¿Sacarse el EIR estudiando y trabajando a la vez? Es posible: “Lo volvería a hacer una y otra vez”

Coral García Guijarro cuenta a ConSalud.es su experiencia estudiando el EIR mientras trabajaba como enfermera en un centro de salud, un ejemplo para muchos de los opositores que se presentan al examen este sábado 20 de enero

Coral posa frente a su consulta (FOTO: Cedida a ConSalud.es)
18 enero 2024 | 00:00 h

La enfermería especializada cada vez cobra más importancia dentro del Sistema Nacional de Salud. Muestra de ello, para la convocatoria de FSE de 2024 han sido admitidos un 12% más de personas que el año pasado, quedando un total de 9.006 aspirantes que optan a una de las 2.108 plazas ofertadas por el Ministerio de Sanidad. Nervios, inseguridades, incertidumbre... son los sentimientos que más afloran estos días. Sin embargo, existen muchos casos de gente cuya impactante historia demuestra que, por difícil que parezca, es posible alcanzar la meta para todo el mundo.

Uno de esos ejemplos es el de Coral García Guijarro, una enfermera de 25 años que se presentó a la convocatoria de 2022 a la vez que trabajaba en un centro de salud madrileño. Coral, como la inmensa mayoría de los sanitarios que se enfrentan estos días al que seguramente sea el mayor reto de su carrera profesional, reconoce que el momento más duro de preparación para la prueba fue precisamente esta recta final que tanto atormenta a los opositores, porque solo pensaba en “quitarse de en medio” el examen lo antes posible.

"El trabajo te impide ver muchas veces la clase que tienes programada para ese día"

“De los últimos días yo solo recuerdo que quería hacerlo cuanto antes. Me generaba muchísimas dudas, muchísima ansiedad. Ya no sabía qué era lo que sabía y lo que no sabía”, señala a ConSalud.es la joven enfermera natural de Pedroñeras (Cuenca), quien matiza, no obstante, que fue esa circunstancia personal suya la que más le complicó: “Hay mucha gente que se centra exclusivamente en el estudio, y otras personas, como fue mi caso, que lo tuvimos que combinar con un trabajo. Eso te condiciona, porque muchas veces no puedes ver la clase que tienes programada para ese día”.

Coral, como casi todos los opositores, se apuntó a una academia para preparar el examen y recibir ayuda en la organización del estudio. Pero ella sabía que no le bastaría solo con eso, y que iba a tener que poner mucho de su parte. Más aún con un trabajo como el de enfermera, que, desde luego, no es el ideal para planificarse. “A nosotros da igual los turnos que tengamos o que sea festivo o fin de semana, te puede tocar trabajar igual. Y en la última del EIR parte es cuando sientes que necesitas adquirir más conceptos, ver más clases o hacer más simulacros, pero a lo mejor te has dejado cosas de la academia atrasadas y no te da tiempo a llegar”, explica.

"Puedes sentirte bien preparada y luego encontrarte preguntas que no sabes responder o que no tienen ningún sentido”

A todo esto sumó la ansiedad y angustia propias de los días finales, “que supongo que sentirá cualquier persona ante cualquier oposición”: “Es como que piensas: quiero hacerlo y ya está”. Pero es que las de Formación Sanitaria Especializada no son unas oposiciones cualquiera. No hay un temario cerrado, y puede entrar cualquier cosa del ámbito sanitario por el que se presente cada uno... y la enfermería no es que tenga precisamente pocos frentes abiertos. “Tú puedes sentirte bien preparada y luego encontrarte preguntas que no sabes responder o que no tienen ningún sentido”.

AUTÉNTICA VOCACIÓN POR CONVERTIRSE EN ESPECIALISTA

Coral obtuvo el número de orden 1.272 de las 1.822 plazas EIR ofertadas en aquel año 2022, y, tras realizar el examen en Madrid, encara su último año de residencia en Albacete. El suyo es uno de los casos que demuestran esa cada vez mayor búsqueda de la especialización por parte de las enfermeras españolas, ya que, asegura, es algo que tuvo claro desde un primer momento. “A mucha gente le surge la inquietud durante la carrera o años después de haberla terminado, cuando ya han estado trabajando en un determinado servicio. También hay quienes no la hacen porque no le gusta ninguna especialidad de las que hay ahora vigentes. Pero yo siempre decía: cuatro años de carrera y dos de especialidad”, explica.

La enfermera manchega, que representa uno de los mejores ejemplos para todos aquellos opositores que afrontan estos últimos días previos al examen con el temor de hacer un mal ejercicio y quedarse sin plaza, afirma que tuvo siempre clara la decisión de especializarse por las ventajas que le ofrecía esa formación adicional. De hecho, ella empezó acercándose a la pediatría en el centro de salud, aunque nunca tuvo muy claro que fuese eso a lo que quería dedicarse realmente. Después, cuando sacó la plaza, se decantó por Enfermería Familiar y Comunitaria: “La verdad es que me alegro muchísimo de la decisión que tomé. Lo volvería a hacer una y otra vez”.

"He rotado por servicios que solo tienes la suerte de conocer si has trabajado ahí o si haces el EIR o un máster"

“Vale la pena, porque te da la oportunidad de leer, aprender, rotar por sitios que de otra manera sería imposible conocer desde dentro… Yo he rotado por servicios de urgencias, paliativos o psiquiatría, que son muy específicos y que solo tienes la suerte de conocer si has trabajado ahí o si haces el EIR o un máster. Acabo la residencia ahora en mayo, y no hay color entre cómo estaba hace dos años y cómo estoy actualmente: Muchísimas experiencias, asistencia a congresos, indagar en la investigación, que parece que siempre lo tenemos un poco de lado, la seguridad que tienes en tu trabajo, porque no hay que olvidar que trabajamos con personas…”, añade.

Aunque este aumento de plazas EIR y de solicitudes para la convocatoria de 2024 son una buena muestra del auge que está teniendo la enfermería especializada en nuestro país, queda todavía mucho camino por recorrer, y así lo hace saber alguien que lo ha vivido de primera mano como Coral. “Se están dando grandes pasos, pero sí que es verdad que, salvo matrona, especialidad que tiene una bolsa ya establecida y es primordial en el SNS desde hace años, el resto aún estamos un poco verdes”. Más o menos madura, lo cierto es que la enfermería especializada cada vez tiene un mayor peso en España, y así lo corroboran hechos tan significativos como la celebración del primer Congreso Nacional EIR en el pasado mes de septiembre.

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