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¿Cansancio extremo y caída de cabello? El valor que debes pedir en tu analítica para despejar dudas

La experta Sara Marín desvela cómo el déficit de ferritina sabotea tu energía sin llegar a reflejar una anemia, y comparte los mejores consejos para abordar el problema

  • La Dra. Sara Marín Berbell -
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El cansancio persistente, la caída del cabello y la sensación de agotamiento constante son algunos de los síntomas más frecuentes entre la población, especialmente entre las mujeres. En muchas ocasiones, quienes los padecen acuden al médico buscando respuestas y, tras realizarse una analítica rutinaria, reciben un mensaje aparentemente tranquilizador: “todo está normal”. Sin embargo, cada vez más especialistas alertan de que determinados parámetros pueden situarse dentro de los valores considerados normales por los laboratorios y, aun así, no ser suficientes para garantizar un buen estado de salud o bienestar.

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En este contexto, la doctora Sara Marín Berbell, conocida en Instagram como @uncafecontudoctora, ha publicado un mensaje en el que explica que detrás de síntomas como el cansancio o la caída capilar puede encontrarse una ferritina baja, incluso aunque la analítica convencional no muestre anemia. “¿Cansancio y caída de pelo con la analítica normal? Puede que nadie te haya mirado la pieza clave. Hablamos de la ferritina”, señala la especialista en su publicación.

La doctora insiste en que “la analítica no es todo” y reivindica una medicina centrada también en la escucha activa del paciente. “No estás loca ni loco, hay que escuchar al paciente, cómo se siente, sus síntomas o a la familia, cómo le ve desde fuera, qué come, si tiene relaciones sociales, si duerme, si le da el sol, si se ríe, si tiene dolor…”. Muchos pacientes presentan síntomas compatibles con déficit de hierro aunque los resultados analíticos se encuentren dentro de los rangos habituales.

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“Si tienes inflamación de fondo, como enfermedades autoinmunes o endometriosis, la ferritina puede aparecer falsamente normal”

Para explicar la diferencia entre los distintos parámetros relacionados con el hierro, la experta utiliza una metáfora doméstica. “Imagina que tu cuerpo es una casa y hay tres personajes distintos: el hierro es la materia prima del cuerpo, la hemoglobina es el camión que transporta el oxígeno y la ferritina es el almacén”. En este sentido, “el almacén puede estar casi vacío aunque el camión aguante”, lo que explicaría por qué algunas personas continúan sintiéndose agotadas pese a no tener anemia diagnosticada.

La ferritina es una proteína encargada de almacenar hierro en el organismo y sus niveles ayudan a conocer las reservas corporales de este mineral. Según explica Marín Berbell, una ferritina por debajo de 15 indicaría “un déficit claro”, mientras que entre 15 y 30 podría seguir existiendo carencia aunque el laboratorio no la marque como alterada. Entre 30 y 50 entraría en una “zona gris” en la que los síntomas y el contexto del paciente cobran especial importancia. “Más de 50 sería lo ideal para sentirse bien de verdad”.

Pero la especialista también alerta de que existen enfermedades inflamatorias que pueden alterar la interpretación de este marcador. “Si tienes inflamación de fondo, como enfermedades autoinmunes o endometriosis, la ferritina puede aparecer falsamente normal”. Por ello, considera que “el número solo no cuenta toda la historia”.

¿QUÉ SÍNTOMAS DISPARAN LAS ALARMAS?

Entre los síntomas que podrían relacionarse con una ferritina baja, la doctora enumera “cansancio que no mejora durmiendo, niebla mental, caída de pelo a puñados, palpitaciones, frío constante, irritabilidad sin motivo, piernas inquietas por la noche y bajo rendimiento entrenando”. Además, recalca que “la ferritina baja no siempre da anemia, pero sí puede hacerte sentir fatal”.

La publicación también pone el foco en determinados grupos de riesgo. Las mujeres con menstruaciones abundantes, embarazadas o en posparto, personas con dietas veganas o muy restrictivas, así como pacientes con endometriosis, enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía o usuarios habituales de omeprazol, tendrían más posibilidades de sufrir una disminución de las reservas de hierro.

“La ferritina baja no siempre da anemia, pero sí puede hacerte sentir fatal”

¿Y en cuanto a las pruebas recomendadas? Marín Berbell señala que no basta con revisar únicamente la hemoglobina. “Hay que pedir hemograma completo, ferritina, hierro sérico, transferrina, saturación de transferrina y PCR”. Esta última, según explica, puede ayudar a interpretar correctamente la ferritina cuando existe inflamación. La doctora también ofrece consejos dietéticos para mejorar la absorción del hierro. Destaca alimentos ricos en este mineral como los berberechos, el hígado de ternera, la carne roja, las lentejas, las espinacas, el tofu o las semillas de calabaza.

Además, recomienda combinar el hierro vegetal con vitamina C (presente en frutas como kiwi, naranja o fresas) para potenciar su absorción. Por el contrario, advierte de que el café, el té, el calcio o el uso continuado de omeprazol pueden dificultarla. Finalmente, la especialista lanza un mensaje dirigido especialmente a las mujeres que arrastran síntomas persistentes sin encontrar explicación médica. “Una mujer no es una analítica con patas, es una historia completa. Con regla, con cansancio, con hormonas, con vida. Si te dicen ‘todo normal’ y tú no te sientes bien… no te estás inventando nada”, concluye.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.