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España, pionera en investigación de la ELA: "El futuro debe orientarse hacia un abordaje individualizado"

El Dr. Rodríguez de Rivera explica en una entrevista concedida a Consalud.es que la ELA es un síndrome con múltiples causas genéticas aún desconocidas y destaca el carácter pionero de España en el estudio de la enfermedad

  • Dr. Francisco Javier Rodriguez de Rivera, Coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la SEN -
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El tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) avanza hacia un enfoque cada vez más personalizado. A pesar de los esfuerzos y recursos dedicados a su investigación, la heterogeneidad genética de esta enfermedad sigue siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo de terapias eficaces. Así lo ha expresado el Dr. Francisco Javier Rodríguez de Rivera, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en una entrevista concedida a ConSalud.es.

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Actualmente, las líneas de investigación se dividen en dos grandes bloques. Por un lado, los ensayos clínicos generales, basados en moléculas que muestran resultados prometedores en tejidos celulares de pacientes con ELA. Por otro, tratamientos dirigidos a mutaciones genéticas específicas, como la de la superóxido dismutasa tipo 1 (SOD1), cuyo fármaco ya ha sido aprobado por la Agencia Europea del Medicamento y se encuentra pendiente de financiación en España.

Sin embargo, la gran dificultad radica en la naturaleza misma de la ELA. “Nos enfrentamos a una enfermedad que no es tal, es más un síndrome. Tenemos pacientes con síntomas similares, pero cuya causa genética no es la misma”, afirma el Dr. Rodríguez de Rivera. “Casi el 90% de los pacientes no sabemos qué lo está produciendo”, añade.

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“La ELA no es una enfermedad única, sino un síndrome con múltiples causas genéticas aún desconocidas” 

Esta variabilidad genética complica la agrupación de pacientes para ensayos clínicos, especialmente debido a su escasa supervivencia y baja prevalencia. “Meter a todos los pacientes en un cajón de sastre para hacer un ensayo no es lo más inteligente”, explica el neurólogo, quien subraya que el futuro debe orientarse hacia estudios diferenciados por mutaciones, como ya se hace en oncología. “Lo que tenemos que hacer son estudios de cada gen que conocemos por separado, para intentar conseguir un beneficio, porque posiblemente cada uno tenga un tratamiento distinto”, explica el Dr. Rodríguez de Rivera.

En este sentido, los avances en la colaboración entre centros hospitalarios son fundamentales. “En los últimos cinco años, tanto a nivel europeo como en España, se ha trabajado en crear bases de datos que permitan identificar y agrupar pacientes por mutación genética”, señala. El especialista destaca también la existencia de un registro español con una participación intensa de hospitales, lo que facilitará futuros estudios específicos.

Un ejemplo de la investigación en curso es el trabajo del Instituto Imdea Nanociencia, donde se están aplicando fármacos a células de pacientes con ELA para revertir el ambiente neurotóxico que afecta a las motoneuronas. “Se intenta probar distintos fármacos para revertir ese ambiente tóxico. Es una línea que se lleva desarrollando desde hace tiempo”, explica.

EL RETO DEL DIAGNÓSTICO PRECOZ

Otro gran reto es el diagnóstico precoz. Aunque todavía no existen biomarcadores específicos, se han flexibilizado los criterios diagnósticos, lo que permite detectar la enfermedad en fases más tempranas. “Se diagnostica antes gracias a que los criterios son menos estrictos, pero todavía no hay un biomarcador tan específico”, lamenta el especialista.

“Actualmente se diagnostica antes gracias a que los criterios son menos estrictos” 

Pese a estos avances, el principal obstáculo sigue siendo el desconocimiento del mecanismo inicial de la enfermedad. “No conocemos del todo bien cómo funciona la ELA. Por ello, lo que hacemos es trabajar hacia pequeños mecanismos involucrados, pero no al ejecutor inicial”, reconoce el Dr. Rodríguez de Rivera. No obstante, celebra que “recursos no faltan realmente”, gracias al creciente interés institucional, profesional e industrial por esta patología, aunque reconoce que “siempre queremos más”.

En cuanto a la posición de España en el contexto internacional, el neurólogo es rotundo: “España es pionera en los estudios de ELA”. El experto destaca especialmente el papel del Hospital La Paz donde trabaja, que “es uno de los centros a nivel mundial que más pacientes incluye en ensayos clínicos” y concluye recordando que la red hospitalaria dedicada a la ELA,  ha sido clave en el descubrimiento de mutaciones como la de ATP-43, actualmente objeto de gran atención internacional. 

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.