21-A: El requisito del euskera en sanidad toma la palabra en la campaña electoral

El Partido Popular y Vox consideran que el requisito lingüístico supone un factor que "desalienta" la llegada de sanitarios a Osakidetza, en un contexto de alarmante falta de profesionales

Una profesional sanitaria en las inmediaciones del Hospital de Txagorritxu (Foto: Europa Press)
15 abril 2024 | 00:00 h
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Uno de los principales puntos de fricción sanitarios que mantienen las diferentes formaciones políticas vascas se centra en la exigencia del euskera a la hora de acceder a un empleo en Osakidetza. La falta de profesionales sanitarios ha llevado a que desde algunos sectores se lleve tiempo lamentando que esta obligatoriedad lingüística puede desincentivar la llegada de más efectivos a la sanidad pública de Euskadi. Una circunstancia que ha tenido su reflejo también en la campaña electoral para las próximas elecciones autonómicas del 21 de abril.

En concreto, PP y Vox han sido las formaciones que han recogido en sus programas electorales el asunto del euskera como un elemento disuasorio para la atracción de sanitarios. A su entender, la escasez de profesionales sanitarios que sufre el Sistema Nacional de Salud se ve agravado en Euskadi por el hecho de contar con el filtro añadido, que lleva a muchos médicos y enfermeros a buscar alternativas profesionales en otras regiones españolas de manera prioritaria. Ambas formaciones consideran que más importante que el idioma es la oportuna asistencia a los pacientes.

Los populares, encabezados por Javier de Andrés, su postura se dirige a “suspender” la exigencia del euskera en el acceso a un puesto en Osakidetza hasta que se estabilicen las plantillas necesarias

En el caso de los populares, encabezados por Javier de Andrés, su postura se dirige a “suspender” la exigencia del euskera en el acceso a un puesto en Osakidetza hasta que se estabilicen las plantillas necesarias para poder asegurar la cobertura asistencial de todo el territorio. En esta línea, proponen “revisar”la normativa de los perfiles lingüísticos y su valoración como mérito en los procesos de oferta pública de empleo. A su entender,  el conocimiento del euskera no puede primar sobre la experiencia, la trayectoria profesional, la formación de los candidatos.

El Partido Popular defiende un euskera como vehículo para la convivencia, sin imposiciones. “Un euskera con justicia y sin discriminaciones, atendiendo a la realidad de los distintos territorios y comarcas de Euskadi, sin manipulaciones, con transparencia y sin clientelismos”, reza su hoja de ruta. Abogan porque este idioma sirva para “integrar con sentido común, para cohesionar la sociedad y no politizarla”. En esta línea, De Andrés ha criticado las políticas implementadas por el PNV y el PSE en este ámbito, que no tienen en cuenta la realidad y logran "expulsar talento" de Euskadi.

Una circunstancia que hace es que “grandes médicos” de otras provincias de España, no puedan tener la posibilidad de trabajar en el País Vasco

Más allá de ello, los populares defienden la riqueza que supone la presencia de las dos lenguas oficiales del País Vasco: euskera y español. De Andrés ha asegurado en sus intervenciones a lo largo de esta campaña electoral que el euskera es "emocionante" y constituye "un valor para el conjunto de los españoles porque es la lengua que se hablaba en nuestra tierra antes de que llegaran los romanos", pero reafirma el hecho de que el español"también es una lengua vasca".

En los mismos parámetros se maneja la candidata de Vox, Amaia Martínez, quien considera que existe “un problema” con la imposición lingüística en el acceso a Osakidetza. Una circunstancia que hace es que “grandes médicos” de otras provincias de España, no puedan tener la posibilidad de trabajar en el País Vasco, así como desalienta a quedarse a los propios sanitarios que han sido educados y formados en las universidades vascas. A su entender, el requisito del euskera dificulta “retener talento y atraerlo”, algo que se hace más acuciante ante el déficit de efectivos.

No se puede “valorar en una oposición a Osakidetza una lengua cooficial como es el euskera con 18 puntos y un máster tan sólo con cinco”, aseguraba la candidata

De esta manera, Vox propone que el eusquera deje de ser un mérito para trabajar en la sanidad pública, pues no se puede “valorar en una oposición a Osakidetza una lengua cooficial como es el euskera con 18 puntos y un máster tan sólo con cinco”, aseguraba la candidata. En su lugar, plantean emplear el español como el idioma esencial que todos hablan. Eso no es óbice para que la formación verde considere que el euskera es una lengua de “todos los vascos y españoles” que hay que proteger.

De este modo, el Partido Popular y Vox son los partidos políticos que se han significado en la necesidad de modificar el actual status quo en el requerimiento lingüístico para el acceso al servicio vasco de salud con el objetivo de lograr atraer a sanitarios que refuercen las plantillas. El resto de formaciones, se muestran partidarias de los actuales parámetros e, incluso, apostarían por una mayor protección y presencia del euskera en las instituciones públicas del País Vasco.

LOS MÉDICOS LLAMAN A “ABRIR UN POCO LA MANO”

En la actualidad, el País Vasco presenta una implantación del requisito del euskera en sanidad marcada por un mapa sociolingüístico desarrollado por las instituciones públicas, como aclaraba recientemente a ConSalud.es Mikel Herrero, delegado del Sindicato Médico de Euskadi (SME). De este modo, se establece un grado de exigencia del idioma en un porcentaje proporcional al de la población residente que lo habla. “En una zona donde existen mucho vascoparlantes, por ejemplo, en la zona de la costa –con un 80% de hablantes- se exigía que alrededor de un 40 o 50% de los trabajadores tuviesen acreditado este perfil lingüístico”, desvelaba.

“No hay un centro de salud en Euskadi en el que no esté absolutamente garantizado, para el paciente que lo desee, la atención en el idioma de su preferencia”, especialmente en el primer nivel asistencial

El facultativo de Atención Primaria acredita que “no hay un centro de salud en Euskadi en el que no esté absolutamente garantizado, para el paciente que lo desee, la atención en el idioma de su preferencia”, especialmente en el primer nivel asistencial. Por ello, consideraba que las políticas lingüísticas también deberían tener “la posibilidad de abrir un poco la mano”, especialmente en el actual contexto de falta de profesionales sanitarios. “La atención sanitaria debe priorizar al paciente y después velar por el respeto lingüístico”, concluye.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.