos tapada una parte importante de nuestra cara. Con estas mascarillas podemos romper esa barrera y ver la sonrisa de la persona que tenemos enfrente.

¿Cuáles son vuestros planes de futuro? 

De momento ir paso a paso, conseguir que sea un producto homologado y después ya se verá.

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