¿El ayuno eleva un 91% el riesgo de muerte por razón cardiovascular? Un experto aclara la polémica

Un trabajo científico presentado en las sesiones organizadas por la Asociación Estadounidense del Corazón ha concluido que el riesgo cardiovascular aumenta en un 91% en las personas que practican el ayuno intermitente

El Dr. Antelm Pujol (Foto. @AntelmPujol)
El Dr. Antelm Pujol (Foto. @AntelmPujol)
veronica serrano
20 marzo 2024 | 13:10 h
Archivado en:

Un reciente trabajo científico ha asegurado que el ayuno intermitente aumenta el riesgo de muerte cardiovascular en un 91%. Esta información contrasta con la ofrecida por otros estudios recientes que han probado los beneficios del ayuno durante un tiempo prolongado de horas al día. 

Ante el revuelo generado por tal controversia y en un intento de combatir la desinformación científica, el Dr. Antelm Pujol ha utilizado su voz profesional para aclarar en redes sociales las claves en la interpretación del reciente estudio. 

LO QUE DICE EL TRABAJO CIENTÍFICO…

El trabajo científico que asegura que el riesgo cardiovascular aumenta en un 91% en las personas que practican el ayuno intermitente ha sido presentado en las Sesiones científicas de epidemiología y prevención estilo de vida y cardiometabólico de 2024. Estas sesiones las organiza la Asociación Estadounidense del Corazón, que se celebra durante estos días, del 18 al 21 de marzo, en Chicago.

Dicho trabajo incluyó aproximadamente a 20.000 adultos de los Estados Unidos, con una edad promedio de 49 años. El seguimiento de los participantes se realizó durante una mediana de 8 años y una duración máxima de 17. Aproximadamente, la mitad de los participantes se identificaron como hombres y la otra mitad como mujeres, pero no se conoce más información al respecto.

Los autores del proyecto revisaron la información de las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) anual 2003-2018. Y la pusieron en comparación con los datos sobre las personas que fallecieron en Estados Unidos desde 2003 hasta diciembre de 2019, recogidas de la Base de datos del índice de defunción del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Según el trabajo científico, las personas que seguían un patrón de comer todos sus alimentos en menos de 8 horas al día tenían un 91% más de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular

Tras el análisis, encontraron que las personas que seguían un patrón de comer todos sus alimentos en menos de 8 horas al día tenían un 91% más de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. Además, entre las personas con enfermedades cardiovasculares existentes, concentrar la comida entre 8 y 10 horas por día también se asoció con un 66% más de riesgo de muerte por enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular.

Otra de las conclusiones desgranadas fue que comer con tiempo restringido no redujo el riesgo general de muerte por cualquier causa. Además, comer espaciadamente en más de 16 horas al día se asoció con un menor riesgo de mortalidad por cáncer entre las personas con algún tipo de actividad tumoral.

INTERPRETAR LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

El Dr. Antelm Pujol, residente de tercer año de Endocrinología y Nutrición y especialista en Nutrición Deportiva, ha arrojado luz sobre el estudio. En primer lugar, indica que la mejor forma de proceder siempre es acudir “a la fuente original de información”. El experto ha realizado este paso con el trabajo científico en cuestión y ha descubierto que el texto es un abstract, “no es un artículo científico completo”. Es decir, toda la información de la que se dispone es el resumen de dicho trabajo.

“No solo hay que leer evidencia científica, hay que saber interpretarla”

Esta primera conclusión es la que le lleva a afirmar que “nos faltará mucha información para poder hacer afirmaciones tan categóricas”. Pero, además, leyendo el abstract se observa que el trabajo realizado es un estudio de asociación y, por tanto, no puede inferirse causalidad.

Por otro lado, los propios autores del proyecto aclaran que no se dispone de todas las características de salud de los pacientes que se han utilizado para el estudio. No se conoce si los sujetos que practican el ayuno tienen las mismas características, edad, patologías de base o factores de riesgo cardiovascular que las que no lo practican. Como indica el experto, podría ser que algunas personas pudieran estar “limitando su ventana de oportunidad de comer porque tienen una patología de base que hace que tengan mucho menos apetito”. Pero, además debido a esa patología de base, podrían tener “más riesgo de mortalidad”.

“Asociación no implica causalidad”

Estos dos puntos han llevado al Dr. Pujol a dejarnos las siguientes conclusiones:

  • Asociación no implica causalidad”.
  • “No podemos comparar en un mismo estudio dos grupos muy distintos entre ambos grupos”.
  • “Los ensayos clínicos aleatorizados bien hechos, con grupos comparables, demuestran que el ayuno intermitente puede ser una terapia efectiva para la mejora de la composición corporal y la reducción del riesgo cardiovascular”.
  • “El ayuno intermitente no es mágico, ni tampoco es peligroso, ni necesariamente tiene que ser para todo el mundo. Tampoco es mejor que otros protocolos. Simplemente, bien utilizado y en determinados contextos, puede ser una terapia efectiva”.
  • “No solo hay que leer evidencia científica, hay que saber interpretarla”.
Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
Lo más leído