Diabetes, obesidad y talla baja, focos del III Curso de Endocrinología Pediátrica Novo Nordisk

Los coordinadores del III Curso de Endocrinología Pediátrica organizado por Novo Nordisk nos explican los aspectos más importantes que se trataron

III Curso de Endocrinología Pediátrica (FOTO: Novo Nordisk)

La diabetes tipo 1 es una de las primeras patologías crónicas a las que se enfrentan los niños desde su temprana edad y, si no se mantiene un control glucémico tras la detección de la enfermedad, sus consecuencias pueden llegar a producir una pérdida potencial de vida de entre 8 y 12 años. Por eso, se antoja básico emplear todos los recursos necesarios para lograr ese control, algo que, sin embargo, apenas se cumple en un 30% de los niños que está en edad pediátrica.

“El control de la diabetes en la vuelta al cole siempre supone un momento de angustia, tanto para los niños como para los familiares”, afirma Ignacio Díez, quien, además de responsable de la Sección de Endocrinología Pediátrica del Hospital Universitario de Álava, también es, junto a las doctoras Marta Ramon Krauel y Sofía Quinteiro, uno de los tres coordinadores del III Curso de Endocrinología Pediátrica organizado por Novo Nordisk y orientado a endocrinólogos pediatras en formación o en sus primeros años de especialidad.

Avalado por la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP), el recién celebrado curso ha puesto así el foco en la prevención y el correcto tratamiento de la diabetes y otras patologías -como la obesidad o la talla baja-, patologías en las que con la vuelta al cole y a la rutina pueden aparecer barreras, pero también oportunidades para su prevención y el correcto tratamiento.

“El mayor enemigo para padres y profesores es el miedo a lo desconocido"

“Además de la monitorización continua de los niveles de glucosa (MCG), las plumas de insulina inteligentes (con recordatorio de dosis administrada y conectividad a las plataformas de MCG) o las nuevas insulinas que están surgiendo, también son fundamentales las estrategias motivacionales. Unas estrategias que sirven tanto para evitar que el niño y su familia se depriman como para que el niño no se pierda en el cuidado de la diabetes en la transición de la adolescencia a la edad adulta”, señala el pediatra.

Todo ello ayuda a alcanzar ese control glucémico que requieren niños y adolescentes diagnosticados de diabetes tipo 1. “En el caso de los niños, la principal barrera a la que se enfrentan es que tienen, por norma general, una actividad física y una ingesta de comida muy variable. Por su parte, los adolescentes encuentran como principal barrera la propia autonomía que adquieren a estas edades y que les hace llevar su control glucémico a un segundo plano”.

Para tratar de derribar esas barreras, Díez insiste en la importancia de, junto a las herramientas antes citadas, implantar también diferentes estrategias tanto en casa como en el colegio. “El mayor enemigo para padres y profesores es el miedo a lo desconocido. La recomendación es recibir buena información diabetológica”, afirma, subrayando también la importancia de que se instaure la figura de la enfermera escolar en todas las comunidades autónomas.

LAS ESTRATEGIAS MOTIVACIONALES, CLAVES TAMBIÉN EN LA OBESIDAD

Pero la diabetes tipo 1 solo es una de las múltiples patologías que pueden afectar a los niños en edad pediátrica. Junto a esta, los problemas más frecuentes que se encuentran en las consultas de Endocrinología Pediátrica son la talla baja y la obesidad, persistiendo esta última en la edad adulta en más de un 80% de los casos.

“La obesidad es una enfermedad crónica que tiene implicaciones muy importantes en la salud, calidad y esperanza de vida. Su origen multifactorial complica la solución, ya que se debe abordar desde muchos ámbitos: adecuación de los espacios urbanos, precio de los alimentos y posibilidad de las familias de hacer una compra saludable, influencia de los anuncios, oferta del menú escolar, educación, situación social, recursos para ayudar a los problemas de salud mental….”, señala la Dra. Marta Ramon Krauel, jefa del Servicio de Endocrinología Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu y responsable de la Unidad de Obesidad.

"Las estrategias motivacionales, sin embargo, son las que han demostrado tener una mayor eficacia"

Al igual que con la diabetes, para combatir la obesidad resulta clave establecer unas rutinas saludables aprovechando la vuelta a los colegios.“Hacer la compra escogiendo bien los alimentos y evitar coger alimentos no saludables, planificar rutinas e ir andando siempre que se pueda, actividades extraescolares, limitar horas de exposición a pantallas…”, son solo algunas de las recomendaciones que cita la doctora Ramon.

Las estrategias motivacionales, sin embargo, son las que han demostrado tener una mayor eficacia, como explica esta experta: “Motivar y empoderar al niño o adolescente y a su familia es fundamental en el manejo de la obesidad y el cambio de hábitos. Usar estas herramientas en la infancia nos pueden ayudar a revertir la situación de obesidad y evitar esta cronificación y complicaciones a lo largo de toda una vida”.

LA TALLA BAJA, RETO PARA EL PEDIATRA DEBIDO A LA NECESIDAD DE UN CORRECTO DIAGNÓSTICO

En el caso de la talla baja, es fácilmente diagnosticable por los padres si observan un estancamiento estructural de los niños con respecto al resto de la clase o si no ha habido cambios en la talla de la ropa o el calzado de sus hijos. “Una talla baja afecta de manera negativa a la autoestima durante la niñez y la adolescencia, provocando complejos e inseguridades que pueden mantenerse hasta la edad adulta. Puede asociarse a alteraciones del comportamiento como ansiedad, depresión o incluso a mal rendimiento escolar”, destaca la Dra. Sofía Quinteiro, jefa de la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Universitario Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria.

Se trata de un “reto” para el endocrinólogo pediatra, ya que “cualquier estrategia depende de un correcto diagnóstico y abordaje temprano. Con ello, no sólo mejora el pronóstico de talla baja, sino que también evita otras repercusiones psicológicas”, incide.

Por todo ello, Quinteiro cataloga el Curso de Endocrinología Pediátrica de Novo Nordisk, de “ocasión única para que profesionales con más experiencia en las diferentes áreas de la endocrinología pediátrica interactúen y transmitan sus conocimientos a los que se inician en la práctica clínica. “Además, se presentan las actualizaciones de las diferentes patologías. Es una puesta al día muy interesante”, sentencia.

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