Desescalada y enfermedad mental: el caos informativo entorpece el desarrollo de protocolos

Desde AISS denuncian la falta de información y directrices por parte del Gobierno lo que entorpece el desarrollo de protocolos para estos pacientes que les permitan volver a la nueva normalidad.

Cuidadores y personas con enfermedades mentales han convivido en pisos tutelados durante el confinamiento (Fotos. AISS)
Cuidadores y personas con enfermedades mentales han convivido en pisos tutelados durante el confinamiento (Fotos. AISS)
Ángel Luis Jiménez
30 mayo 2020 | 00:00 h

Cuando España entera está camino de la “nueva normalidad” fase a fase, la realidad es que sigue existiendo caos informativo y protocolario como sucedía al comienzo del confinamiento. Especialmente en relación al proceso que han de seguir las diferentes instituciones que se ocupan de la salud de los pacientes, como es el caso de las personas que padecen alguna enfermedad mental y que viven en pisos tutelados.

La directora y fundadora de la Asociación de Iniciativas Sociales AISS, Ana Villota, asegura en la entrevista realizada por ConSalud.es que, tal y como ocurrió al principio de la crisis, no reciben directrices claras y precisas. No solo para la desescalada, sino también, en todo lo relacionado con los test y la interpretación de los mismos. ANA VILLOTA 1

“La absoluta descoordinación en cuanto a información institucional por parte del Gobierno de España está dificultando enormemente la creación y puesta en marcha cualquier protocolo, como ya nos pasó al principio de la crisis".

"Además, la información que nos llega, nos llega tarde, cuando ya se ha pasado a la fase siguiente. Al final, cada uno tiene que interpretar, valorar y actuar en función de su experiencia y su criterio. Una vez más, nuestra veteranía, profesionalidad y responsabilidad con nuestros pacientes y sus familias está siendo nuestra mejor guía. Pese al desconcierto, todos nuestros pacientes y el equipo de profesionales que cuidamos de ellos estamos saliendo indemnes”.

Uno de los problemas añadidos que se encuentran los pisos tutelados como los de AISS es que reciben instrucciones como si fueran residencias, cuando no lo son por una sencilla razón: el número de plazas, la distribución de los centros y el equipo de atención es diferente. Además, los pisos tutelados no son recursos sanitarios. Por tanto, los equipos que se ocupan de ellos y su supervisión, así como los cuidados que necesitan son diferentes.

"La absoluta descoordinación en cuanto a información institucional por parte del Gobierno de España está dificultando enormemente la creación y puesta en marcha cualquier protocolo, como ya nos pasó al principio de la crisis"

Ana Villota también muestra su preocupación sobre otro aspecto que considera muy importante: los resultados que arrojan los test y su correcta interpretación. Dado que las diferentes pruebas que se practican son complementarias, su significado depende de la situación clínica en conjunto del paciente. Por lo tanto, siempre han de ser complementados por la valoración médica de los síntomas y el estado de salud de cada persona. Un aspecto clave para conocer el verdadero significado de estos test y que está generando mucha confusión y desconcierto.

“Esta situación está generando mucha incertidumbre entre la población, que va mucho más allá del aspecto clínico, puesto que influye en el ámbito psicológico y que genera miedo. Es indudable que este factor añade dificultad a lo que debería ser un proceso de vuelta a la normalidad más sosegado, en el que todo el mundo se sintiera seguro y protegido. Una seguridad que debería estar basada en certezas que estamos lejos de alcanzar, desde el momento que los test no se están practicando a toda la población, ni son los mismos, ni se interpretan adecuadamente".

"Una situación muy grave cuando se trata de personas vulnerables como las personas que sufren alguna enfermedad mental, como es el caso de nuestros pacientes, e incluso, sus propios cuidadores"

"De nuevo, cada uno está tratando de resolver su situación por su cuenta. Una situación muy grave cuando se trata de personas vulnerables como las personas que sufren alguna enfermedad mental, como es el caso de nuestros pacientes, e incluso, sus propios cuidadores. También en este aspecto hemos tenido que actuar por nuestra cuenta con nuestros médicos de referencia”.

Por último, Ana Villota hace hincapié en la responsabilidad que están asumiendo las entidades privadas como la que ella dirige hace más de 20 años. Vuelve a recordar que este tipo de instituciones que ofrecen servicios sociosanitarios y que se sostienen íntegramente con los recursos económicos de las familias de los pacientes, están siendo las grandes olvidadas del discurso y del foco político y social.

“La realidad es que desde las instituciones privadas estamos desempeñando una labor absolutamente profesional y rigurosa, complementando la labor que se hace desde el ámbito público, como no podría ser de otra manera. Porque todos tenemos el objetivo común de velar por el bienestar de las personas que sufren enfermedades y que necesitan cuidados específicos para llevar una vida digna, con las atenciones que necesitan. Y porque son parte del Estado del Bienestar que nos hemos dado”.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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