Investigadores de la UPM: "El ambiente hospitalario no actúa como un punto de emisión de patógenos"

La recogida de muestras se llevó a cabo tanto en verano como en invierno, para contrastar el comportamiento de los microorganismos en las diferentes épocas del año

Muestra de patógenos en un laboratorio (Foto: Freepik)
12 junio 2023 | 13:00 h

En los hospitales, donde la salud y el bienestar de los pacientes son la máxima prioridad, la presencia de microorganismos en el aire es un tema de preocupación latente. Bacterias, virus, hongos y otros patógenos, pueden propagarse a través del aire y provocar infecciones en pacientes, personal médico y todo aquel que visite los centros sanitarios.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han llevado a cabo un estudio sobre la calidad del aire en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Esta investigación, financiada por el Programa AIRTEC-CM de la Comunidad de Madrid, tuvo como objetivo analizar la presencia de bacterias y hongos en el aire tanto en el interior como en el exterior del hospital.

La mayoría de las bacterias extraídas de estas pruebas se encontraban en los exteriores del hospital, por lo que su origen se identificó con un problema ambiental, más que con una contaminación extraída del interior del centro

Durante varias semanas, en diferentes estaciones del año, se recolectaron numerosas muestras de aire en una habitación del hospital, así como en zonas externas. Tras la recogida de muestras, se realizó un análisis del material genético (ADN) y se estudió la diversidad de microorganismos presentes. La mayoría de las bacterias extraídas de estas pruebas se encontraban en los exteriores del hospital, por lo que su origen se identificó con un problema ambiental, más que con una contaminación extraída del interior del centro.

Según los informes publicados por el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades, las infecciones diarias en hospitales se estiman en torno al 6,5%, según datos analizados en 2016-2017. En las intervenciones quirúrgicas, el riesgo de infección es aún mayor. En Europa, el riesgo varía entre un 0,6% y un 9,5%, dependiendo del tipo de intervención a la que se ha sometido el paciente.

El estudio de la UPM también reveló la presencia de bacterias asociadas a la piel humana, signo de que la actividad realizada en el interior de los hospitales deja una huella específica en la composición de estas bacterias.

En esta investigación se determinó si los microorganismos patógenos se acumulaban en los interiores y podían propagarse al exterior. Los investigadores encontraron niveles bajos de microorganismos potencialmente peligrosos tanto dentro como fuera del hospital. Estos hallazgos concuerdan con estudios realizados en entornos urbanos de diferentes partes del mundo, lugares donde se ha detectado la presencia de microorganismos potencialmente patógenos en el aire de las ciudades, sin tener en cuenta a hospitales cercanos.

Ana M García, investigadora responsable del grupo BIO-MAT de la UPM, afirma que “los resultados obtenidos sugieren que el ambiente hospitalario no actúa como un punto de emisión de patógenos relevante en la ciudad.” Además, los investigadores señalan que las técnicas empleadas en el estudio no permiten determinar si estos microorganismos patógenos son viables, es decir, si tienen la capacidad de causar enfermedades, lo que reduce aún más el posible riesgo para la salud.

“Los resultados obtenidos sugieren que el ambiente hospitalario no actúa como un punto de emisión de patógenos relevante en la ciudad”

La ventilación de los hospitales no supone un cambio significativo en cuanto a los índices de microorganismos localizados en el aire, según informaron los investigadores. Sin embargo, para una ventilación adecuada, abrir las ventanas debería complementarse con la apertura de puertas u otros sistemas, para movilizar las partículas, aseguran los investigadores.

OTRAS INVESTIGACIONES AFINES

En cuanto a los estudios para solventar los problemas causados por microorganismos en hospitales, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha llevado a cabo un proyecto de investigación en su mejora por conocer cómo son estos hongos localizados en el ambiente y cuál es su relación con algunas infecciones, en concreto, con el microbioma y las enfermedades alérgicas como la apergilosis broncopulmonar.

El Programa AIRTEC-CM, por su parte, se encarga de investigar cuál es la relación entre la calidad del aire biótico, es decir, hongos, bacterias e incluso polen, y la meteorología y clima para examinar cuál es su impacto en la contaminación de las ciudades.

Al estudio de estas bacterias se han sumado otras investigaciones, como la del Hospital Universitario de Bellvitge, en Barcelona, que estudiaron la resistencia de estos microorganismos a los antibióticos. Además, la resistencia aumentaba en lugares donde se realizaban procedimientos médicos invasivos.

En definitiva, el estudio llevado a cabo por investigadores de la UPM en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid demuestra que, la mayor parte de estas bacterias, provienen de microorganismos que tienen origen ambiental. Esto significa que el ambiente hospitalario no actúa como lugar de emisión de patógenos. Además, es importante destacar las rigurosas medidas de control de infecciones que tienen lugar en los hospitales con el objetivo de minimizar estos contagios.  

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