Meningitis: radiografía de una peligrosa enfermedad de síntomas inespecíficos

Los grupos de mayor riesgo son los niños menores de cinco años, los jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y 24 años y los mayores de 65.

Meningitis (Foto. Freepik)

La meningitis es la inflamación del tejido delgado que rodea el cerebro y la médula espinal. Esta se encuentra causada por una infección bacteriana provocada por varias bacterias. Las más agresivas son el neumococo y el meningococo.

La meningitis meningococica es una enfermedad muy grave producida por el citado meningococo, una bacteria diplococo gram negativa de la que se conocen 12 serotipos. Los que causan la enfermedad con mayor frecuencia son el A, B, C, Y y W.

Se trata de una enfermedad que puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad. Motivo por el que hemos decidido conocer en profundidad todos sus aspectos y lo hacemos de la mano de la Asociación Española Contra la Meningitis (AEM).

“Lo más sorprendente de esta enfermedad es que el 99% de los afectados son sujetos sanos”, comienza explicado la vicepresidenta de la AEM, Elena Moya. “Los grupos de mayor riesgo son los niños menores de cinco años, los jóvenes de entre 15 y 24 años y los mayores de 65”, apunta señalando que esta enfermedad se agrava si hablamos de “enfermos crónicos o sujetos que han sufrido la extracción del bazo o que padecen algún tipo de inmunodeficiencia”.

Uno de los grandes problemas que presenta esta enfermedad es su diagnóstico. “Los síntomas son inespecíficos y no se dan siempre en el mismo orden”. Desde la AEM señalan que lo más común es sufrir fiebre alta, dolor fuerte de cabeza, vómitos, mareos, falta de apetito, dolor corporal y de las articulaciones y, en el caso de los bebés, se presenta con mayor frecuencia la fotofobia y fontanela abombada.

Los que causan la enfermedad con mayor frecuencia son el A, B, C, Y y W

Avanzando en la entrevista ponemos el foco en el contagio. Elena Moya explica que, por ejemplo, “el meningococo reside en la garganta de gente sana que no está enferma”. Estos son los llamados “portadores asintomáticos”, y pueden representar “alrededor del 20% de la población”.

“Especialmente entre los jóvenes esta tasa puede ser superior y se transmite a través de las partículas de saliva al toser, estornudar o besar”.

LA SITUACIÓN ACTUAL EN ESPAÑA

De acuerdo a los datos ofrecidos por la AEM en la entrevista concedida a ConSalud.es; los afectados por la enfermedad meningocócica invasiva (EMI) en el año epidemiológico 2018-2019 han sido 412 (386 confirmados más 26 sospechosos). La letalidad ha sido del 10%.

“Si contamos con los enfermos por neumococo, otras bacterias y víricas, la cifra es mucho más elevada”, explican indicando que las secuelas de esta enfermedad afectan a un 20-30% de la población afectada.

En los últimos años se ha detectado en Europa, Canadá y Estados Unidos un aumento de los casos producidos por los serotipos W e Y. Hecho que está modificando los calendarios de vacunación según las recomendaciones del Consejo Asesor de Vacunaciones.

“Los grupos de mayor riesgo son los niños menores de cinco años, los jóvenes de entre 15 y 24 años y los mayores de 65”

Este hecho encuentra su origen en “los movimientos migratorios”. Estos “han propiciado que en los últimos años hayan aumentado los casos en España de meningococo W e Y que afectan principalmente a jóvenes y con una mortalidad más elevada”.

“Por esta razón el Ministerio de Sanidad incluyó en el 2019 la recomendación de proteger a los adolescentes con una dosis de la tetravalente ACWY. Su recomendación fue sustituir la dosis de Meningococo C de los 12 años por la tetravalente, haciendo catch up progresivo hasta los 18 años, y así proteger a todos los jóvenes de entre 12 y 18 años”.

En este sentido, Moya destaca que “el riesgo cero no existe y también los niños pequeños pueden verse afectados”. Por este motivo “algunas comunidades autónomas han sustituido también las dosis de los 12 meses tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría (AEP)”.

Si ponemos el foco fuera de nuestras fronteras el escenario se torna más complicado. “Es cierto que la situación más grave hoy en día la viven los países del llamado ‘cinturón de la meningitis’, aquellos que están debajo del Sáhara entre Guinea y hasta Somalia”.

“Cuando un país adopta en su calendario vacunal una vacuna que protege contra una bacteria o serogrupo en concreto, en tres años los casos pueden bajar hasta el 72% como ha ocurrido en Reino Unido con la vacuna contra la meningitis de serogrupo B”.

LA NECESIDAD DE UN ÚNICO CALENDARIO VACUNAL

En los últimos meses hemos sido testigos de cómo varios especialistas en epidemiología de ocho grupos de investigación y agencias de Salud pública de Madrid, Cataluña y Navarra han criticado que algunos profesionales y sociedades científicas recomienden a sus pacientes vacunas adicionales sin financiación pública. Este es uno de los muchos ejemplos en el camino hacia un calendario vacunal unificado.

“Lo que es necesario es que un país tenga un solo calendario vacunal y no dependa del código postal. Es de una falta de equidad social increíble que un bebé en Sevilla reciba una protección que no recibe un niño de Vigo o Lérida por ejemplo”.

"Su recomendación fue sustituir la dosis de Meningococo C de los 12 años por la tetravalente, haciendo catch up progresivo hasta los 18 años, y así proteger a todos los jóvenes de entre 12 y 18 años"

“Si una vacuna está testada, probada y demostrada su eficacia y se encuentra recomendada por la AEP, lo lógico es que sea introducida en el calendario vacunal nacional. Nosotros como portavoces de los paciente y afectados por esta enfermedad, promovemos la inclusión en nuestro calendario de todas las vacunas que protegen contra todos los gérmenes que pueden producir la meningitis”.

“Abogamos también por un calendario de máximos en Europa. Trabajamos a nivel nacional y europeo y, nuestro país con sus 17 comunidades autónomas, ofrece diferencias de protección intolerables. Las bacterias no entienden de comunidades autónomas ni de fronteras”.

Ante esta situación la AEM indica que “ya no nos vale que se puedan comprar en la farmacia. Está demostrado que los casos se reducen cuando la vacunación es sistemática. Estamos en contacto a diario con las familias que sufren las secuelas de esta terrible enfermedad. Por lo tanto, para nosotros se trata de calidad de vida y no de un número de casos. Luchamos por un país con cero casos y estamos alineados con la campaña global de la OMS para vencer a este enfermedad”, señala Moya en relación al proyecto DEFEATING Meningitis 2030.

FUTURO Y MENINGITIS

“Hay que trabajar en mejores vacunas con más serotipos y otras estrategias de desarrollo de vacuna que pudiesen prevenir todos los serotipos de neumococo. En todo caso, lo que nos gustaría, no quita un cierto valor neto brutal beneficioso a las vacunas de neumococo disponibles, aunque es cierto que en la forma de meningitis, el beneficio neto es más discreto que en otras formas clínicas”, explica el doctor Federico Martiñón sobre las voces que apremian a la necesidad de desarrollo de una vacuna capaz de prevenir la meningitis neumocócica independientemente del tipo capsular.

El futuro pasa por una mayor inversión ya que estamos ante una enfermedad de difícil diagnóstico y cuyos síntomas iniciales son inespecíficos. En este sentido desde la AEM ponen como ejemplo el proyecto Neosonic.

Se trata de un ecógrafo que permite diagnosticar la enfermedad a través de la fontanela de los bebés. “Esto es importante porque la punción lumbar en bebés es un método cruento y complicado. Si sale adelante ayudaría a diagnosticar mejor la meningitis al mayor grupo de riesgo que son los menores de un año”.

Desde la asociación apuestan por la información mediante la organización de eventos solidarios para apoyar a los que sufren secuelas, y cuentan además con un servicio de psiquiatría para ayudar a aquellos que sufren la pérdida de un ser querido como consecuencia de la enfermedad. Además, trabajan para unificar a todos los afectados de España a través de grupos de WhatsApp y mediante la reunión anual celebrada por la AEM.

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