La OMS atribuye 47.000 muertes por malaria en 2020 a la Covid-19 y la interrupción del tratamiento

La situación de pandemia global provocó un fallo en el suministro de prevención, diagnóstico y tratamiento de la malaria, causando más muertes que en el año 2019.

La OMS atribuye 47.000 muertes por malaria en 2020 a la Covid-19 y la interrupción del tratamiento (Foto. EP)
7 diciembre 2021 | 12:25 h
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En 2020 se produjeron 241 millones de casos de malaria y 627.000 muertes, lo que representa unos 14 millones de casos más en 2020 en comparación con 2019 y 69.000 muertes más. Aproximadamente dos tercios de estas muertes adicionales (47.000) estuvieron relacionadas con las interrupciones en el suministro de prevención, diagnóstico y tratamiento de la malaria durante la pandemia de COVID-19, según datos publicados este lunes por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, el informe reconoce que "la situación podría haber sido mucho peor". En los primeros días de la pandemia, la OMS había previsto que con graves interrupciones de los servicios las muertes por malaria en el África subsahariana podrían duplicarse en 2020. "Pero muchos países tomaron medidas urgentes para reforzar sus programas contra la malaria, evitando así el peor de los escenarios”, celebra la OMS.

De acuerdo con este documento, el África subsahariana sigue soportando la mayor carga de malaria, con un 95% y un 96% de las muertes en 2020. Alrededor del 80% de las muertes en la región se producen en niños menores de 5 años.

La pandemia se produjo en un momento en el que el progreso mundial contra la malaria ya se había estancado. Alrededor de 2017, había indicios de que los fenomenales avances logrados desde el año 2000, incluyendo una reducción del 27% en la incidencia mundial de la malaria y una reducción de casi el 51% en la tasa de mortalidad por malaria, se estaban estancando.

La OMS y sus socios defienden la necesidad de garantizar "un acceso mejor y más equitativo a todos los servicios sanitarios, incluidos la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la malaria

"Incluso antes de que se produjera la pandemia de COVID-19, los avances mundiales en la lucha contra la malaria se habían estabilizado. Gracias a la ardua labor de los organismos de salud pública de los países afectados por la malaria, las peores previsiones del impacto de la COVID-19 no se han cumplido. Ahora, tenemos que aprovechar esa misma energía y compromiso para revertir los retrocesos causados por la pandemia y acelerar el ritmo de los avances contra esta enfermedad", ha reivindicado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Desde 2015, fecha de referencia de la estrategia mundial de la OMS contra la malaria, 24 países han registrado un aumento de las muertes por esta enfermedad. En los 11 países que soportan la mayor carga de malaria en el mundo, los casos aumentaron de 150 millones en 2015 a 163 millones en 2020, y las muertes por malaria aumentaron de 390.000 a 444.600 en ese mismo periodo.

Para recuperar el rumbo, la OMS y sus socios defienden la necesidad de garantizar "un acceso mejor y más equitativo a todos los servicios sanitarios, incluidos la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la malaria, mediante el fortalecimiento de la atención primaria de salud y el aumento de las inversiones nacionales e internacionales".

Asimismo, consideran que la innovación en nuevas herramientas es también "una estrategia fundamental para acelerar el progreso", como la vacuna RTS,S/AS01 (RTS,S), la primera recomendada por la OMS contra un parásito humano. En octubre de 2021, la OMS recomendó esta vacuna para los niños que viven en el África subsahariana y en otras regiones con una transmisión moderada a alta de la malaria por 'P. falciparum'.

12% MÁS DE MUERTES EN ÁFRICA

A pesar de los logros, la OMS lamenta que África registró un aumento del 12% en las muertes por malaria en 2020 con respecto al año anterior, lo que "pone de manifiesto las consecuencias de las interrupciones de los servicios, incluso moderadas, en una población en riesgo de contraer la enfermedad".

"Si bien los países africanos han respondido al desafío y han evitado las peores predicciones sobre las consecuencias de la COVID-19, el efecto de la pandemia se traduce en la pérdida de miles de vidas a causa de la malaria. Los gobiernos africanos y sus socios deben intensificar sus esfuerzos para que no perdamos aún más terreno a causa de esta enfermedad prevenible", ha comentado la directora regional de la OMS en África, Matshidiso Moeti.

Los gobiernos africanos y sus socios deben intensificar sus esfuerzos para que no perdamos aún más terreno a causa de esta enfermedad prevenible"

Según el informe, 15 países con una alta carga de malaria informaron de reducciones en las pruebas de malaria de más del 20% en abril-junio de 2020 en comparación con el mismo período de 2019. Los programas nacionales de malaria distribuyeron unos 48 millones menos de tratamientos en 2020 en comparación con el año anterior. Y, de los 11 países con mayor carga del mundo, solo India registró avances contra la malaria. Los otros 10 países, todos en África, reportaron aumentos en los casos y las muertes.

LOS OBJETIVOS MUNDIALES CONTRA LA MALARIA, EN PELIGRO

Según el informe, los avances hacia los hitos de 2020 de la estrategia mundial de la OMS contra la malaria "se han desviado considerablemente". En 2020, la tasa mundial de incidencia de la malaria era de 59 casos por cada 1.000 personas en riesgo, frente al objetivo de 35, lo que supone un retraso del 40%. La tasa de mortalidad mundial era de 15,3 muertes por cada 100.000 personas en riesgo, frente al objetivo de 8,9, lo que supone un retraso del 44%.

Para alcanzar los objetivos de la estrategia de la OMS contra la malaria para 2030, que incluyen una reducción del 90% de las tasas de incidencia y mortalidad de la malaria en el mundo para 2030, el informe sostiene que "se necesitarán nuevos enfoques, nuevas herramientas y una mejor aplicación de las existentes".

"Cumplir los objetivos globales también requerirá una financiación sólida. Tendrán que "triplicarse con creces, hasta alcanzar los 10.300 millones de dólares anuales en 2030"

"Cumplir los objetivos globales también requerirá una financiación sólida", según el informe, que recoge que los niveles actuales de financiación (estimados en 3.300 millones de dólares en 2020) tendrán que "triplicarse con creces, hasta alcanzar los 10.300 millones de dólares anuales en 2030".

En el informe de este año se ha aplicado un nuevo método estadístico de la OMS para estimar la causa de muerte de los niños menores de cinco años en todas las enfermedades principales, incluida la malaria. La metodología se aplicó a 32 países del África subsahariana que suponen cerca del 93% de todas las muertes por malaria en el mundo. Al hacerlo, se observaron cifras más altas de muertes estimadas entre los niños pequeños cada año desde 2000.

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