Cronicidad en mayores: las personas con menos estudios reciben menos información del médico

Gran parte de las personas con una patología crónica tienen más de 65 años, en la mayoría de los casos no reciben la información que precisan, su situación psicológica es mala y el 53% no recibe ayuda

Doctor y paciente mayor en consulta (Foto. Freepik)
Doctor y paciente mayor en consulta (Foto. Freepik)
Paola de Francisco
12 diciembre 2022 | 00:00 h

La cronicidad y el envejecimiento son los dos grandes retos de la sanidad actual. Ambas realidades están en aumento, y en muchos casos se entremezclan. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 49,3% de hombres y el 59,1% de mujeres mayores de 15 años tiene alguna enfermedad o problema de salud crónico, de ellos un gran número son mayores de 65 años que conviven con enfermedades cardiovascular (insuficiencia cardíaca, infarto o ictus), diabetes, patologías respiratorias (asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), hipertensión arterial pulmonar o apnea), artritis y artrosis, entre otros.

Son pacientes que conviven durante toda su vida con patologías que precisan de seguimiento y atención sanitaria, y que en muchos casos pueden ser discapacitantes y limitar su actividad. Se abre entonces un gran abanico de necesidades que “requiere del sistema sanitario, que les apoye a largo plazo y que les acompañe”, como explicó en una entrevista a Consalud.esPedro Carrascal, director general de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP).

Falta información, acceso a los servicios asistenciales y acompañamiento

Precisamente la POP, con el apoyo de la Fundación Once, ha realizado el ‘Estudio del impacto de la enfermedad crónica en las personas mayores’. Una encuesta a los pacientes que refleja que falta información, acceso a los servicios asistenciales y acompañamiento.

 LA REALIDAD DE NUESTROS MAYORES

Pese a que muchos de estos pacientes crónicos presentan múltiples patologías, el 53% recibe su seguimiento de un médico especialista del hospital y el 44% del médico de Familia. Una de las principales reivindicaciones que se han hecho en los últimos años es la necesidad de cambiar el sistema sanitario y poner en el centro al paciente, evitando el peregrinaje entre especialistas que pacientes con diferentes comorbilidades tienen que realizar.

Una de las realidades más complicadas que refleja la encuesta realizada es que el 40% de los participantes acuden solos al médico. Estos suelen ser las personas con mayor edad, que tienen peor salud, con mayores circunstancias de vulnerabilidad y de estudios y posición económica baja. Estos últimos además, tienen una menor comprensión de lo que les explican los médicos, de tal forma que el 11% de los encuestados señalaron que nunca recibían explicaciones sobre su enfermedad, y un 33% solo a veces.

Estas cifras están alejadas de la búsqueda de conseguir altos niveles de autocuidado, algo necesario para evitar el empeoramiento de estos pacientes y rebajar así la presión asistencial. Sin embargo, los médicos solo dan más explicaciones a las personas que están más dispuestas a entenderles o que realizan más preguntas. “Esta sería una cuestión a tener en cuenta para la mejora de la atención sanitaria que reciben las personas mayores”, indica el estudio. “La mejora de la información y comunicación es un aspecto importante de cara a mejorar la calidad asistencial y la satisfacción con la atención recibida.

El 11% de los encuestados señalaron que nunca recibían explicaciones sobre su enfermedad, y un 33% solo a veces

En el último año (desde otoño de 2021 a otoño de 2022), la personas mayores valoran la atención sanitaria recibida en un 6,65 sobre 10. Esta nota que está por encima del suspenso, sin embargo, no refleja que estos pacientes también considera que la atención no ha ido a mejor. Así el 53% consideran que la atención con respecto al periodo anterior de la pandemia ha sido igual, un 44% considera que peor y solo un 3% mejor. Una de las situaciones en la atención que se encuentran estas personas es el escaso uso de la teleasistencia, de las ayudas a domicilio, de los centros de día, hogares para mayores o ayudas económicas entre otros servicios de atención a su disposición. El 51% consideran que es más bien difícil acceder a ellos y un 23% lo considera muy difícil.

Son pacientes que además de tener una serie de patologías crónicas y sin cura, de mayor o menor gravedad, más o menos discapacitantes, sufren malestar psicológico ante el aislamiento que sufren la mayor parte de estas personas en sus relaciones sociales. Son las mujeres las que tienden a encontrarse peor psicológicamente, algo que se atribuye a su mayor edad y longevidad en contraposición del hombre, a unas mayores desigualdades en salud al recibir menos cuidados que sus maridos y diagnósticos más tardíos por retraso en consulta del médico. “El perfil contrario, el de las personas con enfermedad crónica que nunca han sentido malestar debido a su enfermedad, es el siguiente: no tienen varias enfermedades crónicas, son varones de clase alta que viven acompañados y están satisfechos con la atención sanitaria recibida.

Considerando que para 2035 se estima que una de cada cuatro personas tendrá más de 65 años, mejorar el abordaje de estos pacientes es algo necesario y central. Y para ello es preciso garantizar la atención centrada en el paciente, flexibilizada en su modelo, con un planteamiento bio-psicosocial, y con mayor información para que el paciente aprenda a gestionar su enfermedad, destacan desde la POP. “Es urgente dar respuesta a las necesidades de atención psicológica de las personas mayores, habida cuenta de la abundante necesidad, demanda y sobre todo muy elevada prevalencia del malestar emocional”, concluyó en la presentación del estudio Carina Escobar, presidenta de la POP.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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