La lactancia materna podría reducir el riego de obesidad

Una nueva evaluación de Nutrimedia analiza el nivel de certeza de las pruebas que relacionan la lactancia materna con un menor desarrollo de sobrepeso y obesidad

La lactancia podría reducir el sobrepeso y la obesidad
31 octubre 2018 | 11:08 h

El sobrepeso y la obesidad se consolidan en la actualidad como un problema de salud pública que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a 1.900 millones de personas en todo el mundo.

La leche materna podría reducir el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad

En las últimas décadas, numerosos estudios han respaldado los beneficios que la leche materna ofrece al bebé, como son el aporte de las primeras defensas frente a las infecciones, el mejor riesgo de sufrir alergias alimentarias y una larga lista de enfermedades, además de crear un vínculo afectivo con la madre.

Entre los beneficios del amamantamiento destaca la posible reducción del riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad. El interés de la sociedad por saber si la lactancia materna previene o no el desarrollo de obesidad ha quedado plasmado en la encuesta realizada por Nutrimedia, proyecto del Observatorio del la Comunicación Científica (OCC) del Departamento de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

UN ESTUDIO “PROBABLEMENTE CIERTO”

Para llevar a cabo dicha investigación, Nutrimedia ha analizado las pruebas científicas disponibles, llegando a la conclusión de que la lactancia materna podría reducir el exceso de peso, aunque de momento no es posible confirmar este beneficio.

La evaluación de Nutrimedia considera el mensaje de que “la lactancia previene la obesidad” como “probablemente cierto”, pero no lo califica como “cierto”

Esto es así porque son numerosos los estudios observacionales que asocian la lactancia materna con un menor riesgo para el bebé de desarrollar sobrepeso y obesidad respecto a la alimentación con leche maternizada; en concreto, los datos de estos estudios, realizados con más de 60.000 niños y niñas, estiman que se producirían 10 casos menos de sobrepeso y obesidad por cada 1.000 niños y niñas. No obstante, la confianza en los resultados de este tipo de estudios es baja, por lo que no se puede confirmar que el menor riesgo observado entre las personas que recibieron lactancia materna se deba realmente a esta alimentación. El beneficio observado podría deberse a la lactancia materna y/o a otros factores, sin que se pueda esclarecer la importancia relativa de cada uno de ellos.

Realizar los estudios necesarios no sería ético pues se estaría privando de la toma de leche materna a un número determinado de niños

La forma de demostrar este efecto beneficioso sería realizar un ensayo clínico comparando en dos grupos de bebés distribuidos al azar (un grupo alimentado con fórmula para bebés y otro con lactancia materna) el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad. Pero realizar un experimento de este tipo no sería ético, puesto que se sabe que la lactancia materna aporta diversos beneficios y se estaría privando de ellos a los niños incluidos en el grupo control (sin lactancia materna).

LECHE MATERNA, UNA DE LAS PRIORIDADES PARA MEJORAR LA NUTRICIÓN

El sobrepeso y la obesidad son definidos por la OMS como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Este exceso de grasa incrementa el riesgo de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la osteoartritis y algunos cánceres; los niños obesos tienen más probabilidad de desarrollar diabetes, hipertensión arterial, asma, trastornos del sueño, baja autoestima y depresión, entre otros problemas de salud.

En 2016 se contabilizaron un total de 41 millones de niños menores de 5 años con obesidad o sobrepeso

En 2016, la OMS contabilizó un total de 1.900 millones de adultos en todo el mundo con sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos. En el mismo año, se contabilizaron 41 millones de niños menores de 5 años con obesidad o sobrepeso, y 340 millones de casos entre 5 y 19 años.

Tras un cierto auge de la leche de fórmula a mediados del siglo XX, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) consideró la lactancia materna como una de las nueve prioridades en su compromiso para mejorar la nutrición. Desde entonces, las principales autoridades sanitarias nacionales e internacionales recomiendan la alimentación exclusiva mediante lactancia materna durante los primeros seis meses de vida, como por ejemplo hace la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan). El Ministerio de Sanidad y Política Social de España también destaca la probable contribución de la lactancia materna para reducir el sobrepeso y la obesidad en la Guía de práctica clínica sobre la prevención y tratamiento de la obesidad infantojuvenil, publicada en 2009.

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