Pautas cortas de antibióticos, ¿posible solución a la resistencia microbiana?

Expertos como el Dr. Miguel Gobernado, vocal de la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS), analiza esta posibilidad aunque advierte que “cada infección y cada enfermo suelen ser diferentes”.

Los servicios de Farmacia recordarán a los pacientes la importancia de seguir las pautas en su tratamiento
27 septiembre 2017 | 16:42 h
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Que la resistencia microbiana es una amenaza individual y mundial para la salud humana es de sobras conocido, a tener de los organismos internacionales que así lo alertan. Por ello, ahondar en las posibles soluciones que puedan cambiar el rumbo de esta situación para que en 2030 no haya más fallecimientos por causas relacionadas con esto que por cáncer, es una tarea de todos los organismos y profesionales.

En este sentido, una de las salidas que podían emprenderse es la de reducir el empleo de los fármacos y administrar pautas más cortas de los antibióticos. Así lo ha planteado a ConSalud.es el Dr. Miguel Gobernado, vocal de Asociación de Microbiología y Salud (AMYS), quien ha analizado esta posibilidad al haber irrumpido con fuerza en el ámbito sanitario y de investigación.

"Decidir sobre la duración de la terapia antimicrobiana no es sencillo ya que pueden presentarse muchos riesgos asociados con su uso"

Según este profesional, esta posible solución requiere en primer lugar de contar con “conocimientos amplios y claros clínicos, microbiológicos y de la antibioticoterapia” ya que antes de prescribir el determinado curso antibiótico con una menor duración hay que tener en cuenta que “cada infección y cada enfermo suelen ser diferentes”. En este sentido, no podría tomarse este remedio de manera general a todos los pacientes.

En la actualidad, expone el Dr. Gobernado, la terapia antibiótica de duración fija “puede derivar en dos vertientes”. Por una parte, exponer a los enfermos a “subtratamientos o tratamientos excesivos que pueden conducir a efectos colaterales” y, por otra, el “tratamiento personalizado” que aunque “puede equilibrar la progresión de la enfermedad” es necesario asegurarse que se está tratando la infección “adecuadamente evitando la recaída”.  

“NO ES SENCILLO”

A pesar de que se presupone que los antibióticos son seguros, el vocal de AMYS advierte que “decidir sobre la duración de la terapia antimicrobiana no es sencillo” ya que pueden presentarse “muchos riesgos asociados con su uso”. Ante estas situaciones, aboga por “racionalizar el tema” y apelar a una serie de circunstancias para administrar un antibiótico de una u otra manera: el tipo de fármaco utilizado, la gravedad y tipo de la infección y la respuesta al tratamiento.

El Dr. Miguel Gobernado apuesta por suspender de manera “temprana” el antibiótico “cuando el tratamiento ha demostrado ser rápidamente eficaz o el paciente no tiene inmunodepresión grave"

Así, el Dr. Miguel Gobernado pone de ejemplo, que para las infecciones con alta carga bacteriana, como las de la endocarditis infecciosa, se requieren tratamientos con “antibióticos con actividad bactericida rápida, en combinación sinérgica con otros y tiempo prolongado”. Además, destaca que hay que tener en cuenta otros factores como la “capacidad del antibiótico de penetrar y permanecer en el sitio de la infección”. Atendiendo a este aspecto, por ejemplo, las dosis más o menos duraderas para las infecciones de vías urinarias dependerán de la tipología del antibiótico.

Este profesional apuesta por suspender de manera “temprana” el antibiótico “cuando el tratamiento ha demostrado ser rápidamente eficaz, el paciente no tiene inmunodepresión grave, microorganismos difíciles de tratar, o reservorios bacterianos y santuarios biológicos con acceso difícil a los antibióticos”. Así, cuando el enfermo ha mejorado y existen resultados comprobados, “los antibióticos se pueden suprimir o cambiar por otros con menor repercusión ecológica o coste”.

PENDIENTE DE CONFIRMACIÓN

Esta posible solución, indica este profesional, está a la falta de que se demuestre “que estas estrategias de reducción del tratamiento son seguras y no comprometen la eficacia de la terapia con antibióticos”. Y es que, aunque comenzar un tratamiento antibiótico “es fácil”, interrumpirlo racionalmente “es más complicado” ya que hay que tener en cuenta “las características de cada bacteria, su comportamiento en el organismo humano y las defensas del mismo, junto con los distintos tipos de antibióticos por su actividad y perfil farmacocinético y farmacodinámico”. 

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