Fimosis: qué es, causas y síntomas

La fimosis puede ser congénita o producirse en otras etapas de la vida, aunque es más raro.

Crecimiento infantil (Foto. Freepik)
3 febrero 2022 | 16:00 h

La fimosis es una estrechez de la piel que rodea el glande dificultando la visualización del prepucio. Esta anomalía es muy común en los recién nacidos, de hecho, la mayoría de los niños nacen con fimosis, llamado también adherencias balano-prepuciales. Sin embargo, con el desarrollo natural van desapareciendo y dejando al descubierto el glande.

Generalmente, el pediatra durante las revisiones rutinarias observará la evolución de la piel, si estas van desapareciendo de forma progresiva se dejará que sea el proceso natural quién lo elimine. Se recomienda que se cuide la higiene y se retraiga la piel del pene, un poco, para facilitar este proceso. Nunca hay que dar tirones puesto que puede producir dolor y cicatrices permanentes.

TIPOS DE FIMOSIS

La fimosis puede ser congénita o producirse en otras etapas de la vida, aunque es más raro. En los adultos puede deberse a balanopostitis sucesivas -inflamaciones del glande y el prepucio- a consecuencia de una infección o uso de jabones muy agresivos para la higiene, ciertos tipos de balinitis (infección del pene) y traumatismos peneanos.

La fimosis puede ser congénita o producirse en otras etapas de la vida, aunque es más raro

La fimosis puede ser:

  • Puntiforme: el estrechamiento del prepucio se sitúa únicamente en la parte del orificio, mientras que el resto mantiene un aspecto normal. Este tipo de fimosis puede dificultar la micción.
  • Cicatricial: la parte exterior de la piel del orificio del prepucio se endurece o engrosa, generalmente como consecuencia de episodios previos de balanopostitis.
  • Anula: se definen como tales todos aquellos casos de fimosis que no pueden incluirse en las clasificaciones anteriores.

¿CÓMO SE TRATA LA FIMOSIS?

Como la fimosis es un proceso natural, generalmente, su tratamiento es no hacer nada. Sin embargo, cuando supone un problema el médico prescribirá como primera opción una crema corticoides y solo cuando se trata de situaciones especiales, fimosis severa, se recomienda la cirugía.

  • Corticoesteroides: se recomienda la aplicación de estas cremas cada 12 horas para poder proporcionar elasticidad a la piel. El aumento de elasticidad junto con las retracciones de la piel ayuda a separar el prepucio del glande. Siempre hay que realizar las retracciones de manera suave. El niño a partir de los 3-4 años es capaz de realizar la retracción el mismo.
  • Cirugía: cuando el prepucio no se dilata o se repiten las infecciones, se recomienda la circuncisión. Esta intervención extirpa la piel del prepucio dejando el glande al descubierto.
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