Nuevos protocolos de manejo de viruela del mono: prevención, tratamientos y casos en niños

El Ministerio de Sanidad ha publicado el nuevo manual, dedicado a los profesionales sanitarios, para atender a los pacientes infectados con la viruela del mono

Muestras de viruela del mono (Foto: Freepik)

El Ministerio de Sanidad ha publicado el nuevo manual para atender a los pacientes infectados con la viruela del monodedicado a los profesionales sanitarios. El nuevo documento ha sido elaborado por la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta, junto a las sociedades científicas para así garantizar un diagnóstico, tratamiento y prevención óptimos entre los enfermos hospitalarios, ambulatorios e incluso contempla recomendaciones para los casos pediátricos.

España es en la actualidad uno de los países más afectados a nivel global. La gran mayoría de las comunidades autónomas han notificado casos, aunque con grandes diferencias entre ellas. Por eso, desde el Ministerio alegan que “la transmisión sostenida que se observa en la actualidad debe ser controlada para evitar que ésta se desplace a otros grupos poblacionales por el mismo mecanismo de transmisión”.

En relación a las medidas adecuadas para el manejo de los pacientes en investigación o confirmados de viruela del mono, hasta ahora había discrepancias en el protocolo a seguir. Ahora, para evitar una posible transmisión aérea deberán usar mascarillas FPP2, así como Equipos de Protección Individual (EPI) en casos de contacto estrecho. Para la obtención de muestras clínicas también deberán utilzar EPI para minimizar la posibilidad de exposición a los patógenos.

Cuando sea necesario realizar el transporte del paciente se realizará en una ambulancia convencional y el personal que intervenga en el transporte deberá ser informado previamente y deberá utilizar equipo de protección individual

En el caso de los procedimientos médicos, especialmente aquellos que generen aerosoles y cualquier otro tipo de procedimiento sobre la vía aérea, como la intubación traqueal, el lavado bronco-alveolar, ventilación manual, requieren medidas de protección especiales, durante la realización del procedimiento, se deberán reducir al mínimo el número de personas en la habitación y todos deben utilizar: mascarilla FFP3, protección ocular ajustada o protector facial completo, guantes, batas impermeables de manga larga y calzas.

El protocolo, también pide “tener un listado de todo el personal que atiende a casos. Su valoración y seguimiento se realizará por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de su centro sanitario”.

Por otro lado, cuando sea necesario realizar el transporte del paciente se realizará en una ambulancia convencional y el personal que intervenga en el transporte deberá ser informado previamente y deberá utilizar equipo de protección individual ya nombrado.

Durante el ingreso hospitalario, el ingreso debe llevarse a cabo en habitaciones con presión negativa. En caso contrario, en una habitación individual con baño incluido y una buena climatización

Además, las superficies y objetos contaminados deben limpiarse y desinfectarse con un desinfectante de uso hospitalario cuando se trate de este ámbito o con hipoclorito sódico (lejía) de uso doméstico a una concentración del 0,1%.

Durante el ingreso hospitalario, el ingreso debe llevarse a cabo en habitaciones con presión negativa. En caso contrario, en una habitación individual con baño incluido y una buena climatización y se debe mantener el aislamiento hasta que todas las lesiones hayan desaparecido.

Respecto a la toma de muestras, “no debe haber otros pacientes en la habitación y se debe contar con el personal imprescindible. Además, se recomienda realizar estudio mediante PCR específica para Monkeypox de lesiones sospechosas con el objetivo de confirmar el diagnóstico”. Asimismo, aseguran que la mejor opción de obtener un diagnóstico correcto, es recogiendo muestras de más de una lesión (lesiones cutáneas o en otras localizaciones mucosas).

Respecto a la toma de muestras, “no debe haber otros pacientes en la habitación y se debe contar con el personal imprescindible

También contempla la opción de realizar otras muestras según el diagnóstico diferencial, a través del criterio médico teniendo en cuenta el cuadro clínico, las características de las lesiones y la epidemiología. En el protocolo, se especifica cómo tomar la muestra según la tipología de las lesiones (lesión vesiculosas, lesiones pústulas o lesiones ulceradas).

En el caso de los pacientes con prácticas sexuales de riesgo, especialmente si presentan clínica sospechosa de otra infección de transmisión sexual, se debe considerar la presencia o coinfección de ITS.

TRATAMIENTOS: ANTIBIÓTICOS, ANTIVIRALES, ANTISÉPTICOS, ANTIINFLAMATORIOS...

Los expertos, han dedicado un capitulo completo a los tratamientos que se deben utilizar ante los casos de viruela del mono. Eso sí, asegura que cada fármaco debe adaptarse a las características individuales de cada paciente. Para tratar la fiebre se recomienda tomar Paracetamol; mientras que para el dolor también se recomienda este medicamento, Ibuprofeno o Tramadol. Para tratar el prurito (pior en la piel), se deberá tomar Loratadina. En el caso de aquellos que sientan ansiedad, el Lorazepam es la opción que se recomienda.

El manual también contempla la opción de utilizar tratamientos antivirales específicos, especialmente en pacientes hospitalarios o en riesgo, aunque “los tratamientos antivirales específicos tienen disponibilidad limitada, escasa experiencia clínica y en algunos casos se trata de indicaciones fuera de guía y con riesgo de efectos adversos específicos”. Por eso, establecen como prioridades de tratamiento en los siguientes casos:

  • Neumonía, encefalitis o meningoencefalitis. Úlceras corneales u otras lesiones oculares con riesgo de secuelas permanentes que afecten a la visión. Lesiones faríngeas que impidan la deglución de líquidos y/o presenten compromiso total o parcial de la vía aérea.
  • Proctitis graves. Celulitis graves o con riesgo de secuelas permanentes. También para pacientes inmunodeprimidos con fiebre persistente o enfermedad diseminada con afectación generalizada.
  • Todos los demás pacientes infectados con viruela del mono que no tengan contraindicación.

En este contexto, como tratamiento se deberá utilizar antivirales como Tecovirimat como primera opción, siempre que haya stock dispinible; Brincidofovir, Cidofivir e Inmunoglobulinaantivariólica, aunque este último a tiene una disponibilidad muy limitada a nivel mundial, no tiene una indicación aprobada y se desconoce su eficacia in vivo. Por eso, se puede considerar su administración de emergencia en casos graves de la primera prioridad que no responden al tratamiento.

Por otro lado, también dedican un apartado al tratamiento de las afecciones en la piel. Por ejemplo, recomiendan cortar las uñas para evitar el rascado y el uso de antiséptico tópico. Para las lesiones ulceradas genitales se recomiendan baños de asiento con agua salina templada y para las lesiones orales la utilización de un colutorio antiséptico y enjuagues con lidocaína al 1%.

Se deberá utilizar antivirales como Tecovirimat como primera opción, siempre que haya stock dispinible; Brincidofovir, Cidofivir e Inmunoglobulina antivariólica, aunque este último a tiene una disponibilidad muy limitada a nivel mundial

Para las afecciones oculares, aunque "estudios previos sugieren que la infección de la córnea puede ser una complicación relativamente infrecuente de monkypox”, explica que los antibióticos tópicos y orales se han utilizado como tratamiento contra la sobreinfección bacteriana de la conjuntiva o la córnea.

En el caso de la inflamación de la mucosa rectal, el tratamiento será en principio sintomático, con la ingesta de antiinflamatorios orales, corticoides tópicos o sistémicos, antibióticos tópicos u orales para la sobreinfección bacteriana de las lesiones perianales y solución tópica a base de sulfatos de zinc y cobre para las lesiones cutáneas perianales.

¿Y  QUÉ OCURRE CON LOS NIÑOS?

En estos protocolos, un apartado entero esta dedicado a la situación de los niños contagiados con esta infección. Bien es cierto, que los casos de viruela del mono en niño son menos frecuentes, pero el Ministerio de Sanidad ha establecido unas nuevas medidas para el tratamiento de los menores.

No hay contraindicaciones para los niños en la vacuna de Imvanex, siempre y cuando existan dosis suficientes para administrar a todos los contactos estrechos

La primera de ellas, los expertos recomiendan hospitalizar a los niños inmunodeprimidos y con cuadros graves de vómitos, intolerancia a digestiva, deshidratación, dolor cervical por linfadenopatía extensa, disfagia, sospecha de sobreinfección bacteriana, dificultad respiratoria, neumonía, elevación de transaminasas, trombopenia o decaimiento importante. También se igresarán los bebés neonatos o lactantes con menos de 3 meses.

El segundo lugar, el documento no recomiendan mantener la lactancia materna en el caso de contagio de la madre, ya que no se conoce si la transmisión puede retransmitirse de esta forma

Pese a esto, ha destacado que, por el momento, no hay contraindicaciones para los niños en la vacuna de Imvanex, siempre y cuando existan dosis suficientes para administrar a todos los contactos estrechos.

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