Comercio ilegal de vida silvestre

Evento de propagación natural: nuevos estudios sugieren pistas de los orígenes del SARS-CoV-2

Los investigadores responsables de las investigaciones consideran que el comercio ilegal de especies salvajes es el punto claro de partida para el salto del SARS-CoV-2 a los seres humanos.

Científico analizando muestras de sangre (Foto. Freepik)
Científico analizando muestras de sangre (Foto. Freepik)

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18.06.2021 - 17:45

Mucho se ha escrito y hablado en el último año sobre los orígenes del SARS-CoV-2, el coronavirus que ha provocado la peor pandemia a la que el mundo ha tenido que hacer frente en, al menos, los últimos 100 años. A lo largo de las últimas semanas se han publicado diversos estudios que tratan de ahondar en cómo el virus surgió y consiguió expandirse con tal velocidad y virulencia. Desde la teoría de la fuga de un laboratorio en Wuhan (China) hasta su transmisión de los murciélagos a los seres humanos a través de un animal no identificado, muchas son las hipótesis.

Ante esta fotografía tomamos como referencia las palabras del profesor David Robertson, director de genómica viral en el Centro de Investigación de Virus de la Universidad de Glasgow, y autor de uno de estos artículos: “Si se siguen los datos, las pistas sobre los orígenes están ahí”, declaraba recientemente en The Telegraph.

El primero de los artículos a los que queremos hacer referencia ha sido publicado en Scientific Reports. Este nos muestra un escenario en el que el floreciente comercio ilegal de vida silvestre en Wuhan puede esconder la clave. Entre mayo de 20218 y noviembre de 2019 se vendieron más de 47.000 animales salvajes de 38 especies diferentes en cuatro mercados de la ciudad. Entre estos se incluye el mercado de Huanan, vinculado con los primeros brotes de Covid-19 en la ciudad china.

Esta investigación tenía como objetivo estudiar la propagación de una enfermedad transmitida por garrapatas en Wuhan. Ha hallado que varios animales que ahora se sabe que son susceptibles al SARS-CoV-2, como civetas, tejones, perros, visones y mapaches, se comercializaban en estos mercados en condiciones insalubres. No se identificaron pangolines o murciélagos entre los puestos del mercado. Dos de los animales sobre los que se han cernido más sospechas desde el inicio de la pandemia.

“Los datos que tenemos en nuestro artículo ofrecen una imagen de que los animales capaces de estar involucrados en transmisión de la Covid-19 estaban presentes en Wuhan hasta el momento en el que se declaró la epidemia”, afirma el doctor Chris Newman, ecólogo evolutivo de la Universidad de Oxford y coautor del estudio, en declaraciones a The Telegraph.

“Los datos que tenemos en nuestro artículo ofrecen una imagen de que los animales capaces de estar involucrados en transmisión de la Covid-19 estaban presentes en Wuhan hasta el momento en el que se declaró la epidemia”

En este punto ponemos el foco en la investigación conjunta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades chinas sobre los orígenes del SARS-CoV-2. La principal conclusión que se extrae es que era “muy probable” que el virus pasara de los murciélagos a los seres humanos a través de un animal intermedio sobre el que todavía se desconoce su identidad.

Un equipo de investigación internacional dirigido por investigadores chinos ha conseguido identificar al pariente más cercano del SARS-CoV-2, en muestras de murciélagos en la provincia china de Yunann. Las muestras de estos animales tomadas entre mayo de 2019 y noviembre de 2020 revelan que el coronavirus presente en estos comparte gran parte del genoma viral del SARS-CoV-2. Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista Cell.

De las 411 muestras de murciélagos analizadas, los investigadores encontraron cuatro nuevos coronavirus. Destaca particularmente el RpYN06, similar a otro virus identificado en murciélagos por este equipo el año anterior, el RmYN02. Ambos son similares al SARS-CoV-2 en la mayoría de los genomas. Más que el que se ha considerado como el pariente más cercano: el RaTG13, también detectado en murciélagos. La proteína d épico del RpYN06 difiere de la del SARS-CoV-2 ya que es recombinante, es decir, un virus que se forma cuando virus infectan a un huésped y se recombinan para producir un nuevo virus. La proteína de pico es una de las zonas más susceptibles a los cambios ya sea por recombinación o mutación.

Llama la atención un estudio preimpreso desarrollado por investigadores británicos. Este se focaliza en el análisis de la historia evolutiva del virus en murciélagos en todo Asia. La investigación concluye que el SARS-CoV-2 se separó de sus parientes virales más cercanos hace 40 años por lo que pide una investigación urgente sobre lo sucedido en esos años.

“El escenario de desbordamiento natural ha sido siempre el más plausible con la asociación con los mercados. Esto está respaldado por el hallazgo de más virus relacionados con los murciélagos”, explica Robertson que considera que se han realizado importantes descubrimientos al respecto en China, Vietnam y el sureste asiático. “Las pistas están en los mercados y según la evolución similar a la del SARS, las posibilidades de que algo así acabase sucediendo, así como el hallazgo de nuevos virus más cercanos que el RaTG13”, afirma considerando que se ha avanzado en los orígenes del virus, pero las autoridades chinas temen que se les responsabilice.

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